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Características del trastorno de personalidad múltiple

Características del trastorno de personalidad múltiple

El Trastorno de Identidad Disociativo (TID), antes conocido como Trastorno de Personalidad Múltiple, es considerado como un trastorno del desarrollo, postraumático, complejo y de inicio en la infancia, caracterizado por perturbaciones en la memoria y la identidad. Su distinción, respecto de otros trastornos, es la presencia de dos o más estados de la personalidad con cualidades distintas entre sí.

Los pacientes con este diagnóstico se caracterizan por presentar un perfil polisintomático, con episodios recurrentes de alteración de la memoria, amnesia y/o amnesia de un período de memoria autobiográfica no contemporánea. Rara vez se cursa sin otras patologías no disociativas comórbidas, siendo la depresión y el Trastorno de Estrés Post Traumático los más frecuentes. 

A su vez, ha sido considerado como una de las manifestaciones más graves de los Trastornos Disociativos, y uno de los trastornos más sub diagnosticados. Los trastornos disociativos y el TID, específicamente, no son condiciones raras dentro de la psicopatología

¿Qué son los trastornos disociativos?

Los trastornos disociativos son definidos como un grupo de síndromes clínicos que abarcan perturbaciones de uno o más de los siguientes dominios:

  • Memoria
  • Identidad
  • Funciones de la consciencia
  • Percepción del entorno.

Históricamente, el TID ha sido abordado según las nociones psicológicas de la época. De esta manera, ha sido explicado apelando a distintas atribuciones causales, como lo sobrenatural, posesiones, reencarnaciones, el síndrome de desconexión de los hemisferios cerebrales, entre otros.

¿Cuáles son las causas de este trastorno?

El TID suele diagnosticarse durante la infancia, y su emergencia suele ser en la adolescencia y adultez temprana, con un curso crónico.

La presencia de otros trastornos comórbidos suele ser la regla, más que la excepción, siendo los más frecuentes la depresión y el Trastorno de Estrés Post Traumático. Otros trastornos comórbidos suelen ser:

Diversos estudios acerca de las formas crónicas y complejas de los trastornos disociativos como el TID, han documentado una alta frecuencia de reportes de traumas psicológicos durante la infancia, entre pacientes disociativos. Entre ellos, principalmente:

  • Casos de abuso sexual en la infancia
  • Abuso físico
  • Abuso emocional
  • Negligencia.

Estos estudios postulan que el TID podría vincularse a una infancia con antecedentes de experiencias severas y crónicas de abuso y trauma, comúnmente producidos por una figura de apego.

La forma más efectiva de tratar este trastorno es por medio de la psicoterapia, con el objetivo de lograr la integración de los estados mentales o partes de la personalidad.

Los criterios que describen las características principales del TID son: 

¿Qué síntomas presentan las personas con TID?

El trastorno de identidad múltiple, actualmente conocido como Trastorno de Identidad Disociativo (TID), es una condición psiquiátrica compleja y poco común, caracterizada principalmente por la presencia de dos o más identidades o estados de personalidad distintos dentro de un mismo individuo. A continuación, se presentan las características más relevantes de este trastorno:

1. Presencia de Múltiples Identidades

  • La característica esencial del TID es la existencia de varias identidades, a menudo denominadas “alters” o “personalidades alternas”. Cada una de estas personalidades posee su propio conjunto de recuerdos, comportamientos y formas de percibir el entorno y a sí mismas.
  • Las identidades pueden diferir ampliamente en cuanto a edad, género, orientación sexual, habilidades y hasta en el lenguaje hablado. Cada personalidad puede tener su propio tono de voz, expresiones y posturas corporales, lo que las hace fácilmente distinguibles entre sí.

2. Amnesia Disociativa

  • Las personas con TID frecuentemente experimentan episodios de amnesia disociativa, es decir, lapsos de tiempo en los que no recuerdan lo sucedido. Esto ocurre cuando una personalidad toma el control y la otra no tiene conocimiento de lo que pasó.
  • Este “pérdida de tiempo” o “blackout” puede durar desde unos minutos hasta días. Puede manifestarse en eventos como olvidar cómo llegaron a un lugar, no reconocer a personas conocidas o no recordar haber realizado ciertas actividades.

3. Alteración en la Identidad y en la Percepción del Yo

  • Los pacientes suelen sentirse desconectados de su identidad o tener una percepción fragmentada de sí mismos. Pueden sentir que su cuerpo o sus pensamientos no les pertenecen.
  • Los cambios entre identidades pueden ser abruptos o estar influenciados por el estrés, y generalmente la persona puede experimentar vergüenza, confusión y sentimientos de culpa por no tener control sobre estas transiciones.

4. Disociación como Mecanismo de Defensa

  • La disociación es el principal mecanismo que da origen a las distintas personalidades. Usualmente, este trastorno se desarrolla como respuesta a traumas graves durante la infancia, como abusos físicos, emocionales o sexuales. La disociación funciona como una defensa psicológica, permitiendo que el niño escape mentalmente de experiencias intolerables.
  • Con el tiempo, estas “separaciones” del yo se consolidan, formando personalidades con funciones específicas, como una que se encarga de proteger al individuo o una que enfrenta los miedos.

5. Síntomas Asociados

  • Además de las personalidades múltiples y la amnesia, el TID suele ir acompañado de otros síntomas disociativos, como la despersonalización (sentir que uno mismo es irreal) y la desrealización (percibir el entorno como extraño o irreal).
  • Es común que las personas también presenten síntomas de trastornos de ansiedad, depresión, autolesiones, trastornos de la alimentación o abuso de sustancias.

Impacto en la Vida Diaria

El TID interfiere significativamente en la vida cotidiana, afectando el funcionamiento en el ámbito laboral, académico, social y familiar. La incapacidad para recordar eventos y la alteración de identidad pueden hacer difícil mantener relaciones estables y actividades constantes.

Las personas suelen tener dificultades para identificar sus emociones y controlar los cambios entre personalidades, lo que puede generar problemas en su vida social y profesional.

Diagnóstico y Tratamiento

El diagnóstico se realiza a través de una evaluación psicológica completa, en la que se identifican las personalidades y se evalúan los antecedentes de traumas. Es importante que el diagnóstico lo haga un especialista en salud mental, ya que este trastorno puede confundirse con otros.

El tratamiento generalmente implica psicoterapia prolongada, en la que el objetivo es integrar las distintas personalidades en una identidad cohesiva o, en su defecto, ayudar al paciente a lograr una cooperación entre ellas. También pueden emplearse medicamentos para tratar síntomas específicos de ansiedad o depresión, aunque no existen fármacos específicos para el TID.

¿Cómo se clasifica este trastorno?

Por otro lado, la Clasificación Internacional de Enfermedades en su 11ª edición (CIE-11, Organización Mundial de la Salud, 2019), introduce en la categoría de Trastornos Disociativos, dos diagnósticos posibles: Trastorno de Identidad Disociativa y Trastorno de Identidad Disociativa Parcial. Las características comunes a ambos son: 

La alteración de la identidad, definida por la presencia de dos o varias identidades disociativas, con la experimentación de discontinuidades en el sentido de identidad y agencia; las intrusiones pueden ser cognitivas, afectivas, perceptivas, motoras o conductuales. La diferencia radica en que el diagnóstico de TID Parcial requiere que las intrusiones de otros estados de la personalidad, no tengan un control dominante sobre la consciencia y el funcionamiento del individuo sino de manera ocasional y mayormente en respuesta a situaciones extremas y recuerdos traumáticos. 

Clínicamente, el TID se caracteriza por ser un perfil polisintomático. El núcleo de síntomas que diferencia al TID de otros trastornos en el DSM- 5 (Asociación Americana de Psiquiatría, 2014) son:

a) confusión de la identidad:

Definida como el sentido subjetivo de incertidumbre acerca de la propia identidad debido a estados del self no integrados

b) alteración de la identidad:

Comportamientos objetivos que constituyen manifestaciones observables de diferentes identidades

c) amnesia:

Incapacidad para recuperar información autobiográfica.

Además de los síntomas de despersonalización y desrealización. Estas dimensiones sintomáticas son los componentes clínicos principales de los trastornos disociativos.

Despersonalización:

La despersonalización es un síntoma psicológico que se caracteriza por una alteración en la percepción de uno mismo, como si se viera desde fuera del cuerpo. 

Desrealización:

La desrealización es un síntoma psicológico que se caracteriza por una sensación de irrealidad o extrañeza hacia el entorno y las experiencias cotidianas. La persona que la experimenta puede sentir que lo que ve, escucha o experimenta no es real o está distorsionado. 

Conclusión

El Trastorno de Identidad Disociativo es una condición compleja, y su tratamiento requiere de un enfoque integral y especializado. La terapia, orientada a reducir la frecuencia de cambios de personalidad y a mitigar los síntomas asociados, puede ofrecer una mejora en la calidad de vida del paciente.