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¿Cuáles son los tipos de retraso psicomotor?

Existen distintos tipos de retraso psicomotor de acuerdo a las diferentes áreas del cerebro que pudieran presentar alguna alteración: retraso global del desarrollo, motor, cognitivo, lenguaje, social y emocional.

El retraso psicomotor es un trastorno del sistema nervioso central en donde el desarrollo del cerebro, encargado del pensamiento y movimiento, presenta un progreso más lento al compararse con el promedio de otros niños de la misma edad. 

¿Cómo puedo saber si mi hijo tiene retraso psicomotor?

Durante la infancia diferentes habilidades psicomotoras se van desarrollando con el paso del tiempo, existe un promedio de edad en el que un niño debe de adquirir cierto número de habilidades para considerar su desarrollo psicomotor motor normal. A estos pasos se les llama “hitos del desarrollo” y cuando un niño no cumple con los hitos del desarrollo se debe estudiar la causa y atender a tiempo para proveer de las herramientas necesarias para que el niño pueda alcanzar dichas metas. 

Algunos ejemplos de hitos son: 

  • Sonrisa 1-8 semanas
  • Prensión de objetos 4-6 meses 
  • Sentarse con apoyo 4-12 meses 
  • Caminar sin ayuda 8-18 meses 
  • Decir palabras 8-18 meses 
  • Completar frases cortas 10-36 meses 
  • Tomar agua de una taza 9-21 meses
  • Vestirse sólo 33-72 meses 
  • Controlar esfínteres durante el día 16-48 meses
  • Controlar esfínteres durante la noche 18-72 meses

Algunos niños no alcanzan los hitos de desarrollo dentro de estos márgenes de edad, sin embargo, eso no significa que no vayan a alcanzarlo, sino que puede que los alcancen de forma más tardía. A esto se le llama retraso psicomotor estático. Por otro lado, algunos niños pierden hitos posteriormente a haberlos adquirido, lo cual es conocido como regresión psicomotora, la cual suele tratarse de trastornos más serios. 

Retraso global del desarrollo

Se trata de un retraso en el desarrollo de todas las habilidades psicomotoras en general, lo que quiere decir que no sólo una estructura se encuentra afectada sino que, como su nombre lo indica, se trata de un problema global

El diagnóstico suele establecerse entre el año y los 6 años puesto que el niño suele adquirir de forma más lenta capacidades motoras finas y gruesas, del lenguaje, cognitivas o sociales. 

Dentro de las causas de desarrollo global se encuentran algunos trastornos genéticos, aquellos niños que fueron prematuros o presentaron alguna complicación durante su nacimiento

Retraso parcial del desarrollo

Ocurre cuando se pueden identificar un área del sistema nervioso como afectada, por lo tanto no todas las habilidades se encuentran comprometidas. Por ejemplo, un niño puede tener un retraso para hablar, sin embargo presentar un desarrollo adecuado para su edad en sus habilidades motrices finas y gruesas. 

Las causas suelen ser diversas dependiendo del área de retraso y suelen tener un buen pronóstico cuando se detecta y se inicia una estrategia de tratamiento de forma temprana. 

Retraso motor

De acuerdo a la edad, cada niño va ganando nuevas habilidades motoras conforme se va desarrollando su cuerpo. Esto va desde que son capaces de sostener su cabeza entre los 2 y 3 meses hasta que aprende a correr y subir escaleras. Conforme el tiempo pasa, son capaces de hacer cosas más complejas y se vuelven más independientes

Retraso cognitivo

Los signos de retraso cognitivo pueden ser difíciles de identificar e incluyen la dificultad para poner atención, recordar cosas, falta de curiosidad en su entorno, comportamientos violentos o inapropiados para el contexto y persistencia de un comportamiento infantil a pesar de avanzar a las siguientes etapas de la vida. 

Retraso del lenguaje 

Alrededor del año de edad los niños empiezan a decir algunas palabras y conforme pasa el tiempo aprenden a crear oraciones más largas y son capaces de entender las preguntas o indicaciones que se les hacen. En este caso, existen diferentes causas del retraso del lenguaje, que incluyen la falta de estimulación, problemas de audición, ansiedad o trastornos del desarrollo como el autismo. 

Retraso social y emocional

Las capacidades sociales incluyen la percepción de emociones, la capacidad de comunicación verbal y no verbal, así como adaptar el comportamiento de acuerdo a contexto y reconocer, gestionar y transmitir sus propias emociones. La principal habilidad que se adquiere en este ámbito es a los 3 meses cuando presentan su primera sonrisa social y va hasta los 5 años en donde crean su grupo de amigos. 

¿Quién diagnostica el retraso psicomotor?

Si sospechas que tu hijo puede tener retraso psicomotor es necesario que acudas a una consulta médica para que pueda ser valorado de forma apropiada. En las consultas del niño sano con el médico general o pediatra se valora que los niños vayan alcanzando los hitos del desarrollo de acuerdo a su edad, esto permite que se detecten de forma más temprana trastornos del desarrollo y mejoran el pronóstico de quienes lo padecen. 

Dependiendo del tipo de trastorno y la causa de fondo, puede ser que el niño se beneficie de una consulta con un neurólogo pediatra, paidopsiquiatra o genetista. Sin embargo, cualquier niño con un retraso psicomotor se beneficia de recibir rehabilitación, ya que por medio de la rehabilitación se pueden adquirir las capacidades máximas por medio de actividades y ejercicios enfocados al problema principal al que se está enfrentando el niño.

¿Cuáles son las causas de que se presente un retraso psicomotor?

El retraso psicomotor puede tener diversas causas, que van desde factores genéticos y biológicos hasta influencias ambientales y sociales. Aquí hay una descripción detallada de algunas de las causas más comunes:

  • Factores Genéticos:

Algunos trastornos genéticos pueden afectar el desarrollo psicomotor. Ejemplos incluyen el síndrome de Down, el síndrome de Prader-Willi y el síndrome de Williams. Estas condiciones están asociadas con anomalías cromosómicas que afectan el desarrollo físico y cognitivo.

  • Lesiones Cerebrales:

Traumatismos craneoencefálicos, hipoxia (falta de oxígeno en el cerebro), hemorragias cerebrales, infecciones cerebrales y otras lesiones cerebrales pueden interferir con el desarrollo adecuado del sistema nervioso central, lo que resulta en retraso psicomotor.

  • Factores Prenatales y Perinatales:

Exposición a toxinas, infecciones intrauterinas (como el virus de la rubéola), consumo de drogas o alcohol durante el embarazo, complicaciones durante el parto (como asfixia) y prematuridad pueden contribuir al retraso psicomotor.

  • Enfermedades Neurológicas:

Algunas enfermedades neurológicas, como la parálisis cerebral, la espina bífida, la epilepsia y los trastornos del espectro autista, pueden afectar el desarrollo psicomotor.

  • Deficiencias Nutricionales:

La desnutrición y deficiencias de vitaminas y minerales, como el hierro y el yodo, pueden interferir con el desarrollo cerebral adecuado, lo que a su vez puede causar retraso psicomotor.

  • Factores Ambientales y Sociales:

Factores como la pobreza, la falta de acceso a atención médica adecuada, la exposición a toxinas ambientales, el estrés familiar y la falta de estimulación temprana pueden contribuir al retraso psicomotor.

  • Trastornos del Desarrollo:

Condiciones como el trastorno del espectro autista (TEA), el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y el trastorno del desarrollo del lenguaje pueden estar asociados con retraso psicomotor, aunque estos trastornos también pueden tener causas multifactoriales.

Es importante destacar que en muchos casos, el retraso psicomotor puede ser el resultado de una combinación de estos factores. Además, es fundamental una evaluación médica exhaustiva para determinar la causa subyacente y establecer un plan de intervención adecuado. El tratamiento del retraso psicomotor a menudo involucra una combinación de terapia física, ocupacional y del habla, así como intervenciones educativas y de apoyo familiar.

¿Cómo se puede tratar el retraso psicomotor?

El tratamiento del retraso psicomotor depende en gran medida de la causa subyacente y de las necesidades específicas de cada individuo. Aquí se presentan algunas estrategias y enfoques comunes utilizados en el tratamiento:

  • Intervención Temprana:

La detección y la intervención temprana son fundamentales para maximizar el potencial de desarrollo de un niño con retraso psicomotor. Los programas de intervención temprana pueden incluir terapia física, ocupacional y del habla, así como intervenciones educativas y de estimulación temprana.

  • Terapia Física:

La terapia física se enfoca en mejorar la fuerza muscular, la coordinación motora y el equilibrio. Los ejercicios y actividades específicos pueden adaptarse para abordar las áreas de desarrollo motor grueso, como gatear, caminar, correr y saltar.

  • Terapia Ocupacional:

La terapia ocupacional se centra en desarrollar habilidades para realizar actividades de la vida diaria, como vestirse, comer y escribir. Esto puede incluir actividades para mejorar la coordinación mano-ojo, la destreza manual y la planificación motora.

  • Terapia del Habla y Lenguaje:

Para aquellos con retraso en el desarrollo del lenguaje y la comunicación, la terapia del habla y lenguaje puede ser beneficiosa. Esto puede incluir ejercicios para mejorar la articulación, la comprensión del lenguaje, la expresión verbal y la comunicación social.

  • Estimulación Sensorial:

La estimulación sensorial puede ayudar a mejorar la integración sensorial y la respuesta a estímulos del entorno. Esto puede incluir actividades que involucren diferentes sensaciones táctiles, visuales, auditivas y vestibulares.

  • Adaptaciones y Ayudas Técnicas:

Dependiendo de las necesidades individuales, pueden ser útiles adaptaciones y ayudas técnicas, como dispositivos de asistencia para la movilidad, comunicadores aumentativos y alternativos (CAA) y otras herramientas para facilitar la participación en actividades cotidianas.

  • Apoyo Familiar y Educación:

Proporcionar apoyo y educación a la familia es fundamental para el éxito del tratamiento. Los padres y cuidadores pueden aprender estrategias y técnicas para apoyar el desarrollo de su hijo en el hogar y en la comunidad.

Es importante destacar que el tratamiento del retraso psicomotor es un proceso continuo y multifacético que requiere la colaboración de un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud, incluyendo médicos, terapeutas y educadores. El plan de tratamiento debe ser individualizado y adaptarse a las necesidades cambiantes del niño a lo largo del tiempo.

Terapia en niños para espasticidad
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