Complicaciones de la apnea obstructiva del sueño

Cuando una persona con apnea obstructiva del sueño no recibe tratamiento tiene mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, alteraciones metabólicas y trastornos psicológicos a largo plazo.
¿Qué es el SAOS?
El síndrome de la apnea obstructiva del sueño (SAOS) se caracteriza por episodios de colapso total (apnea) o parcial (hipopnea) de la vía aérea que producen un descenso de la saturación de oxígeno al dormir ocasionando fragmentación del sueño o sueño no reparador.
Esta enfermedad es más común en personas mayores de 50 años y se encuentra asociado a otros factores de riesgo como la obesidad, el tabaquismo y alteraciones estructurales de las vías aéreas superiores.
¿Cómo puedo saber si tengo SAOS?
Dentro de los síntomas más comunes que presentan las personas son ronquidos, pausas de la respiración mientras duermen y somnolencia diurna excesiva. Actualmente se utiliza el cuestionario de STOP-BANG como herramienta de tamizaje para identificar a aquellas personas que tienen un riesgo elevado de tener SAOS y determinar quiénes se benefician de una polisomnografía y una valoración de un experto en sueño para confirmar el diagnóstico de la enfermedad.
¿Por qué es importante el tratamiento del SAOS?
Si bien en el momento inmediato pareciera que presentar ronquidos o pasar una mala noche no representa un riesgo para la salud, recientemente se ha estudiado que el SAOS tiene una implicación importante en la salud cardiovascular, metabólica y mental.
Salud cardiovascular
Durante las noches las personas con SAOS al hacer apneas o hipopneas privan al cuerpo de recibir suficiente oxígeno y de eliminar el dióxido de carbono, lo que genera un exceso de dióxido de carbono en la sangre (hipercapnia) y una cantidad insuficiente de oxígeno (hipoxemia).
El exponer al cuerpo a episodios de hipercapnia e hipoxemia frecuentemente ocasiona que a largo plazo se active el sistema nervioso simpático que a su vez aumenta la inflamación sistémica y el estrés oxidativo. Conforme pasa el tiempo se desarrolla disfunción endotelial: los vasos sanguíneos se vuelven rígidos, aumenta la activación plaquetaria y la adhesión vascular ocasionando que se vuelvan propensos a generar trombos y obstrucciones. Dentro de las enfermedades cardiovasculares que más comúnmente se asocian al SAOS son:
- Hipertensión arterial sistémica:
Es la complicación más común y destaca que el tipo de hipertensión puede ser resistente a tratamiento si no se corrigen los episodios de hipoxia.
- Infarto agudo al miocardio:
Cuando existe disfunción endotelial los vasos que nutren al corazón se vuelven propensos a generar trombos
- Arritmias cardiacas:
Hasta la mitad de los pacientes con SAOS llegan a presentar algún tipo de arritmia cardíaca como la fibrilación auricular o la taquicardia ventricular
- Insuficiencia cardíaca:
Un corazón que ha sido dañado por un infarto o que se encuentra débil por la poca disponibilidad de oxígeno es poco eficiente para bombear la sangre al resto del cuerpo ocasionando insuficiencia cardiaca
- Accidentes cerebrovasculares (ACV):
Cuando la disfunción endotelial ocurre en los vasos sanguíneos que nutren al cerebro se pueden ocasionar infartos o hemorragias cerebrales.
- Eventos tromboembólicos:
La disfunción endotelial aumenta el riesgo de padecer un tromboembolismo pulmonar o trombosis venosa profunda en alguna extremidad.

Salud metabólica
Los cambios en la oxigenación de la sangre también ocasionan cambios en el funcionamiento de las hormonas del cuerpo lo que ocasiona trastornos metabólicos.
- Síndrome metabólico, resistencia a la insulina y diabetes mellitus tipo 2:
Los episodios de hipoxia aumentan los niveles de glucosa en sangre y por ende promueven la resistencia a la insulina y el desarrollo de la diabetes mellitus tipo 2
- Disfunción sexual:
Ocasionado por la disminución en los niveles de testosterona
Salud cognitiva y mental
El sueño es un elemento clave para el adecuado funcionamiento cerebral. En SAOS comúnmente se refieren síntomas psicológicos y cognitivos que afectan la calidad de vida:
- Trastornos del estado de ánimo: Depresión y ansiedad,
- Deterioro cognitivo: Problemas de memoria, atención y concentración
- Somnolencia diurna: Asociado a un incremento de accidentes laborales y de tráfico
¿Se pueden prevenir estas complicaciones?
Si crees que pudieras tener SAOS o ya cuentas con un diagnóstico, es importante acudir con un especialista en sueño para identificar la causa del síndrome y establecer un plan de tratamiento personalizado. De forma general, se ha visto que las personas que llevan un buen apego a la terapia mejoran de forma significativa y previenen complicaciones a largo plazo.
Síntomas Nocturnos de SAOS
- Ronquidos Fuertes y Persistentes: Es uno de los síntomas más comunes y a menudo el primero en ser notado por los compañeros de cama.
- Pausas en la Respiración: Episodios en los que la respiración se detiene durante unos segundos, seguidos de resoplidos o jadeos cuando la persona vuelve a respirar.
- Despertares Frecuentes: Las interrupciones en la respiración pueden causar despertares breves, a menudo sin que la persona se dé cuenta.
- Sueño Inquieto: Movimiento constante y cambios de posición durante el sueño.
- Sudoración Nocturna: Sudoración excesiva durante la noche sin causa aparente.
Síntomas Diurnos de SAOS
- Somnolencia Diurna Excesiva: Sensación de cansancio extremo durante el día, que puede llevar a quedarse dormido en situaciones inapropiadas, como en el trabajo o conduciendo.
- Dificultad para Concentrarse: Problemas para mantener la atención y enfocarse en tareas diarias.
- Irritabilidad y Cambios de Humor: La falta de sueño reparador puede causar cambios de humor, irritabilidad y depresión.
- Dolores de Cabeza Matutinos: Dolores de cabeza al despertar, que pueden estar relacionados con niveles bajos de oxígeno y altos de dióxido de carbono durante la noche.
- Boca Seca o Dolor de Garganta: Sensación de boca seca o dolor de garganta al despertar, debido a la respiración por la boca durante la noche.
Factores de Riesgo
- Sobrepeso u Obesidad: El exceso de peso puede contribuir al colapso de las vías respiratorias.
- Cuello Grueso: Un cuello más grueso puede tener vías respiratorias más estrechas.
- Edad Avanzada: El riesgo de SAOS aumenta con la edad.
- Historial Familiar: Tener familiares con SAOS puede aumentar el riesgo.
- Consumo de Alcohol y Sedantes: Estos pueden relajar los músculos de la garganta, lo que contribuye a las apneas.
