¿Qué es la radiculitis?

La radiculitis es un trastorno neurológico que causa dolor, hormigueo o entumecimiento en ciertas áreas del cuerpo debido a la inflamación de las raíces nerviosas, que son las estructuras encargadas de llevar las señales nerviosas desde la médula espinal hacia los brazos, las piernas y otras partes del cuerpo. Este trastorno es uno de los tipos de “dolor radicular”, un dolor que se origina en los nervios de la columna vertebral y que se puede extender a distintas áreas dependiendo del nervio afectado.
¿Cómo se produce la radiculitis?
Para entender la radiculitis, es importante conocer cómo funciona el sistema nervioso. La médula espinal, que corre a lo largo de la columna vertebral, actúa como una carretera para la transmisión de señales entre el cerebro y el cuerpo. Desde la médula espinal se extienden las raíces nerviosas, que envían mensajes a diferentes partes del cuerpo y permiten que tengamos sensibilidad y control sobre nuestros movimientos.
La radiculitis ocurre cuando una raíz nerviosa se inflama, irrita o comprime, generalmente debido a problemas en la columna vertebral, como hernias de disco, artritis, lesiones o incluso ciertas enfermedades infecciosas. Esta inflamación puede comprimir o irritar los nervios, lo que genera los síntomas característicos de la radiculitis.
Causas comunes de la radiculitis
La radiculitis puede ser causada por diversas condiciones, algunas de las más comunes incluyen:
1. Hernia de disco: Los discos vertebrales actúan como amortiguadores entre las vértebras. Cuando uno de estos discos se desgasta o se rompe, su contenido puede sobresalir y presionar una raíz nerviosa, causando inflamación y dolor.
2. Enfermedades degenerativas: La degeneración de los discos, debido a la edad o a condiciones como la artrosis, puede reducir el espacio entre las vértebras, lo que provoca que las raíces nerviosas queden atrapadas o irritadas.
3. Estenosis espinal: La estenosis es un estrechamiento del canal espinal, lo que puede comprimir las raíces nerviosas.
4. Lesiones traumáticas: Un golpe fuerte, como en un accidente automovilístico o una caída, puede dañar la columna vertebral y afectar las raíces nerviosas.
5. Infecciones: Algunas infecciones, como la meningitis o la infección por virus del herpes zóster, pueden inflamar las raíces nerviosas y causar síntomas de radiculitis.
6. Diabetes: Esta enfermedad puede dañar los nervios con el tiempo, incluyendo las raíces nerviosas en la columna vertebral.
7. Tumores: Los tumores, aunque poco comunes, pueden desarrollarse en la columna vertebral o en las raíces nerviosas y causar radiculitis.

Síntomas de la radiculitis
El principal síntoma de la radiculitis es el dolor radicular, que varía en intensidad y tipo, dependiendo de la raíz nerviosa afectada y la causa de la inflamación. Los síntomas más comunes incluyen:
- Dolor en brazos o piernas: El dolor radicular suele extenderse a lo largo del nervio afectado. Por ejemplo, si la radiculitis afecta el nervio ciático, el dolor puede extenderse desde la zona lumbar hasta la pierna y el pie.
- Hormigueo y entumecimiento: Las personas con radiculitis frecuentemente experimentan una sensación de hormigueo o entumecimiento en la zona afectada, ya sea en los brazos, las manos, las piernas o los pies.
- Debilidad muscular: La inflamación de las raíces nerviosas puede dificultar el movimiento y causar debilidad muscular en la extremidad afectada.
- Reflejos disminuidos: Los reflejos en la extremidad afectada pueden estar reducidos, lo cual puede detectarse durante una evaluación neurológica.
Estos síntomas tienden a empeorar con ciertos movimientos, como al toser, estornudar o hacer esfuerzos físicos, ya que estas acciones aumentan la presión sobre las raíces nerviosas.
Tipos de radiculitis
Existen diferentes tipos de radiculitis según la región de la columna vertebral en la que ocurre:
- Radiculitis cervical: Afecta las raíces nerviosas en la región del cuello y puede causar dolor y otros síntomas en el cuello, los hombros, los brazos y las manos.
- Radiculitis torácica: Aunque menos común, afecta la región torácica de la columna vertebral, causando dolor en el pecho o en la zona media de la espalda.
- Radiculitis lumbar: Es la forma más común de radiculitis y afecta la parte baja de la espalda. Puede causar dolor en la zona lumbar que se extiende hacia las piernas, un trastorno que a menudo se conoce como ciática.
Diagnóstico de la radiculitis
Para diagnosticar la radiculitis, el médico especialista realiza un examen físico completo y evalúa los síntomas. En muchos casos, se pueden solicitar estudios de imágenes para confirmar el diagnóstico y entender la causa exacta del dolor radicular. Algunos de estos estudios incluyen:
· Rayos X: Para observar cambios óseos en la columna vertebral que puedan estar comprimiendo las raíces nerviosas.
· Resonancia magnética (RM): Proporciona imágenes detalladas de los tejidos blandos, permitiendo visualizar hernias de disco u otros problemas que afectan las raíces nerviosas.
· Tomografía computarizada (TC): Este estudio puede ayudar a visualizar la estructura ósea y la columna vertebral.
· Electromiografía (EMG): Es un estudio que mide la actividad eléctrica de los músculos y puede detectar si hay daño o compresión en las raíces nerviosas.
