Características del Trastorno de personalidad múltiple

El trastorno de identidad disociativo, popularmente conocido como trastorno de personalidad múltiple es un desorden psiquiátrico muy raro que se diagnostica en 1.5% de la población global. A menudo no se reconoce oportunamente porque requiere múltiples evaluaciones longitudinales.
En general, los trastornos disociativos se caracterizan por alteraciones de la conciencia, la memoria, la identidad y el comportamiento. Los síntomas positivos se asocian a menudo con “nuevas personalidades, desrealización”, y los síntomas negativos son síntomas como el autismo y la parálisis.
Síntomas del trastornos de personalidad múltiple
El trastorno de personalidad múltiple es un trastorno disociativo caracterizado por la presencia de dos o más identidades alternas que toman el control del comportamiento de una persona. Cada identidad alterna es independiente y posee su propio conjunto de pensamientos, sentimientos, recuerdos, comportamientos y preferencias. Las identidades alternas o “alters”, pueden tener diferentes edades, géneros, etnias, nombres e incluso historias personales.
Los cambios entre identidades pueden ser abruptos o graduales y tener desencadenantes específicos o bien, ocurrir sin causa aparente. Algunos signos de los cambios son un estado de conciencia alterado como “trance”, parpadeo rápido, movimientos oculares y cambios en la postura.
1. Alteraciones de la Identidad
- Identidades Distintas: El individuo presenta dos o más identidades o estados de personalidad, cada uno con sus propios comportamientos, recuerdos y formas de pensar.
- Transiciones Notables: Las transiciones entre estas identidades pueden ser evidentes y dramáticas, con cambios en el tono de voz, gestos y actitudes.
2. Amnesia Disociativa
- Lapsos de Memoria: El paciente experimenta lagunas significativas en la memoria sobre eventos cotidianos, información personal importante y/o eventos traumáticos.
- Recuerdos Fragmentados: Las memorias pueden estar fragmentadas y no ser accesibles por una identidad cuando otra está en control.
3. Despersonalización y Desrealización
- Despersonalización: Sensación de estar separado del propio cuerpo o de observarse a sí mismo desde fuera.
- Desrealización: Sentimientos de irrealidad o desconexión del entorno, donde las personas y objetos pueden parecer distantes o artificiales.
4. Síntomas Psicológicos y Emocionales
- Ansiedad y Depresión: Episodios frecuentes de ansiedad y depresión son comunes.
- Autolesiones y Comportamientos Suicidas: Debido a la angustia emocional y la confusión sobre la identidad, los pacientes pueden recurrir a la autolesión o tener pensamientos suicidas.
- Dificultades Interpersonales: Problemas para mantener relaciones estables debido a los cambios de identidad y la amnesia.
5. Alteraciones del Comportamiento
- Cambios de Comportamiento: Cambios en el comportamiento, intereses y actividades según la identidad dominante en un momento dado.
- Reacciones Inexplicables: Reacciones emocionales y conductuales que parecen inapropiadas o inexplicables en ciertos contextos.
6. Síntomas Somáticos
- Dolores de Cabeza y Otros Dolores Físicos: Dolores físicos sin causa médica aparente.
- Problemas Sensoriales: Cambios en la percepción sensorial, como visión borrosa o audición alterada, que no tienen explicación médica.
7. Dificultades en el Funcionamiento Diario
- Problemas Laborales y Académicos: Dificultades para mantener el rendimiento en el trabajo o en la escuela debido a la falta de continuidad en la identidad y la memoria.
- Problemas en la Vida Diaria: Dificultades para realizar tareas diarias y mantener la rutina debido a los lapsos de memoria y cambios de identidad.
¿Cómo se presenta la disociación?
La disociación es el mecanismo central del trastorno de personalidad múltiple. Es un proceso de desconexión mental que permite a la persona escapar de experiencias traumáticas o abrumadoras. En este extremo patológico, se vuelve tan severa que fragmenta el sentido de identidad, creando estas personalidades como mecanismo de afrontamiento.
Se puede manifestar como amnesia disociativa, es decir, la pérdida de memoria de la historia personal. También suelen experimentar memoria fragmentada, con lagunas significativas en sus recuerdos, ya sea cotidianos o traumáticos. Todos estos síntomas causan una notable falta de funcionamiento en las actividades diarias.

Causas de trastorno de personalidad múltiple
En cuanto a su origen, el trastorno de personalidad múltiple es típicamente asociado con trauma infantil severo, es decir, experiencias de abuso físico, sexual o emocional en un niño con alguna otra experiencia sensibilizadora al trauma. Esto puede abrumar los mecanismos de afrontamiento normales llevando a la disociación como forma de supervivencia psíquica con la creación de identidades alternas. Por lo tanto, puede también estar asociado a síntomas postraumáticos, como flashbacks o memorias intrusivas, pesadillas, hipervigilancia y evitación de lugares o situaciones que les recuerden el trauma.
1. Trauma en la Infancia
- Abuso Físico, Sexual o Emocional: La mayoría de los casos de TID están relacionados con experiencias de abuso severo y prolongado durante la infancia. Este abuso puede ser físico, sexual o emocional, y suele ocurrir en un contexto donde el niño se siente atrapado y sin posibilidad de escapar.
- Negligencia Emocional y Abandono: La falta de atención y apoyo emocional durante la niñez también puede contribuir al desarrollo del TID. Los niños que no reciben el cuidado y la protección necesarios pueden desarrollar mecanismos de defensa disociativos para enfrentar la realidad.
- Entorno Familiar Inseguro o Caótico: Crecer en un entorno familiar inestable, caótico o peligroso puede llevar a la disociación como una forma de protegerse psicológicamente de situaciones estresantes o traumáticas.
2. Mecanismos de Defensa Psicológica
- Disociación: La disociación es un mecanismo de defensa psicológico que permite a la persona desconectarse de la realidad inmediata y de las emociones asociadas a eventos traumáticos. En los casos de TID, este mecanismo se vuelve crónico y extremo, resultando en la formación de identidades disociadas.
- Fragmentación de la Identidad: Para manejar el estrés y el trauma insoportables, la mente del niño puede fragmentarse en diferentes identidades, cada una encargada de manejar distintos aspectos de la experiencia traumática. Esto permite al niño seguir funcionando en su vida diaria a pesar del trauma.
3. Factores Biológicos y Genéticos
- Vulnerabilidad Biológica: Aunque el TID se asocia principalmente con factores ambientales y psicológicos, puede haber una predisposición biológica o genética que haga a ciertos individuos más susceptibles a desarrollar este trastorno en respuesta al trauma.
- Anomalías Neurológicas: Investigaciones han sugerido que puede haber diferencias en la estructura y función cerebral de las personas con TID, particularmente en áreas relacionadas con la memoria y la integración de la identidad.
4. Experiencias Traumáticas en la Edad Adulta
- Eventos Traumáticos Prolongados: Aunque es menos común, el TID también puede desarrollarse en respuesta a traumas severos en la edad adulta, como tortura, secuestro o violencia extrema. Estos eventos pueden desencadenar mecanismos de disociación similares a los observados en traumas infantiles.
Convivencia con otros trastornos
Como se ha abordado, el trastorno de personalidad múltiple a menudo se presenta con otros trastornos de la salud mental. Incluyendo también:
- Ansiedad
- Depresión
- Trastornos del sueño
- Abuso de sustancias.
A menudo los pacientes también presentan conductas autolesivas e intentos de suicidio. La comorbilidad agrega un mayor nivel de complejidad en la estrategia de tratamiento, por lo que para lograr la recuperación es importante abordar otras condiciones acompañantes.
Tratamiento del trastorno de personalidad múltiple
En la estrategia de tratamiento para el trastorno de personalidad múltiple la prioridad es establecer seguridad, confrontación de memorias traumáticas y la integración y rehabilitación de la identidad, en ese orden.
La terapia integrativa, combina diferentes enfoques como la terapia psicodinámica, la terapia cognitivo conductual y las técnicas EMDR (desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares), etc. El objetivo de la terapia integrativa es fortalecer la identidad central del paciente y abordar el trauma subyacente.
Incluso con distintos enfoques terapéuticos, algunas características básicas del tratamiento incluyen regulación emocional, gestión de los factores estresantes y mantener o promover el funcionamiento de la persona. Específicamente, la terapia cognitivo-conductual puede ser útil para cambiar patrones de pensamiento y abordar los pensamientos negativos que interfieren con la recuperación. Enseña a las personas a identificar y modificar sus pensamientos distorsionados, y a desarrollar habilidades de afrontamiento saludables.
La psicofarmacología no es el tratamiento principal del trastorno de personalidad múltiple pero pueden utilizarse medicamentos para tratar determinados síntomas. Entre los fármacos más utilizados se encuentran los medicamentos para las comorbilidades como los trastornos del estado de ánimo y el trastorno de estrés postraumático.
El tratamiento puede ser un proceso largo y desafiante, pero con el apoyo adecuado, la recuperación es posible. Las personas con trastorno de personalidad múltiple pueden aprender a manejar sus síntomas, integrar sus identidades y vivir una vida plena y significativa. Sin un diagnóstico correcto y sin tratamiento el pronóstico es malo porque tienen mayor riesgo de conductas autolesivas dada la presencia de identidades alternas así como de traumas latentes.
