Escala Norton: Evaluación del riesgo de úlceras por presión

Las úlceras por presión o lesiones por presión son heridas que aparecen debido a la presión prolongada sobre una parte del cuerpo. Generalmente se forman en zonas donde los huesos están más cerca de la piel, como los talones, caderas, espalda baja y codos. Estas lesiones son frecuentes en personas con movilidad reducida, es decir, aquellas que no pueden moverse con facilidad o que pasan mucho tiempo en una misma posición, ya sea en cama o en silla de ruedas.
Las úlceras por presión pueden afectar seriamente la integridad cutánea, que se refiere a la salud y continuidad de la piel (sin heridas). Mantener la piel sana es esencial para proteger al cuerpo de infecciones (que pueden ser mortales) y otras complicaciones como dolor crónico. Por ello, es muy importante identificar a tiempo quiénes están en riesgo de desarrollar estas lesiones.
Para lograrlo, se utilizan distintas herramientas de valoración, que son instrumentos diseñados para medir de forma ordenada diferentes aspectos de la salud de un paciente. Una de las principales herramientas para la evaluación del riesgo de úlceras es la escala de Norton. Esta escala ayuda a los profesionales de la salud a detectar de manera temprana a los pacientes que necesitan medidas de protección especiales porque tiene múltiples factores de riesgo para la aparición de lesiones por presión.
La escala de Norton valora cinco aspectos del estado de salud:
- Estado mental: si la persona está alerta, confundida o inconsciente
- Actividad física: si la persona es capaz de caminar, se sienta o en postración
- Movilidad: si la persona puede moverse por sí misma o requiere asistencia
- Incontinencia: si la persona controla el paso de orina o heces
- Estado nutricional: si la persona presenta desnutrición o come adecuadamente
Cada uno de estos aspectos se califica con un puntaje y se obtiene una clasificación de riesgo: mientras más bajo sea el puntaje, mayor el riesgo de que la persona desarrolle úlceras por presión.
Esta herramienta es parte de la evaluación clínica rutinaria en hospitales, hogares de cuidado y en atención domiciliaria. La escala de Norton no sólo ayuda a identificar riesgos, sino que también sirve como base para diseñar estrategias específicas de prevención de escaras o lesiones por presión. Consecuentemente, el uso adecuado de la Escala de Norton forma parte de los protocolos de enfermería orientados a proteger la piel y la salud general de los pacientes. Estos protocolos se aplican según situaciones clínicas específicas.

En una valoración geriátrica, es decir la evaluación completa del estado de salud de las personas mayores, también se incluye la revisión de estos aspectos. En pacientes de edad avanzada, las lesiones por presión son más comunes debido al envejecimiento normal de la piel, pero también menor movilidad y otros problemas de salud que afectan al cuerpo en general. Dentro de los principales factores de riesgo que la escala de Norton ayuda a evaluar es la pérdida de la movilidad, la alteración del estado mental, la disminución en la actividad física, la presencia de incontinencia y una mala nutrición. Cada uno de estos factores debilita aún más la resistencia de la piel y tejidos, aumentando la probabilidad de que aparezcan lesiones por presión en personas mayores.
Cuando esta herramienta muestra que un paciente tiene alto riesgo, se deben tomar medidas para proteger su piel y es parte esencial del cuidado del paciente. Entre las acciones de prevención de complicaciones de úlceras por presión se encuentran cambiar de posición al paciente cada dos a cuatro horas, utilizar colchones especiales que distribuyen mejor la presión, hidratar la piel, mantenerla limpia y seca, asegurar una buena alimentación e hidratar adecuadamente al paciente.
Un aspecto muy importante en el cuidado del paciente es fomentar la actividad física posible, aunque sea mínima, para mejorar la circulación y fortalecer la piel. A menudo es necesario involucrar a rehabilitación física en los cuidados crónicos. También se debe manejar la incontinencia para evitar que la humedad constante dañe la piel. Asimismo, un buen estado nutricional proporciona a la piel los nutrientes necesarios para mantenerse resistente y repararse en caso de daño.
En conclusión, las lesiones por presión son un problema que puede prevenirse gracias a la evaluación del riesgo y la implementación oportuna de medidas de cuidado. La escala de Norton es una herramienta confiable, práctica y fácil de usar que permite identificar a los pacientes vulnerables y planear acciones de prevención de úlceras por presión. Con esta información, los profesionales de la salud pueden aplicar protocolos de prevención, favoreciendo la integridad cutánea y reduciendo la aparición de complicaciones graves que pueden ser mortales. Así, se logra un mejor resultado en la salud y la calidad de vida de los pacientes, en especial de aquellos con movilidad reducida o con múltiples factores de riesgo.
