Haz tu cita llamando al        81 – 2089 – 22 44

¿Qué es el sistema vestibular?

El sistema vestibular es una parte fundamental del sistema sensorial que desempeña un papel crucial en el equilibrio y la orientación espacial. Este sistema se encuentra en el oído interno y está compuesto por varias estructuras, entre ellas los conductos semicirculares y los otolitos.

Los conductos semicirculares son pequeños canales llenos de líquido que están dispuestos en ángulos diferentes y detectan los movimientos rotacionales de la cabeza. Estos son esenciales para mantener el equilibrio durante giros y cambios de dirección.

Por otro lado, los otolitos son pequeños cristales de calcio que se encuentran en una región llamada utrículo y sáculo. Estos detectan los cambios lineales en la aceleración, como los movimientos hacia adelante o hacia los lados.

La información recopilada por el sistema vestibular es enviada al cerebro, específicamente al tronco encefálico y al cerebelo, donde se procesa para mantener la estabilidad y la posición adecuada del cuerpo.

Cuando este sistema funciona correctamente, proporciona una sensación de equilibrio y coordina los movimientos del cuerpo. Sin embargo, los problemas en el sistema vestibular pueden llevar a trastornos del equilibrio, mareos y otros síntomas relacionados.

Es importante destacar que el sistema vestibular trabaja en estrecha colaboración con otros sistemas sensoriales, como la visión y la propiocepción, para lograr una percepción completa del entorno y garantizar una respuesta equilibrada y coordinada frente a diferentes situaciones.

¿Qué daño neurológico se puede presentar en el sistema vestibular?

El sistema vestibular puede verse afectado por diversos trastornos neurológicos que pueden dar lugar a problemas en el equilibrio y la orientación espacial. Algunos de los daños neurológicos más comunes que afectan al sistema vestibular incluyen:

  • Vértigo:

El vértigo es una sensación de mareo rotatorio o giratorio, como si la persona o su entorno estuvieran dando vueltas. Puede ser causado por trastornos como la enfermedad de Menière, neuritis vestibular o incluso lesiones en la cabeza.

  • Enfermedad de Menière:

Esta enfermedad afecta el oído interno y se caracteriza por episodios recurrentes de vértigo, pérdida de audición y zumbidos en el oído. Aunque la causa exacta no siempre es clara, se cree que está relacionada con la acumulación anormal de líquido en el oído interno.

  • Neuritis vestibular:

Inflamación del nervio vestibular, que puede provocar vértigo intenso y desequilibrio. Puede ser viral, como en el caso de la neuritis vestibular asociada a infecciones virales.

  • Traumatismo craneal:

Lesiones en la cabeza pueden afectar el sistema vestibular, causando problemas de equilibrio y mareos. Lesiones traumáticas, como las resultantes de accidentes automovilísticos o caídas.

  • Tumores cerebrales:

Tumores que afectan áreas cercanas al sistema vestibular pueden comprimir o dañar las estructuras vestibulares. Varían, pero algunos tumores pueden afectar el nervio vestibular o las áreas cerebrales relacionadas con el equilibrio.

  • Ateroesclerosis:

La acumulación de placas en los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro puede afectar la circulación sanguínea, contribuyendo a problemas vestibulares. Factores de riesgo vascular, como la hipertensión y la diabetes.

Es crucial destacar que la evaluación y el diagnóstico precisos son fundamentales para determinar la causa específica del daño vestibular y planificar un tratamiento adecuado.

La rehabilitación vestibular, medicamentos y en algunos casos, cirugía, pueden ser parte de la estrategia de tratamiento, dependiendo de la naturaleza y la gravedad del trastorno.

Siempre se recomienda consultar a un profesional de la salud, preferiblemente un neurólogo o un especialista en otorrinolaringología, para obtener un diagnóstico y tratamiento específico para cada situación.

¿Qué síntomas se presentan cuando existe daño en el sistema vestibular?

Cuando hay daño en el sistema vestibular, pueden presentarse una variedad de síntomas que afectan el equilibrio y la percepción espacial. Es importante señalar que la gravedad y la naturaleza de los síntomas pueden variar según la causa subyacente del daño vestibular. Aquí se describen algunos de los síntomas comunes asociados con problemas en el sistema vestibular:

  • Vértigo:

Sensación intensa de giro o movimiento, como si el entorno estuviera girando alrededor de la persona. Puede ser episódico o constante, y la duración de los episodios varía.

  • Mareos:

Sensación de inestabilidad o desequilibrio, a menudo acompañada de debilidad. Puede manifestarse como una sensación de “cabeza ligera” o inestabilidad al caminar.

  • Náuseas y vómitos:

Malestar estomacal y la posibilidad de experimentar náuseas y vómitos durante episodios de vértigo. Suelen asociarse con movimientos específicos o cambios de posición.

  • Problemas de coordinación:

Dificultad para coordinar movimientos y mantener el equilibrio. Puede manifestarse al caminar, levantarse o al realizar actividades que involucren cambios de posición.

  • Visión borrosa o inestable:

Dificultad para enfocar la vista y mantener la estabilidad visual. La visión puede oscilar o volverse borrosa durante los episodios vestibulares.

  • Problemas de audición:

Pérdida temporal de la audición o zumbidos en el oído, especialmente en casos de enfermedad de Menière. La pérdida de audición puede acompañar a los episodios de vértigo.

  • Sensibilidad al movimiento:

Aumento de la sensibilidad a los movimientos del cuerpo o cambios en la posición de la cabeza. Puede desencadenar o exacerbar los síntomas vestibulares.

Es crucial destacar que estos síntomas pueden variar en intensidad y duración, y su impacto en la vida diaria puede ser significativo. Ante la presencia de estos síntomas, se recomienda buscar atención médica para realizar una evaluación completa, incluyendo pruebas específicas para evaluar la función vestibular. Un diagnóstico preciso permitirá diseñar un plan de tratamiento adecuado, que puede incluir terapia de rehabilitación vestibular, medicamentos o intervenciones específicas según la causa subyacente del daño vestibular.

¿En qué conciste la rehabilitación vestibular?

La rehabilitación vestibular es un enfoque terapéutico diseñado para ayudar a las personas que experimentan problemas en el sistema vestibular a mejorar su equilibrio y función espacial. Esta forma de rehabilitación es especialmente beneficiosa para aquellos que sufren de vértigo, mareos y otros síntomas relacionados con trastornos vestibulares. A continuación, se describen los aspectos clave de la rehabilitación vestibular:

  • Evaluación inicial:

Antes de comenzar la rehabilitación vestibular, se realiza una evaluación completa para determinar la causa subyacente de los problemas vestibulares y para entender la gravedad de los síntomas.

  • Diseño de un programa personalizado:

Basándose en los resultados de la evaluación, se elabora un programa de rehabilitación específico y adaptado a las necesidades individuales del paciente.

  • Ejercicios de habituación y adaptación visual:

Se utilizan ejercicios que exponen gradualmente al paciente a movimientos o posiciones que desencadenan los síntomas. Esto ayuda a que el sistema vestibular se adapte y reduzca la sensibilidad excesiva.

  • Ejercicios de estabilización y equilibrio:

Incluyen actividades diseñadas para mejorar la coordinación motora y la estabilidad. Estos ejercicios pueden implicar cambios de posición, movimientos de la cabeza y actividades que desafíen el equilibrio.

  • Entrenamiento de la visión y la propiocepción:

Se centra en mejorar la coordinación entre la información visual y la propiocepción (sensación del cuerpo en el espacio). Esto puede incluir ejercicios oculomotores y actividades que requieran una integración más eficiente de la información sensorial.

  • Estrategias de compensación:

Se enseñan técnicas y estrategias que permiten al paciente adaptarse a los síntomas y mejorar su calidad de vida. Estas estrategias pueden incluir cambios en el entorno, ajustes posturales y técnicas de relajación.

  • Seguimiento y ajuste del programa:

A medida que el paciente progresa, el programa de rehabilitación se ajusta según sea necesario. El seguimiento continuo permite adaptar las intervenciones según la respuesta del individuo.

Es esencial que la rehabilitación vestibular sea supervisada por profesionales de la salud capacitados, como fisioterapeutas especializados en vestibulopatía. La duración del programa puede variar según la gravedad de los síntomas y la respuesta individual al tratamiento. La paciencia y la consistencia en la participación en las sesiones de rehabilitación son clave para obtener resultados óptimos.

Teléfono
81 2089 2244
ó
ó
También puedes enviarnos un mensaje por WhatsaApp para agendar tu cita.

Descubre nuestros artículos más recientes

Encuéntranos sin problemas

También puedes visitarnos
nos encantaría conocerte

Sayula 310, Mitras Sur, 64020 Monterrey, N.L.

Lunes a viernes

9:00 am a 19:00 pm

Sábados

9:00 am a 14:00 pm

Menú principal

Síguenos

© 2023 Neurocenter. Todos los derechos reservados.