Haz tu cita llamando al        81 – 2089 – 22 44

¿Cuál es la función de los axones?

La función principal de los axones es transmitir información en forma de impulsos nerviosos desde una neurona hacia otras neuronas, músculos o glándulas en el cuerpo. Estos impulsos nerviosos son señales eléctricas que llevan información sobre diversas funciones del organismo, como el movimiento muscular, la percepción sensorial, la cognición y la regulación de órganos internos, entre otras.

Para entenderlo mejor, piensa en ellos como los cables de comunicación del sistema nervioso. Transmiten los mensajes eléctricos generados en el cuerpo celular de la neurona (el soma) a través de su longitud hacia otras células, permitiendo así la comunicación entre diferentes partes del sistema nervioso y la coordinación de diversas funciones corporales.

La velocidad de transmisión de los impulsos nerviosos a lo largo de los axones puede variar según varios factores, incluido el diámetro del axón y si está o no recubierto de mielina. Los axones mielinizados, que están envueltos en capas de mielina, pueden conducir los impulsos nerviosos de manera más rápida y eficiente que los axones no mielinizados.

En resumen, la función principal de los axones es transmitir información eléctrica en forma de impulsos nerviosos para coordinar las actividades del cuerpo y permitir la comunicación entre las células nerviosas y otros tipos de células en el organismo.

¿Cómo se pueden medir o evaluar?

Los axones se pueden evaluar y medir de diversas maneras, utilizando una combinación de técnicas de imagen, análisis histológicos y pruebas funcionales. Aquí hay algunas de las principales formas en que se pueden medir o evaluar los axones:

Microscopía:

La microscopía es una técnica fundamental para observar y medir los axones. Mediante el uso de microscopios de luz o electrónicos, los investigadores pueden:

  • Visualizar la morfología de los axones
  • Medir su tamaño
  • Ver su forma
  • Cómo están organizados en tejidos nerviosos.

Tinciones histológicas:

Se pueden utilizar tinciones histológicas específicas para resaltar los axones en tejidos nerviosos. Estas tinciones permiten una visualización más clara de los axones bajo el microscopio y pueden ayudar en la cuantificación de:

  • Su densidad
  • cuál es su longitud
  • Su distribución en diferentes regiones del sistema nervioso.

Imagen por resonancia magnética (IRM):

La resonancia magnética es una técnica de imagen no invasiva que se utiliza para visualizar estructuras del cerebro y la médula espinal. Con técnicas avanzadas de IRM, como la tractografía por tensor de difusión, es posible mapear la integridad de los tractos de axones en el cerebro y evaluar la conectividad estructural entre diferentes regiones cerebrales.

Electrofisiología:

Las técnicas electrofisiológicas, como la electromiografía (EMG) y los potenciales evocados, se utilizan para evaluar la función de los axones midiendo la actividad eléctrica generada en respuesta a estímulos externos. Estas pruebas pueden proporcionar información sobre la integridad y la conducción de los axones en el sistema nervioso periférico y central.

Biomarcadores en sangre o líquido cefalorraquídeo:

En algunos casos, se pueden medir biomarcadores específicos en muestras de sangre o líquido cefalorraquídeo para evaluar la salud de los axones. Por ejemplo, niveles elevados de proteínas específicas pueden indicar daño axonal en condiciones como:

  • Lesiones traumáticas
  • Enfermedades neurodegenerativas
  • Trastornos autoinmunes.

Estas son solo algunas de las formas en que los axones se pueden medir o evaluar en un contexto clínico o de investigación. Dependiendo de la pregunta específica que se esté abordando y de la disponibilidad de recursos, pueden emplearse una variedad de técnicas complementarias para estudiar la estructura y la función de los axones en el sistema nervioso.

¿Se pueden dañar los axones?

Sí, los axones pueden dañarse en una variedad de situaciones, lo que puede tener consecuencias significativas para la función del sistema nervioso y la salud en general. Algunas de las causas comunes de daño axonal incluyen:

  • Lesiones traumáticas:

Los traumatismos craneoencefálicos, las lesiones de la médula espinal y otros tipos de lesiones traumáticas pueden causar daño directo a los axones. Esto puede deberse a la compresión, estiramiento o corte de las fibras nerviosas, lo que interrumpe la transmisión de señales nerviosas y puede provocar síntomas como pérdida de sensibilidad, debilidad muscular o parálisis, dependiendo de la ubicación y la gravedad de la lesión.

  • Enfermedades neurodegenerativas:

En condiciones como la esclerosis múltiple, la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Huntington, entre otras, los axones pueden verse afectados por procesos degenerativos que resultan en la pérdida gradual de la integridad estructural y funcional. Esto puede conducir a síntomas como deterioro cognitivo, problemas de movimiento, pérdida de sensibilidad y otros síntomas neurológicos.

  • Trastornos desmielinizantes:

La desmielinización es la pérdida o deterioro del recubrimiento de mielina que rodea los axones. Condiciones como la esclerosis múltiple, la enfermedad de Guillain-Barré y la leucodistrofia son ejemplos de trastornos desmielinizantes que pueden causar daño a los axones y afectar la transmisión de señales nerviosas.

  • Lesiones por compresión o compresión nerviosa:

La compresión o compresión de nervios debido a condiciones como hernias discales, tumores u otras estructuras anormales pueden ejercer presión sobre los axones, interfiriendo con su función y causando síntomas como dolor, entumecimiento, hormigueo o debilidad en las áreas afectadas.

  • Trastornos metabólicos y tóxicos:

Ciertas condiciones metabólicas, como la deficiencia de vitamina B12 o la intoxicación por metales pesados, pueden afectar la salud de los axones y causar daño neurológico. El consumo excesivo de alcohol y algunas drogas también puede tener efectos tóxicos directos sobre los axones y las células nerviosas en general.

En resumen, los axones son vulnerables a una variedad de daños que pueden ser causados por lesiones traumáticas, enfermedades neurodegenerativas, trastornos desmielinizantes, compresión nerviosa y factores metabólicos o tóxicos. El tratamiento y la gestión de estas condiciones a menudo implican abordar tanto el daño axonal directo como las causas subyacentes subyacentes de la lesión nerviosa.

Teléfono
81 2089 2244
ó
ó
También puedes enviarnos un mensaje por WhatsaApp para agendar tu cita.

Descubre nuestros artículos más recientes

Encuéntranos sin problemas

También puedes visitarnos
nos encantaría conocerte

Sayula 310, Mitras Sur, 64020 Monterrey, N.L.

Lunes a viernes

9:00 am a 19:00 pm

Sábados

9:00 am a 14:00 pm

Menú principal

Síguenos

© 2023 Neurocenter. Todos los derechos reservados.