¿Qué terapias se aplican en niños con autismo?

El trastorno del espectro autista comprende una gama de trastornos complejos del neurodesarrollo caracterizados por impedimentos sociales, dificultades en la comunicación y patrones de conducta repetitivos, restringidos y estereotipados, sin que se presenten estas características o patrones en todos los casos.
El trastorno del espectro autista varia ampliamente en gravedad y síntomas incluso puede pasar sin ser reconocido, especialmente en los niños levemente afectados o cuando se enmascara por problemas físicos más debilitantes.
La terapia para las personas con diagnóstico de TEA debe estar orientada a la identificación e intervención de la conducta, la comunicación y la convivencia, a través de:
- Intervenciones comportamentales
- Intervenciones educativas
- Intervenciones psicosociales.
Siempre será necesario realizar educación sobre los TEA y consejería después del diagnóstico, dado que puede ayudar a mejorar la interacción posterior con la persona y su entorno.
Para lo anterior se han diseñado diferentes estrategias o programas de intervención, como los métodos conductuales y de comunicación, que son aquellas que proporcionan estructura, dirección y organización como complemento de la participación familiar, dentro de ellos se encuentra el análisis conductual aplicado (ABA). Estas intervenciones buscan enseñarle al niño destrezas específicas que le permitan aumentar su autonomía.
Intervenciones conductuales
Todas las intervenciones de comportamiento deberán incorporar una planificación centrada en la persona, evaluación funcional, estrategias de intervención positivas, intervenciones multifacéticas, centradas en el medio ambiente y evaluación de los resultados.
Las intervenciones conductuales pueden ser consideradas dentro del tratamiento de las personas con TEA, para abordar una amplia gama de comportamientos específicos, tanto para reducir la frecuencia y severidad de los síntomas y aumentar el desarrollo de habilidades de adaptación.
La mayoría de los programas conductuales para las personas con TEA se basan en los principios de la modificación del comportamiento utilizando el análisis conductual aplicado.
Las intervenciones conductuales y psicológicas pueden dividirse en tres grupos principalmente:
1) Intervenciones dirigidas a hacer frente a dificultades de comportamiento específicas como trastornos del sueño, o aumentar conductas positivas para iniciar el contacto social,
2). Programas conductuales dirigidos a mejorar el funcionamiento general y
3) intervenciones que se pueden categorizar en los dos grupos previos.

El análisis conductual aplicado (ABA)
Es un método terapéutico que se basa en la psicología del aprendizaje para modificar conductas socialmente importantes. Se basa en la idea de que el comportamiento está controlado por el ambiente y se puede modificar alterando lo que ocurre antes o después de una conducta problemática. Para ello, se utilizan intervenciones sistemáticas y probadas, como recompensas para reforzar conductas positivas.
Con la implementación de las metodologías conductuales como ABA del 20% al 25% de las personas con TEA pueden alcanzar algún nivel de independencia (por ejemplo, el empleo competitivo y la vida independiente).
El tratamiento se basa en terapias que tienen su base en la psicología conductual y que se orientan a intervenir aquellos aspectos del comportamiento que hacen parte de las definiciones centrales o núcleos de la enfermedad.
Características de las estrategias de intervención en la psicología conductual
En todo caso cualquiera que sea la estrategia de intervención debe tener las siguientes características:
- Todo programa de intervención debe ser individualizado. Debe diseñarse sobre la base de las necesidades, los recursos, las dificultades individuales y además contener los cambios del ciclo de vida.
- Todo programa de intervención debe iniciar con una evaluación previa y completa de las destrezas y dificultades específicas de cada individuo afectado y diseñar con base en esto los objetivos y estrategias de intervención.
- Todo programa de intervención debe permitir la generalización de los aprendizajes mediante el diseño de actividades en entornos naturales, en todos los espacios sociales en donde se desarrolla el individuo con TEA, permitiendo la aplicación de los mismos procedimientos exitosos en cada espacio, así como, la coordinación entre los diferentes profesionales y la familia.
- La familia tiene que considerarse como un agente activo e indispensable en el proceso de intervención. Para participar en el diseño del programa y en su ejecución en el espacio de la familia y su entorno.
- El modelo de intervención debe respetar la necesidad de orden, estructura, anticipación y predictibilidad que muestran las personas con TEA
¿Cómo se diagnostica el autismo?
Existen múltiples herramientas que se utilizan para el diagnóstico de TEA, una de ellas es el Modified Checklist for Autism in Toddlers (M- CHAT R), que busca detectar niños entre 16 y 30 meses. Consiste en una ampliación del instrumento CHAT a 23 preguntas (antes eran 9) autoadministrada para los padres.
Esta herramienta ha sido traducida al castellano y está validada. Los resultados estimaron una sensibilidad del 100% y una especificidad del 98,3% para discriminar entre niños con TEA y niños sin TEA; y una sensibilidad del 75,3% y una especificidad del 99,8% para discriminar entre niños con TEA y niños con otros.
¿Cuáles son los síntomas de autismo?
El autismo, o trastorno del espectro autista (TEA), se caracteriza por una serie de síntomas que afectan principalmente la comunicación, la interacción social y el comportamiento. Aunque la intensidad puede variar mucho, algunos de los síntomas más comunes incluyen:
- Dificultades en la comunicación:
Esto puede manifestarse como retraso en el desarrollo del lenguaje o dificultad para mantener una conversación fluida. Algunos niños no desarrollan el habla, mientras que otros tienen problemas para comprender gestos o expresiones faciales.
- Interacción social limitada:
Las personas con autismo pueden mostrar poco interés en interactuar con los demás, evitar el contacto visual y tener dificultad para interpretar las emociones de los demás o para establecer amistades.
- Intereses restringidos y comportamientos repetitivos:
Es común que presenten intereses intensos en temas específicos y realicen conductas repetitivas, como el balanceo de cuerpo, movimientos de manos o repetición de palabras o frases (ecolalia).
- Sensibilidad sensorial:
Pueden ser muy sensibles a ciertos estímulos, como luces brillantes, ruidos fuertes, texturas o sabores, o, por el contrario, mostrar una respuesta reducida ante ciertos estímulos del entorno.
Cada persona con autismo es única, y los síntomas pueden variar considerablemente de un individuo a otro.
