Neurocenter

logo-neurocenter-clinica-de-rehabilitacion-neurologica

Haz tu cita llamando al        81 – 2089 – 22 44

Tratamiento

Esclerosis múltiple

¿Aún no estás seguro de tu diagnóstico?

Recuerda que siempre puedes encuentra padecimientos por sus síntomas.

Ve directamente a la sección de tu interés dando clic en ella.

La esclerosis múltiple es considerada la segunda causa de discapacidad más común con origen neurológico entre personas de 20 a 50 años. Se trata de una enfermedad crónica, degenerativa y autoinmune que afecta al sistema nervioso central, es decir, al cerebro y a la médula espinal.

En esta enfermedad hay una destrucción de la mielina, sustancia que recubre las células nerviosas, causando que éstas no funcionen adecuadamente, y así, produciendo síntomas neurológicos  con recuperación parcial o total pero que empeoran con el tiempo. Quienes la sufren se ven seriamente limitados para llevar vidas productivas y satisfactorias.

Causas de la esclerosis múltiple

Las causas específicas de la enfermedad son desconocidas. Sin embargo, las investigaciones más recientes la asocian a factores genéticos y a causas ambientales. Suele aparecer en adultos, en muchos casos asociado con alguna infección viral, y el número de mujeres que la padecen duplica al de los hombres

Síntomas

Los síntomas de la esclerosis múltiple suelen confundir a pacientes y a médicos en su fase temprana debido a que abarcan un amplio espectro que los asocian a otras patologías. Por esta razón, es importante una acuciosa observación por parte del neurólogo tratante a fin de diagnosticar la enfermedad tan pronto como sea posible y tratarla efectivamente.

Entre los síntomas se pueden enumerar:

  • Alteraciones de la sensibilidad, muchas veces manifestado como dolor de tipo ardor o como choques eléctricos en brazos o piernas.
  • Pérdida del equilibrio.
  • Vértigo.
  • Alteraciones en la conducta o el carácter.
  • Disminución de una o varias funciones cognitivas, como el lenguaje, atención, motricidad fina y memoria.
  • Pérdida de fuerza en una o ambas extremidades superiores o inferiores, puede darse un hemicuerpo (pierna y brazo del mismo lado).
  • Visión doble.
  • Pérdida parcial o total de la visión en un ojo.
  • Dificultades para comunicarse verbalmente.

En muchos casos puede comenzar con un cuadro de neuritis óptica, manifestado como dolor intenso en un ojo, principalmente al moverlo, y acompañado de visión borrosa y cambios en la percepción de los colores.

Dependiendo del área donde se encuentren las lesiones serán lo síntomas que se presenten.

El curso de la enfermedad se caracteriza por ser recurrente-remitente, es decir, se presentan cuadros agudos donde se manifiestan uno o varios síntomas, son tratados en ese momento y posteriormente la mayoría  se recuperan o dejan pocas secuelas, seguido de un periodo de remisión sin síntomas. Después de un tiempo vuelven a presentarse cuadros con los mismos o diferentes síntomas. Pasados varios años la enfermedad pasa a ser secundariamente progresiva, momento en el cual los síntomas persisten y van empeorando con el tiempo.

Una variante de la enfermedad, afortunadamente menos común, es la primariamente progresiva. Los pacientes presentan un empeoramiento de los síntomas desde un inicio, sin episodios de remisión.

Diagnóstico

Lamentablemente el diagnóstico de la esclerosis múltiple no se puede hacer con una prueba específica. Para llegar hasta la confirmación de la enfermedad es necesario descartar otras enfermedades que suelen presentar los mismos síntomas neurológicos, lo que se conoce como “diagnóstico diferencial”.

Sin embargo, existen 2 criterios básicos que permiten determinar un diagnóstico de la patología:

  1. Que efectivamente se haya descartado cualquier otra enfermedad que tenga los mismos síntomas neurológicos.
  2. Que por medio de estudio se demuestren lesiones de desmielinización o áreas con pérdida de mielina en el cerebro en diferentes zonas, como el nervio óptico o alguna zona del cerebro o médula espinal, además de que se hayan presentado en más de 1 ocasión. La llamada “diseminación en tiempo y en espacio”.

La prueba más efectiva para evaluar la presencia de la esclerosis múltiple es la resonancia magnética (RM), también se puede apoyar el diagnóstico en una punción lumbar y pruebas de conducción nerviosa

Tratamiento

La esclerosis múltiple no tiene cura, por lo tanto, los tratamientos están orientados a reducir los síntomas y frenar su avance, además de evitar recaídas.

El tratamiento sintomático suele tener como objetivo aliviar el dolor, reducir la inflamación de los nervios y acelerar el proceso de recuperación tras un ataque. Por lo general se aplican corticosteroides y/o plasmaféresis, en caso de que los primeros no funcionen o haya poca mejoría.

Las terapias para evitar el avance incluyen medicamentos inmunomoduladores, como fingolimod, ocrelizumab, teriflunomida, interferón, entre otros, que sirven para frenar el ataque del sistema inmunológico a la mielina y cualquier otro que el neurólogo considere pertinente para evitar las recaídas.

La fisioterapia es muy efectiva para recuperar la sensibilidad, movilidad y la fuerza muscular. Esto permite en gran manera mantener al paciente activo y con una mejor actitud ante la enfermedad.

Cómo lo viven los pacientes

Quien padece de esclerosis múltiple sufre tanto física como emocionalmente. Los testimonios de los pacientes revelan que:

  • Sufren mucha incertidumbre durante todo el proceso de evaluación y diagnóstico.
  • El aislamiento social producto de la discapacidad es un factor desencadenante de cuadros depresivos.
  • Los episodios de dolor muchas veces son difíciles de sobrellevar.
  • Todos quisieran que su entorno sociofamiliar pudiera estar mejor informado sobre la enfermedad para que les puedan ayudar, especialmente en el aspecto emocional.
  • Sin embargo, con el adecuado tratamiento farmacológico y la terapia los pacientes salen adelante. Tras recuperarse del episodio agudo y si mantienen un buen apego al tratamiento podrán pasar años antes de que presenten otro episodio.

Comparte en redes sociales

Dejemos atrás el dolor, empieza hoy tu tratamiento.

Haz tu cita hoy mismo para que te indiquemos qué opción es la mejor para ti

Teléfono

81 - 2089 - 2244

o

También puedes enviarnos un correo para agendar tu cita.

Newsletter

Conoce más sobre
tu padecimiento





¿Quieres conocer más?