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Padecimientos

¿Qué sientes cuando estás sufriendo un infarto cerebral?

Un infarto cerebral tiene diversas causas, pero de manera general se puede dividir en dos tipos, isquémico y hemorrágico, es decir por la obstrucción de una artería o por la ruptura de un vaso sanguíneo. Ambos presentan signos diferentes cuando se están desarrollando, por ello queremos darte los detalles que te ayuden a identificar cuando tu o alguien cercano a ti está sufriendo un ictus.

Cuando se presenta un infarto cerebral es indispensable reducir el daño neuronal recibiendo atención médico inmediata, en estos casos el tiempo es cerebro, porque una vez que se contuvo el daño se debe empezar con tratamiento de rehabilitación para revertir las secuelas.

En Neurocenter ofrecemos atención integral y multidisciplinaria con estudios, diagnóstico y tratamiento de cualquier padecimiento neurológico. Tenemos la certeza de que con nuestra propuesta alternativa de atención y nuestra robusta comunidad de profesionales podemos detener las pérdidas y ayudarte a ganar todo aquello que, quien nos busca, requiere para tener una vida plena.

Signos de un infarto cerebral de tipo isquémico

Antes de continuar, es necesario mencionar que los síntomas y signos dependen mucho de la región del cerebro que esté siendo afectada en ese momento. Pero en general, los más comunes son los siguientes.

Cuándo una persona sufre un infarto cerebral de tipo isquémico, no siempre presenta dolor. De hecho, el dolor de cabeza no es tan común. Por otro lado, las cosas que inicialmente puede sentir son debilidad de alguna parte del cuerpo, generalmente de la mitad izquierda o derecha, lo que puede ocasionar caídas, o por ejemplo, imposibilidad de sujetar objetos con la mano.

Otro dato importante son las alteraciones del lenguaje, que pueden manifestarse como balbuceos, palabras incomprensibles, arrastrar las palabras o hablar más lento de lo normal.

En algunas ocasiones puede presentarse asimetría facial, como párpado caído, desviación de la boca o la lengua, o incapacidad de levantar la ceja.

También pueden existir alteraciones visuales, como visión borrosa, ver puntos negros o no ver nada de un ojo de manera repentina. La pérdida de equilibrio es común y puede manifestarse con mareos o caídas frecuentes.

Signos de un infarto cerebral de tipo hemorrágico

Respecto a los infartos cerebrales hemorrágicos, los síntomas pueden ser los ya mencionados anteriormente, sin embargo aquí es muy importante recalcar que el dolor de cabeza si es un signo muy característico. De hecho, muchos pacientes lo llegan a referir como “el dolor de cabeza más fuerte de toda su vida”. Y este suele ser intenso e iniciar en segundos.

Situaciones especiales

No hay que dejar de lado dos situaciones muy importantes. Si un infarto ya sea isquémico o hemorrágico llegan a ser muy graves (por ejemplo que involucran regiones muy grandes del cerebro), el paciente puede presentar alteración de conciencia, crisis convulsivas o dejar de responder.

Por otro lado, hay veces que los pacientes no detectan ninguno de los signos ni síntomas porque son muy leves, pero los familiares si los pueden notar.

Independientemente de la situación, es mandatorio acudir a la unidad de urgencias más cercana, ya que como mencionamos anteriormente “el tiempo es cerebro” y cuánto antes se realice el diagnóstico y se inicie el tratamiento adecuado, las posibilidades de reducir el daño serán mayores.

¿Qué es un infarto cerebral?

El infarto cerebral en palabras concretas, es la obstrucción del flujo sanguíneo a un área específica del cerebro que genera lesión en las células de dicha región afectando de manera temporal o permanente las funciones de las cuales son encargadas.

Este puede ser originado por muchas causas, pero a grandes rasgos se pueden dividir en dos tipos, infarto cerebral de tipo isquémico e infarto cerebral de tipo hemorrágico.

El infarto cerebral isquémico sucede cuando una arteria del cerebro está obstruida y esto impide que circule de manera adecuada la sangre, y esto puede ser por una placa de colesterol que se desprendió de las arterias (la causa más común), por un coágulo de sangre, o por el cierre súbito de los vasos sanguíneos. De aquí que comúnmente las personas llamen al infarto cerebral isquémico como “embolia”, accidente cerebro vascular o ictus.

Por otro lado, el infarto cerebral de tipo hemorrágico está causado por la ruptura de los vasos del cerebro, la sangre entonces se “derrama” generando daño directo además de falta de oxígeno, de ahí que comúnmente se les llame derrame o hemorragia cerebral. Las causas pueden ser por fragilidad de los vasos, por elevación muy importante de la presión arterial, por golpes en la cabeza, solo por mencionar algunas.

¿Los infartos solo se presentan en personas mayores?

Si bien, este tipo de padecimientos son más comunes en personas mayores de 50 años y que generalmente tienen algún otro tipo de comorbilidades como diabetes mellitus, hipertensión arterial, obesidad o colesterol elevado, esto no siempre es así.

Los infartos cerebrales pueden presentarse en cualquier edad, desde niños hasta pacientes geriátricos, e incluso en personas que no tienen ningún antecedente médico y que son aparentemente sanas.

La importancia de detectar a tiempo un infarto cerebral

Los infartos cerebrales son considerados una urgencia médica, ya que el cerebro es el órgano que controla una inmensa cantidad de funciones vitales. En medicina existe una frase en relación al infarto cerebral: “el tiempo es cerebro”. 

 

Esto hace referencia a que entre menos tiempo transcurra desde el inicio de los síntomas de un infarto cerebral, hasta el tratamiento del mismo, el daño será menor, y el pronóstico mejor. De aquí radica la importancia de tener en mente los signos y síntomas de un infarto cerebral para detectarlo a tiempo.

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