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PWRMoves y la mejora del bienestar en el Parkinson

La escala Pwr Parkinson es una herramienta utilizada en el campo de la rehabilitación neurológica específicamente diseñada para personas con enfermedad de Parkinson.

Este enfoque terapéutico, conocido como PWR!Moves (Parkinson Wellness Recovery), fue desarrollado por la Dra. Becky Farley, una fisioterapeuta y neurocientífica especializada en la enfermedad de Parkinson.

Son una serie de técnicas y ejercicios destinados a contrarrestar los movimientos rígidos y lentos que caracterizan al Parkinson.

La metodología PWR!Moves se centra en ejercicios de amplitud de movimiento diseñados específicamente para mantener y mejorar las funciones motoras en las personas con Parkinson.

Estos ejercicios se basan en cuatro movimientos fundamentales que son críticos para la movilidad diaria y que a menudo se ven afectados en personas con esta condición:

  • Antiflexión:

Ejercicios que promueven la extensión completa del cuerpo para contrarrestar la tendencia natural de la postura encorvada que desarrollan muchas personas con Parkinson.

  • Desrotación:

Movimientos que ayudan a mejorar la capacidad de girar y moverse lateralmente con mayor facilidad, aspectos que suelen ser difíciles para los pacientes.

  • Escalada:

Enfocados en mejorar la capacidad de alcanzar y estirar el cuerpo, ayudando así a realizar tareas como alcanzar objetos en estantes altos.

  • Transiciones:

Estos ejercicios están diseñados para mejorar la habilidad de pasar de estar sentado a estar de pie, de acostado a sentado, entre otros movimientos transicionales que pueden ser un desafío.

El programa PWR!Moves se puede adaptar para satisfacer las necesidades individuales de cada paciente, dependiendo de su etapa en la enfermedad y sus capacidades físicas específicas. Los ejercicios pueden realizarse en casa o en un entorno clínico, y se recomienda que sean supervisados por un fisioterapeuta o un profesional de la salud entrenado en la metodología PWR! para garantizar la eficacia y seguridad del programa.

Implementar estos ejercicios como parte de un régimen regular puede proporcionar beneficios significativos en términos de flexibilidad, fuerza y coordinación, lo que a su vez puede mejorar la calidad de vida de las personas con Parkinson. Además, este enfoque proactivo puede ayudar a ralentizar el progreso de los síntomas físicos de la enfermedad, ofreciendo a los pacientes una herramienta más en la lucha contra el Parkinson.

¿Qué aplicaciones tiene en el ámbito de los tratamientos de la enfermedad de Parkinson?

El enfoque PWR!Moves tiene aplicaciones significativas en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, especialmente en lo que respecta a la rehabilitación y el manejo de los síntomas. Dado que la enfermedad de Parkinson es principalmente un trastorno del movimiento, las intervenciones que se centran en mejorar la movilidad y la función física son cruciales. Aquí se describen algunas de las aplicaciones clave de PWR!Moves en el contexto del tratamiento de la enfermedad de Parkinson:

1. Mejora de la Función Motora

Los ejercicios de PWR!Moves están diseñados para aumentar la amplitud de movimiento y la fuerza muscular, lo cual es esencial para contrarrestar los efectos del Parkinson, como la bradicinesia (movimientos lentos) y la rigidez muscular. Estos ejercicios ayudan a los pacientes a realizar movimientos más grandes y más controlados, lo que puede mejorar significativamente su capacidad para realizar actividades diarias.

2. Prevención del Deterioro Físico

Al incorporar regularmente ejercicios que desafían las capacidades físicas del paciente, PWR!Moves no solo ayuda a mantener el nivel actual de funcionalidad, sino que también puede prevenir o ralentizar el deterioro físico. Esto es vital, ya que la progresión de la enfermedad puede llevar a una disminución más rápida de la movilidad y la independencia.

3. Mejora de la Postura y el Equilibrio

Muchos pacientes con Parkinson desarrollan una postura encorvada y experimentan problemas de equilibrio, lo que aumenta el riesgo de caídas. Los ejercicios de PWR!Moves enfocados en la antiflexión y desrotación ayudan a mejorar la postura y el equilibrio al fortalecer los músculos que soportan el cuerpo de manera más erguida y proporcionan una base más estable.

4. Flexibilidad y Estiramiento

La rigidez es un problema común en la enfermedad de Parkinson. A través de ejercicios de estiramiento y flexibilidad, PWR!Moves promueve una mayor movilidad articular, lo que puede aliviar el dolor y aumentar la comodidad en las actividades cotidianas.

5. Capacidad de Respuesta y Velocidad

Los ejercicios que implican movimientos rápidos y de alta energía pueden ayudar a mejorar la capacidad de respuesta de los pacientes. Esto es especialmente útil para manejar episodios de “freezing” o congelamiento, donde el paciente se siente temporalmente incapaz de moverse.

6. Autonomía y Calidad de Vida

Al mejorar la capacidad física general, los pacientes pueden retener una mayor independencia en sus vidas diarias, lo que contribuye significativamente a su calidad de vida. La capacidad de realizar tareas sin ayuda puede también mejorar el estado emocional y mental, ofreciendo a los pacientes un mayor sentido de control sobre su enfermedad.

7. Adaptabilidad y Personalización

Un aspecto crucial de PWR!Moves es su adaptabilidad a diferentes etapas y severidades del Parkinson. Los fisioterapeutas pueden personalizar los ejercicios para adaptarse a las capacidades y necesidades específicas de cada paciente, asegurando que el tratamiento sea tanto efectivo como seguro.

Implementar PWR!Moves como parte de un programa integral de tratamiento puede proporcionar a los pacientes herramientas efectivas para manejar sus síntomas y mejorar su bienestar general. Es recomendable que estos ejercicios sean supervisados por profesionales capacitados en el método para maximizar sus beneficios y asegurar su correcta ejecución.

¿Cuáles son sus beneficios?

Los beneficios de utilizar el programa PWR!Moves en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson son amplios y significativos. Esta metodología no solo aborda aspectos físicos de la enfermedad, sino que también contribuye a mejorar el bienestar emocional y la calidad de vida de los pacientes. Aquí se desglosan algunos de los beneficios más destacados:

1. Mejora de la Movilidad y la Flexibilidad

PWR!Moves está diseñado para aumentar la amplitud de los movimientos y mejorar la flexibilidad. Esto es crucial para combatir los efectos del Parkinson, como la rigidez y la lentitud en los movimientos. Al mejorar estos aspectos, los pacientes pueden realizar tareas diarias con más facilidad y eficiencia.

2. Fortalecimiento Muscular

Los ejercicios de PWR!Moves implican movimientos que fortalecen los músculos, especialmente aquellos que pueden debilitarse debido a la inactividad o los síntomas progresivos de la enfermedad. El fortalecimiento muscular es vital para mantener la independencia y realizar actividades de la vida diaria.

3. Prevención y Reducción de la Disfunción Motora

La práctica regular de ejercicios específicos puede ayudar a prevenir el deterioro motor o al menos ralentizar su progresión. Los pacientes pueden mantener un nivel de función más alto durante un período más prolongado, lo cual es esencial para manejar una enfermedad progresiva como el Parkinson.

4. Control del Equilibrio y Reducción de Caídas

Los ejercicios que mejoran el equilibrio son una parte integral de PWR!Moves. Al mejorar la estabilidad y la postura, se reduce el riesgo de caídas, que es una preocupación significativa para las personas con Parkinson debido a las implicaciones que pueden tener en la salud general y la movilidad.

5. Alivio de los Síntomas

Practicar PWR!Moves puede aliviar varios síntomas del Parkinson, como la rigidez y el dolor, mejorando así la calidad de vida general del paciente. El movimiento regular y dirigido ayuda a mantener las articulaciones más flexibles y menos dolorosas.

6. Mejora del Estado de Ánimo y la Cognición

El ejercicio físico tiene beneficios comprobados sobre la salud mental. Puede mejorar el estado de ánimo y reducir los síntomas de depresión y ansiedad, que son comunes en las personas con enfermedad de Parkinson. Además, algunos estudios sugieren que el ejercicio puede tener efectos positivos en la cognición y puede ayudar a ralentizar el deterioro cognitivo asociado con el Parkinson.

7. Incremento de la Energía y Reducción de la Fatiga

El ejercicio regular puede aumentar los niveles de energía y ayudar a combatir la fatiga, uno de los síntomas comunes del Parkinson. Los pacientes a menudo reportan sentirse más vigorizados y capaces de enfrentar los desafíos diarios después de incorporar el ejercicio en su rutina.

8. Socialización y Apoyo Comunitario

Participar en sesiones de PWR!Moves, especialmente en un entorno grupal, ofrece oportunidades de socialización y apoyo entre pares. Esto puede ser emocionalmente enriquecedor y proporcionar un sentido de comunidad y comprensión mutua entre las personas que enfrentan desafíos similares.

En resumen, PWR!Moves ofrece una serie de beneficios que abordan tanto los síntomas físicos como los emocionales de la enfermedad de Parkinson, proporcionando una herramienta integral para mejorar la vida de quienes padecen esta condición. Como siempre, es recomendable que los pacientes consulten con un profesional de la salud antes de comenzar cualquier nuevo programa de ejercicios para asegurarse de que sea adecuado y seguro para sus necesidades específicas.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Parkinson?

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta principalmente el sistema motor del cuerpo, aunque también puede tener efectos significativos en funciones no motoras. Los síntomas pueden variar considerablemente entre los pacientes, pero aquí se describen los más comunes, clasificados en síntomas motores y no motores:

Síntomas Motores

  • Temblores en Reposo

Se presentan típicamente en las manos, brazos o piernas mientras están en reposo. Son menos notorios durante el movimiento activo y suelen ser más evidentes en una etapa temprana de la enfermedad.

  • Rigidez Muscular

Rigidez o tensión en los músculos que no es atribuible a ejercicio o actividad física. Esta rigidez puede limitar el rango de movimiento y causar dolor.

  • Bradicinesia (Lentitud de Movimiento)

Reducción en la velocidad y fluidez del movimiento voluntario. Esto puede hacer que las tareas cotidianas sean más difíciles y consuman más tiempo.

  • Inestabilidad Postural

Problemas con el equilibrio y reflejos posturales, que pueden incrementar el riesgo de caídas.

  • Alteraciones en la Marcha

Cambios en la forma de caminar, como arrastrar los pies o una marcha con pasos cortos y rápidos.

Síntomas No Motores

  • Cambios Cognitivos

Problemas con la función ejecutiva, incluyendo dificultad para planificar, organizar y seguir instrucciones complejas. En etapas avanzadas, puede desarrollarse demencia.

  • Trastornos del Estado de Ánimo

Depresión y ansiedad son comunes, afectando el bienestar general y la calidad de vida.

  • Problemas del Sueño

Insomnio, trastorno del comportamiento del sueño REM y otros trastornos del sueño son frecuentes.

  • Alteraciones Autonómicas

Incluyen hipotensión ortostática, estreñimiento, y disfunción sexual, debido a la disfunción del sistema nervioso autónomo.

  • Problemas Sensoriales y de Percepción

Algunos pacientes experimentan una disminución del sentido del olfato, sensaciones dolorosas y una sensación de ardor sin una causa evidente.

  • Fatiga

Un cansancio profundo que no se alivia con el descanso puede ser un aspecto prominente de la enfermedad.

  • Dificultades en el Habla y la Deglución

Problemas para hablar (disartria) y tragar (disfagia) pueden desarrollarse a medida que la enfermedad progresa.

Estos síntomas pueden tener un impacto profundo en la calidad de vida del paciente, y su manejo requiere un enfoque integral que puede incluir medicamentos, terapias físicas y apoyo psicológico. Cada paciente con Parkinson puede experimentar una combinación única de estos síntomas, lo que hace que el tratamiento personalizado sea esencial.

¿Cuál es el tratamiento de la enfermedad de Parkisnon?

El tratamiento de la enfermedad de Parkinson es multifacético y se centra en manejar los síntomas, mejorar la calidad de vida y ralentizar la progresión de la enfermedad en la medida de lo posible. Dado que los síntomas y su severidad varían entre los pacientes, los enfoques de tratamiento también son altamente individualizados. Aquí se detallan los componentes principales del tratamiento para la enfermedad de Parkinson:

1. Medicamentos

Los fármacos son la piedra angular del tratamiento del Parkinson y están diseñados principalmente para manejar los síntomas motores, aunque algunos también pueden ayudar con los síntomas no motores.

  • Levodopa: El tratamiento más efectivo para el Parkinson, la levodopa se convierte en dopamina en el cerebro, compensando la disminución de la producción natural de dopamina. Generalmente se administra en combinación con carbidopa, que evita que la levodopa se descomponga antes de llegar al cerebro.
  • Agonistas de la dopamina: Simulan los efectos de la dopamina en el cerebro y pueden ser usados solos o en combinación con la levodopa.
  • Inhibidores de la MAO-B: Estos fármacos ayudan a prevenir la descomposición de la dopamina cerebral, extendiendo así los efectos de la levodopa.
  • Inhibidores de la COMT: Mejoran los efectos de la levodopa al bloquear una enzima que descompone la dopamina.
  • Anticolinérgicos: Ayudan a controlar los temblores y la rigidez.
  • Medicamentos para síntomas no motores: Estos incluyen antidepresivos, medicamentos para el sueño, y otros que abordan aspectos específicos como la disfunción autonómica.

2. Terapias Físicas y de Rehabilitación

Las terapias físicas son cruciales para mantener la movilidad, flexibilidad y balance.

  • Fisioterapia: Alienta el ejercicio regular y la movilidad, ayuda a manejar síntomas como la rigidez y el equilibrio, y puede incluir técnicas de PWR!Moves.
  • Terapia ocupacional: Ayuda a las personas a adaptar sus actividades diarias y entorno para maximizar la independencia y la seguridad.
  • Logopedia: Importante para abordar problemas de habla y deglución.

3. Cirugía

Para casos en los que la medicación no es suficientemente efectiva, se pueden considerar opciones quirúrgicas.

  • Estimulación cerebral profunda (ECP): Se implanta un dispositivo que envía impulsos eléctricos a partes del cerebro involucradas en el movimiento, ayudando a controlar los síntomas motores.

4. Cambios en el Estilo de Vida y Apoyo Nutricional

  • Ejercicio regular: Es fundamental para mantener la función motora y general.
  • Dieta equilibrada: Esencial para la salud general y puede incluir ajustes para abordar problemas específicos como el estreñimiento.

5. Apoyo Psicológico y Grupos de Apoyo

  • Terapia psicológica: Para manejar la depresión, ansiedad y otros desafíos emocionales.
  • Grupos de apoyo: Proporcionan un espacio para que los pacientes y cuidadores compartan experiencias y estrategias.
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