Neurocenter

logo-neurocenter-clinica-de-rehabilitacion-neurologica

Haz tu cita llamando al        81 – 2089 – 22 44

Padecimientos

¿Se puede curar el Parkinson?

La Enfermedad de Parkinson es neurodegenerativa, ¿qué quiere decir esto? que es una enfermedad en la que las neuronas van muriendo progresivamente sin que se regeneren otras nuevas, pero aunque las enfermedades neurodegenerativas no tienen cura, sí se pueden aplicar diversos tratamientos y terapia de neurorehabilitación nos ayudan a controlar los síntomas y frenar la progresión de la enfermedad.

Uno de los aspectos que se ven más afectados cuando se padece Parkinson es la calidad de vida, por lo que en Neurocenter nos enfocamos a mejorar el día a día de nuestros pacientes, ofreciendo tratamientos con objetivos alcanzables a corto y largo plazo, de acuerdo a las necesidades de cada caso.

Tenemos la certeza de que con nuestra propuesta alternativa de atención, nuestra constante búsqueda de innovación y nuestra robusta comunidad de profesionales podemos detener las pérdidas y ayudarte a ganar fuerza, a hilar palabras, a dar pasos, a hacer guiños, a pasar bocados, a adquirir firmeza, confianza y todo aquello que, quien nos busca, requiere para tener una vida plena.

¿Qué es la Enfermedad de Parkinson?

Se trata de la segunda enfermedad neurodegenerativa más común, después de la enfermedad de Alzheimer. Consiste en la presencia de síntomas motores como temblor, rigidez, bradicinesia (movimientos lentos), inestabilidad postural y de la marcha, así como de síntomas no motores como incontinencia o estreñimiento, fatiga, presión arterial baja, disfagia y depresión. Todo esto se debe a la pérdida gradual de neuronas de la sustancia negra en el cerebro, un área ubicada en el tallo encefálico. Estas neuronas se comunican mediante el neurotransmisor dopamina, por lo que al irse degenerando estas células hay un déficit de dopamina en el cerebro. Al haber una degeneración de la sustancia negra se afectan las vías neuronales que la involucran en distintas funciones, principalmente en la coordinación de los movimientos.

Esta enfermedad suele iniciarse después de los 65 años, comenzando como rigidez o temblor de una parte del cuerpo como un dedo de la mano o un pie. Posteriormente va progresando a otras regiones del cuerpo. El temblor comienza segundos después de haber estado en reposo y la rigidez y bradicinesia ocasionan que los movimientos se vuelvan lentos y poco coordinados. Con el tiempo se vuelve una enfermedad que afecta la calidad de vida de una manera muy importante y de forma progresiva.

La causa exacta de la enfermedad se desconoce, sin embargo, tiene una importante asociación hereditaria. Para su diagnóstico se necesita consultar con el especialista en el cerebro: el neurólogo. Para decir que una persona tiene Enfermedad de Parkinson se basa en las características de los síntomas que presenta, además de descartar otras causas como un infarto cerebral o lesiones inflamatorias. Pero no existe un estudio de imagen o laboratorio que por sí mismo determine la presencia de esta enfermedad.

¿Se pueden recuperar las células cerebrales perdidas?

La verdad es que no, neurona que muere es una neurona que no se recupera, además de que solo contamos con las neuronas con las que nacemos ya que a lo largo de la vida no se regeneran nuevas neuronas. Sabiendo que ésta área del cerebro que se perdió no va a volver, y que con el tiempo la enfermedad solo irá progresando, ¿en qué consiste el tratamiento si es que no hay cura?

Una vez confirmado el diagnóstico por el neurólogo, el tratamiento comienza con medicamentos. Dependiendo la edad del paciente y gravedad de los síntomas es el fármaco que se escogerá para el control de los síntomas. Debido a que las neuronas que producen dopamina son las que se ven afectadas, los fármacos se encargan de aumentar la disponibilidad de dopamina, ya sea mediante un precursor de la dopamina  o medicamentos que aumentan su producción y disminuyendo su degradación.

Como todo medicamento, éstos fármacos tienen efectos secundarios como distonías (otro trastorno del movimiento), problemas gastrointestinales o alucinaciones, o en algunos casos su eficacia es limitada a 5 a 10 años, posterior a eso ya no tiene ningún beneficio. ¿Qué ocurre en estos casos?

Terapias alternativas

No todo es medicamento en cuanto al tratamiento de la enfermedad de Parkinson. Una parte fundamental del tratamiento, incluso desde etapas tempranas, es la terapia de neurorehabilitación, de esta manera se le ayuda al paciente a mejorar la coordinación de sus movimientos, permitiendo una vida más ágil y la prevención de caídas

El efecto más benéfico para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson se obtiene de la combinación de terapias, tanto del medicamento como de la rehabilitación física. Seguro te preguntarás qué tipos de ejercicios se realizan en estos pacientes. Éstos van dirigidos a mejorar la coordinación de los movimientos y la marcha, devolviéndole al paciente su seguridad para moverse y caminar.

Otro de los tratamientos disponibles para los pacientes con enfermedad de Parkinson es la estimulación magnética transcraneal, también conocida como rTMS. Consiste en la regulación de las neuronas mediante la estimulación magnética de una manera no invasiva e indolora. Es especialmente útil en aquellos casos en los que la enfermedad tiene muchos años de evolución y los fármacos ya no son suficientes para el adecuado control de los síntomas. Ésta terapia tiene muy pocas contraindicaciones, básicamente solo está contraindicada en pacientes que tengan algún aparato electromagnético como un marcapasos y aquellas personas con epilepsia. Es un tratamiento completamente seguro y eficaz.

Si padeces de la enfermedad de Parkinson y sientes que por más ajustes que se hagan a los medicamentos tus síntomas persisten o empeoran, es necesario recurrir también a estas otras alternativas. Siempre será mejor llevar a cabo un tratamiento integral para tener una mejor calidad de vida.

Estamos plenamente convencidos que sólo desafiando las metodologías tradicionales de atención neurológica que se brindan en los sistemas de salud convencionales, podemos lograr que nuestros pacientes recuperen las sonrisas, los paseos, las charlas, los abrazos, su independencia o su movilidad.

Porque sin importar tus circunstancias, en Neurocenter no pierdes, ganas.

© 2020 Neurocenter. 
Todos los derechos reservados. Supported by SENSO Mx.

boton-ir-arriba