Características de la radiculopatía cervical

Las radiculopatías de los cuatro primeros segmentos cervicales son raras. Debido a la inervación de los dermatomas correspondientes a estas raíces, los trastornos sensitivos a que da lugar la afección de una sola raíz son mínimos y difíciles de precisar. También son de difícil apreciación los trastornos motores, es necesaria la afectación de varias raíces para que un déficit muscular pueda apreciarse clínicamente.
Las características que compone la radiculopatía cervical son:
1. Dolor irradiado:
- El síntoma principal de la radiculopatía cervical es el dolor que se irradia desde el cuello hacia el hombro, brazo y, en algunos casos, hasta la mano o los dedos.
- Este dolor puede variar en intensidad, desde una molestia leve hasta un dolor agudo, tipo quemazón o punzante, dependiendo de la gravedad de la compresión nerviosa.
2. Pérdida de sensibilidad o entumecimiento:
- Muchas personas con radiculopatía cervical experimentan entumecimiento o sensación de hormigueo en las áreas afectadas, especialmente en el brazo, la mano o los dedos.
- La pérdida de sensibilidad puede estar localizada según qué raíz nerviosa esté comprimida.
3. Debilidad muscular:
- La compresión de una raíz nerviosa también puede afectar los músculos que controlan las áreas inervadas por ese nervio.
- Esto puede provocar debilidad en el brazo o en la mano, lo que dificulta la capacidad de agarrar objetos, levantar pesos o realizar tareas finas con los dedos.
4. Disminución de los reflejos:
- Los reflejos en el brazo o en la mano pueden estar disminuidos o ausentes en algunos casos de radiculopatía cervical.
- Esto puede ser un signo de que el nervio está afectado y ya no está enviando señales adecuadas a los músculos.
5. Movilidad limitada del cuello:
- Los movimientos del cuello, como girar o inclinar la cabeza, pueden volverse dolorosos y limitados debido a la compresión nerviosa o la inflamación en la región cervical.
6. Alteraciones sensoriales específicas:
- La distribución de los síntomas (dolor, entumecimiento y debilidad) varía dependiendo de la localización exacta de la raíz nerviosa afectada.
- Por ejemplo, una compresión en C5 puede provocar debilidad en el hombro, mientras que una compresión en C7 puede causar síntomas en el tríceps, el antebrazo y los dedos.
¿Qué causa la radiculopatía cervical?
- Herniación de disco:
Los pacientes advierten el inicio del dolor del cuello que se acompaña de irradiación hacia la distribución dermatómica características de la raíz afectada. La debilidad a menudo no se advierte de inmediato, ya que la inhibición del dolor limita bastante las actividades. Algunos presentan tortícolis con rotación hacia el lado opuesto del doloroso en un esfuerzo inconsciente para abrir el foramen nervioso y aminorar el dolor en el brazo.
La extensión de la columna cervical exacerba el dolor en casi cualquier persona con enfermedad de la columna cervical, sea una herniación de disco o discopatía degenerativa. Los sujetos con herniación aguda de disco muestran una postura muy característica con abducción del hombro y descanso del antebrazo en la parte superior de la cabeza lo que abre el foramen nervioso afectado y alivia la tensión ejercida sobre la raíz nerviosa.
- Dolor cervical mecánico:
Los pacientes con discopatía degenerativa de la columna cervical se quejan de dolor axial relacionado con la actividad. Dolor referido a lo largo de las líneas escleróticas hacia el hombro y el brazo, la molestia predominante es el dolor del cuello que se exacerba con la extensión de este. Muchos enfermos se quejan de crepitación con el movimiento del cuello; el dolor se alivia con reposo e inmovilización.
Algunos diagnósticos diferenciales son:
- Tumores
- Enfermedades neurológicas
- Síndromes de compresión nerviosa de la extremidad superior como el síndrome del estrecho torácico
- Plexopatía braquial
- Síndrome del túnel del carpo
- Síndrome del túnel cubital
- Canal de Guyon
- Nervio radial entre otros.
¿Cómo se desarrolla la fisiopatología en la radiculopatía cervical?
El mecanismo fisiopatológico de la producción del dolor radicular no ha sido completamente establecido, probablemente factores mecánicos, isquémicos e inflamatorios (radiculitis química) actuarían conjuntamente.
Los cambios degenerativos de la columna cervical, como la degeneración del disco y de la articulación apofisiaria, suelen ocasionar radiculopatía cervical. El proceso degenerativo en el disco intervertebral suele comenzar en el tercer decenio de la vida y se caracteriza por disminución gradual del contenido de agua. Conforme se reduce la hidratación del disco, el anillo queda sujeto a mayor tensión y tarde o temprano se fibrila y se debilita. Se pueden presentar dos tipos de herniaciones de disco: por rotura del disco blando o por rotura del disco duro.
Las roturas del disco blando se producen cuando el material nuclear secuestrado experimenta herniación a través de un desgarro en la parte posterior del anillo. La herniación puede ser dorsal, dentro del foramen, lateral o raras veces ventral.
La compresión de la raíz nerviosa cervical ocasiona radiculopatía con dolor característico que irradia hacia el brazo, debilidad, entumecimiento o los tres problemas a la vez. La radiculopatía puede ser aguda, subaguda o crónica y los síntomas agudos se desarrollan más a menudo en una población más joven.

Abordaje diagnóstico
Los estudios de laboratorio están indicados para descartar enfermedades sistémicas, infecciosas, enfermedades reumáticas o patologías tumorales; los estudios radiológicos para determinar alteraciones estructurales. Las radiografías de cuello deben hacerse en las tres proyecciones (AP, lateral y oblicua), permiten descartar lesiones óseas o inestabilidad en caso de emergencia; se pueden encontrar:
- Rectificación de la lordosis cervical
- Pérdida de la consistencia o contorno de los cuerpos vertebrales
- Osteofitos
- Artrosis o disminución de la altura cervical en caso de patologías degenerativas.
La tomografía axial computarizada (TAC) posee alto valor en las cervicobraquialgia cuando la causa es ósea, permite visualizar muy bien la columna cervical.
¿Cuál es el tratamiento de la radiculopatía cervical?
El tratamiento de la radiculopatía cervical tiene como objetivo aliviar el dolor, reducir la compresión del nervio afectado y mejorar la funcionalidad de la persona. Los enfoques pueden variar desde tratamientos conservadores hasta intervenciones quirúrgicas, dependiendo de la severidad de los síntomas y la causa subyacente de la compresión nerviosa. A continuación, se detallan las opciones de tratamiento más comunes:
1. Tratamientos conservadores:
- Analgésicos y antiinflamatorios no esteroides (AINEs):
Medicamentos como el ibuprofeno o naproxeno ayudan a reducir el dolor y la inflamación.
- Relajantes musculares:
Estos pueden ser útiles si existe espasmo muscular asociado a la radiculopatía.
- Corticosteroides orales o inyectados:
Los esteroides pueden reducir la inflamación alrededor del nervio comprimido, aliviando los síntomas. En algunos casos, se puede recurrir a inyecciones de esteroides en el área afectada (bloqueo epidural).
- Antidepresivos o anticonvulsivos:
Medicamentos como la gabapentina o la pregabalina, utilizados para tratar el dolor neuropático, pueden ser útiles en pacientes con dolor severo.
- La fisioterapia:
Juega un papel crucial en el tratamiento de la radiculopatía cervical. Los terapeutas físicos diseñan ejercicios específicos para mejorar la fuerza y flexibilidad del cuello, corregir la postura y reducir la presión sobre las raíces nerviosas.
- Ejercicios de estiramiento y fortalecimiento:
Del cuello y hombros pueden ayudar a reducir el dolor y prevenir futuros episodios.
- Técnicas de tracción cervical:
Consisten en aplicar una fuerza que “estira” suavemente el cuello para descomprimir los nervios afectados.
- Descanso y modificación de actividades:
Evitar actividades que agraven el dolor, como levantar objetos pesados o movimientos repetitivos que impliquen el cuello.
- Cambios ergonómicos:
Ajustar la posición del cuerpo durante el trabajo o al dormir para reducir la tensión en la columna cervical.
- Aplicación de calor o frío:
El uso de compresas calientes o frías puede proporcionar alivio temporal del dolor y la inflamación.
- Ortesis cervicales:
El uso de un collarín cervical en algunos casos puede ayudar a inmovilizar el cuello temporalmente para reducir el dolor, aunque su uso prolongado no se recomienda, ya que puede debilitar los músculos cervicales.
2. Tratamientos intervencionistas:
- Inyecciones epidurales de esteroides:
Se administran directamente en el espacio epidural que rodea las raíces nerviosas, lo que puede proporcionar un alivio más inmediato y duradero de la inflamación y el dolor.
- Bloqueos nerviosos:
En algunos casos, se realizan bloqueos nerviosos con anestésicos locales y esteroides para interrumpir las señales de dolor que provienen de la raíz nerviosa comprimida.
3. Tratamientos quirúrgicos:
Cuando los tratamientos conservadores no alivian los síntomas después de un período de 6 a 12 semanas, o si la persona tiene síntomas neurológicos graves, como debilidad progresiva o pérdida de la función en el brazo, puede ser necesario considerar la cirugía.
- Discectomía cervical anterior:
Se extrae la porción herniada del disco intervertebral que está comprimiendo la raíz nerviosa. En muchos casos, el disco dañado se reemplaza con un injerto o una prótesis de disco.
- Fusión cervical:
Después de la discectomía, se puede realizar una fusión de las vértebras adyacentes para estabilizar la columna y prevenir futuros problemas.
- Laminectomía o foraminotomía:
Estos procedimientos están diseñados para aumentar el espacio en torno al nervio afectado al eliminar parte de la vértebra o agrandar el foramen (canal) por el que pasa el nervio.
