Haz tu cita llamando al        81 – 2089 – 22 44

Componentes de la escala VAN para accidente cerebrovascular

La escala VAN (Visión, Afasia, Negligencia) representa un avance significativo en la detección temprana y tratamiento de los accidentes cerebrovasculares (ACV), una condición que requiere atención médica inmediata para minimizar los daños y mejorar los pronósticos a largo plazo. En Neurocenter, una clínica líder en atención neurológica y neurorehabilitación ubicada en Monterrey, Nuevo León, se adopta esta metodología de vanguardia con el compromiso de brindar la mejor atención posible a quienes enfrentan este desafío de salud.

El ACV, conocido comúnmente como derrame cerebral, ocurre cuando el flujo de sangre a una parte del cerebro se detiene, ya sea por un bloqueo (isquémico) o por la ruptura de un vaso sanguíneo (hemorrágico). Cada minuto que pasa sin tratamiento, el cerebro pierde aproximadamente 1.9 millones de neuronas, enfatizando la urgencia de una detección y atención rápidas. Aquí es donde la escala VAN entra en juego, permitiendo una identificación rápida de los síntomas de un ACV de gran vaso, lo que es crucial para decidir el curso de acción más apropiado.

  • Visión:

La escala comienza evaluando problemas visuales. La pérdida de visión en uno o ambos ojos, o dificultades para ver en uno de los campos visuales, puede ser un indicador temprano de ACV. La rapidez en identificar estos síntomas puede ser decisiva para el tratamiento.

  • Afasia:

La afasia, o la pérdida de la capacidad de comprender o expresar el habla, es otro síntoma crítico. La escala VAN evalúa la comunicación del paciente, identificando cualquier dificultad para hablar o entender órdenes simples. Esta evaluación es fundamental, ya que la afasia suele indicar un ACV en el hemisferio dominante del cerebro.

  • Negligencia:

Finalmente, la escala examina la negligencia o inatención, que se refiere a la falta de reconocimiento de una parte del cuerpo o del espacio. Este síntoma puede ser menos evidente pero igualmente indicativo de un ACV, afectando la capacidad del paciente para interactuar completamente con su entorno.

En Neurocenter, el uso de la escala VAN forma parte de nuestro enfoque integral para el manejo del ACV, asegurando que los pacientes reciban la evaluación más rápida y precisa posible. La implementación de esta escala, junto con nuestra experiencia en neurología y acceso a tratamientos de vanguardia, posiciona a Neurocenter como un líder en el cuidado neurológico y la rehabilitación.

Además, entendemos la importancia de educar a la comunidad médica y al público en general sobre el ACV y la escala VAN. Al difundir conocimiento, no solo ayudamos a mejorar los resultados de los pacientes sino que también fomentamos un sistema de salud más informado y eficiente. Este compromiso con la excelencia y la educación subraya nuestra dedicación a la mejora continua y al bienestar de nuestros pacientes.

Nuestro objetivo en Neurocenter no es solo brindar atención de emergencia de alta calidad para el ACV, sino también liderar en la rehabilitación neurológica, ofreciendo a los pacientes el mejor camino hacia la recuperación. Con un equipo de especialistas dedicados y el uso de tecnologías avanzadas, estamos preparados para enfrentar los desafíos del ACV y ayudar a nuestros pacientes a lograr sus mejores resultados posibles.

¿Cuáles son las aplicaciones de la escala de VAN?

La escala VAN, con sus componentes de Visión, Afasia y Negligencia, es una herramienta esencial en el ámbito de la neurología, especialmente en el manejo inicial y la evaluación de los accidentes cerebrovasculares (ACV). Su implementación tiene múltiples aplicaciones que benefician tanto a los profesionales de la salud como a los pacientes, contribuyendo significativamente a mejorar los resultados del tratamiento de ACV. A continuación, se exploran las principales aplicaciones de esta escala:

1. Detección Rápida de ACV de Gran Vaso:

La escala VAN permite una identificación eficiente de los ACV que involucran los grandes vasos cerebrales. Estos tipos de ACV pueden requerir intervenciones rápidas y especializadas, como la trombectomía mecánica, para restablecer el flujo sanguíneo. La capacidad de detectar estos eventos de manera expedita es crucial para iniciar el tratamiento adecuado en el tiempo óptimo.

2. Triaje en Servicios de Emergencia:

En los servicios de emergencia, donde el tiempo es un factor crítico, la escala VAN ayuda a priorizar la atención de los pacientes. Aquellos que presentan síntomas positivos en la escala pueden ser rápidamente derivados para evaluaciones más detalladas y tratamientos urgentes, asegurando el uso eficiente de los recursos y reduciendo los tiempos de espera para los casos críticos.

3. Decisión para la Realización de Imágenes Avanzadas:

La presencia de signos positivos en la escala VAN puede indicar la necesidad de realizar estudios de imagen avanzados, como la angiografía por resonancia magnética (ARM) o la tomografía computarizada de perfusión, para evaluar la extensión del daño y la obstrucción de los vasos. Esto permite una caracterización precisa del ACV y facilita la decisión sobre las opciones de tratamiento más apropiadas.

4. Selección de Pacientes para Tratamientos Específicos:

Los pacientes identificados mediante la escala VAN como candidatos para intervenciones de emergencia, como la trombólisis intravenosa o la trombectomía mecánica, pueden ser seleccionados y tratados más rápidamente. Esta selección temprana es vital para aprovechar las ventanas de tratamiento efectivo y mejorar los pronósticos a largo plazo.

5. Educación y Entrenamiento del Personal de Salud:

La escala VAN sirve como una herramienta de formación para el personal de salud, incluyendo médicos, enfermeras y técnicos de emergencias médicas, para reconocer rápidamente los signos de un ACV grave. Esta formación puede aumentar la eficacia del equipo de atención de salud en la identificación y manejo de los ACV, especialmente en entornos donde el tiempo de respuesta es crítico.

6. Mejora de la Comunicación Interdepartamental:

Cuando se identifican signos positivos en la escala VAN, esto facilita una comunicación rápida y efectiva entre los diferentes servicios y departamentos (por ejemplo, emergencias, neurología, radiología), asegurando una coordinación eficiente del cuidado del paciente y la optimización de los tiempos de tratamiento.

7. Investigación y Desarrollo de Nuevas Estrategias de Tratamiento:

Finalmente, la aplicación de la escala VAN en la práctica clínica proporciona una base para la investigación en el campo de los ACV. Los datos recopilados pueden ayudar a desarrollar nuevas estrategias de tratamiento y a mejorar las existentes, contribuyendo a la evolución continua del manejo del ACV.

La implementación de la escala VAN en Neurocenter refleja el compromiso de la clínica con la provisión de cuidados neurológicos de la más alta calidad y la mejora continua en el tratamiento de los ACV. Al priorizar la detección rápida y precisa de los ACV de gran vaso, Neurocenter se posiciona a la vanguardia de la atención neurológica, enfocada en salvar vidas y mejorar los resultados de rehabilitación para los pacientes.

Teléfono
81 2089 2244
ó
ó
También puedes enviarnos un mensaje por WhatsaApp para agendar tu cita.

Descubre nuestros artículos más recientes

Encuéntranos sin problemas

También puedes visitarnos
nos encantaría conocerte

Sayula 310, Mitras Sur, 64020 Monterrey, N.L.

Lunes a viernes

9:00 am a 19:00 pm

Sábados

9:00 am a 14:00 pm

Menú principal

Síguenos

© 2023 Neurocenter. Todos los derechos reservados.