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Utilidad de la Escala de Borg en el ámbito neurológico

Utilidad de la Escala de Borg en el ámbito neurológico

La escala de Borg es una herramienta que mide la percepción del esfuerzo al realizar un ejercicio físico, su uso es de utilidad en pacientes neurológicos que se encuentran en neurorehabilitación para determinar la intensidad del ejercicio que se prescribe

Neurorehabilitación

Gran parte de los pacientes que padecen enfermedades neurológicas se benefician de la neurorehabilitación para recuperar capacidades motoras y cognitivas que se han perdido. En esta terapia también se incluye la terapia física ya que distintas enfermedades como el Parkinson, la esclerosis múltiple, los eventos cerebrovasculares, entre otros se acompañan de trastornos del movimiento.

En estos casos la terapia se basa en ejercicios físicos para recuperar la fuerza muscular y mejorar la coordinación de movimientos. Sin embargo, determinar la intensidad del ejercicio para cada persona es complejo, ya que el mismo ejercicio puede resultar sencillo para una persona pero extenuante para otra. Es por esto que la intensidad que se prescribe no se basa en la intensidad del ejercicio en sí, sino en el esfuerzo que el paciente percibe al realizar la actividad

Escala de Borg

La escala de Borg o escala del esfuerzo percibido es una herramienta de evaluación subjetiva de la percepción del esfuerzo que se realiza durante una actividad física. Pero ¿Cómo es que surgió la idea de evaluar la percepción del esfuerzo?

Para entender un poco acerca de la percepción del esfuerzo debemos hablar de la psicofísica, que es una rama de la psicología que estudia la relación que existe entre un estímulo físico (en este caso el ejercicio) y las respuestas sensoriales (en este caso la falta de aire y la fatiga neuromuscular).

Gunnar Borg era un científico que se encontraba familiarizado con la psicofísica y que se motivó a investigar más allá cuando uno de sus colegas, Hans Dahlström, notó que sus pacientes reportaban haber perdido el 50% de su capacidad física cuando su actual desempeño en la prueba de esfuerzo se redujo sólo el 25%. Esto hizo reflexionar a Borg: las personas no habían perdido su capacidad física sino que percibían un mayor esfuerzo para realizar un ejercicio de la misma intensidad. 

Fue entonces que Borg propuso que la información sensorial (dolor, fatiga, tensión y dificultad para respirar) que proviene de los músculos, las articulaciones, el corazón y los pulmones al realizar ejercicio físico generaban la percepción de esfuerzo y que éstas sensaciones eran proporcionales a la capacidad máxima física de una persona. 

Sin embargo se debía tomar en cuenta que experiencias pasadas y expectativas acerca del desempeño en el ejercicio, características psicológicas, condiciones ambientales, tipo de ejercicio y emociones asociadas con las sensaciones evocadas por el ejercicio también influyen en el esfuerzo percibido.

Basado en esto, Borg definió que el esfuerzo percibido como “el sentimiento de qué tan pesado, extenuante y laborioso es un ejercicio” de acuerdo con la sensación de tensión y fatiga en los músculos y la dificultad para respirar en el pecho. 

Adaptación del ejercicio

Determinar la percepción del esfuerzo es importante ya que el ejercicio de intensidad mayor a la capacidad máxima de la persona acumula metabolitos asociados a fatiga en el músculo lo que limita la capacidad del músculo para realizar el ejercicio por tiempo sostenido y por ende puede entorpecer el acondicionamiento físico. 

Actualmente la escala de Borg se utiliza en neurorehabilitación para individualizar la prescripción del ejercicio buscando que sea lo suficientemente intenso para que la persona pueda mejorar su desempeño físico y su capacidad funcional de forma gradual pero al mismo tiempo minimizar el riesgo de lesiones. Además de que el tipo de ejercicio debe de estar adaptado para las limitaciones físicas del paciente buscando técnicas de compensación y un aumento gradual de la intensidad. 

A lo largo de la terapia se evalúa constantemente si existe mejoría de los síntomas, mayor funcionalidad en las actividades diarias y si se va ganando independencia. De acuerdo a los objetivos de cada paciente se pueden generar nuevas adaptaciones en la terapia física que favorezcan los resultados. 

Otras aplicaciones de la escala de Borg

1. Rehabilitación Cardiaca y Pulmonar

En programas de rehabilitación cardiaca y pulmonar, la escala de Borg es esencial para monitorear la intensidad del ejercicio y asegurar que los pacientes no se esfuercen más allá de lo recomendado. Esto es crucial para evitar complicaciones y promover una recuperación segura y efectiva.

2. Entrenamiento Deportivo

Los entrenadores y atletas utilizan la escala de Borg para ajustar la intensidad del entrenamiento. Permite a los atletas autoevaluar su nivel de esfuerzo y ajustar la intensidad según los objetivos específicos del entrenamiento, ya sea para mejorar la resistencia, la fuerza o la velocidad.

3. Evaluación del Dolor y la Fatiga

En pacientes con enfermedades crónicas, como la fibromialgia o la esclerosis múltiple, la escala de Borg puede ayudar a evaluar el nivel de dolor y fatiga durante la actividad física. Esto permite a los profesionales de la salud adaptar los programas de ejercicio para mejorar la calidad de vida de los pacientes.

4. Investigación Científica

En estudios de investigación sobre la fisiología del ejercicio y la rehabilitación, la escala de Borg es una herramienta comúnmente utilizada para cuantificar el esfuerzo percibido y correlacionarlo con otros parámetros fisiológicos, como la frecuencia cardíaca y el consumo de oxígeno.

Cómo Funciona la Escala de Borg

Existen dos versiones principales de la escala de Borg:

  • Escala de Borg Original (6-20): Va de 6 a 20, donde 6 representa “ningún esfuerzo en absoluto” y 20 representa “un esfuerzo máximo”. Esta escala se correlaciona aproximadamente con la frecuencia cardíaca multiplicada por 10 (por ejemplo, un esfuerzo percibido de 13 corresponde a una frecuencia cardíaca de aproximadamente 130 latidos por minuto).
  • Escala de Borg Revisada (0-10): Va de 0 a 10, donde 0 representa “ningún esfuerzo en absoluto” y 10 representa “un esfuerzo máximo”. Esta versión es más intuitiva y fácil de usar para algunos individuos.

Conclusiones

La escala de Borg evalúa la percepción del esfuerzo durante el ejercicio que se realiza en neurorehabilitación. La evaluación ayuda a determinar la intensidad del ejercicio que debe prescribirse para mejorar el desempeño físico de las personas con una enfermedad neurológica pero al mismo tiempo, disminuyendo el riesgo de lesiones.