Dolores de cabeza nocturnos: ¿qué los causa y cómo tratarlos?

La cefalea constituye uno de los motivos de consulta más comunes por el cual las personas acuden a los servicios médicos.
Se entiende por cefalea, la presencia de dolor ubicado por encima de la línea existente entre ambos cantos oculares externos, hasta el centro del canal auditivo externo, el dolor que se origina por debajo de esta línea se debe denominar dolor facial.
La cefalea simultáneamente es un síntoma y un síntoma. Al ser definida como dolor en la extremidad cefálica, se hace referencia al síntoma. Por el contrario, al considerarse como síndrome implicaría su multicausalidad y los distintos tipos involucrados.
La cefalea nocturna es un dolor de cabeza que se presenta por la noche y puede ser consecuencia de diversos factores. Puede ser un síntoma de trastornos del sueño, como la apnea obstructiva, el insomnio o la narcolepsia. También puede ser de tipo tensional o hípnica. La cefalea tensional es una presión continua que aumenta a lo largo del día y se intensifica por la noche. La cefalea hípnica es un dolor sordo o intenso que se presenta durante el sueño y provoca un despertar brusco.
¿Cómo se desarrolla el cuadro clínico a nivel fisiológico?
Su fisiopatología esta mediada por dos vías. La primera, que es la respuesta fisiológica normal, se genera por la activación de los nocireceptores en respuesta a una lesión tisular, distención visceral y otros factores. La segunda, por el contrario, se produce cuando existe un daño o un funcionamiento erróneo en las vías de dolor relacionadas con el sistema nervioso central o periférico.
Dentro de las estructuras de la bóveda craneal involucradas en el proceso de la cefalea se encuentran: los senos venosos, las arterias meníngeas anterior y media, la duramadre, los nervios trigémino, glosofaríngeo y vago, porciones proximales de la carótida interna y sus ramas cerca del polígono de Willis, el tronco encefálico, la materia gris periacueductal y los núcleos sensoriales del tálamo.
Tipos de cefaleas
1. Cefaleas primarias
Entre sus características se presentan: Ausencia de enfermedades o condiciones anómalas que expliquen la cefalea. El dolor de cabeza es frecuente y su duración variable. Hasta cierto punto las características de cada evento doloroso son uniformes. Dentro de las cefaleas primarias, las más frecuentes son: migraña, cefalea tensional y cefalea en racimos.
2. Cefaleas secundarias
Se caracterizan por la presencia de un desorden exógeno que ocasiona la cefalea. Entre sus causas más frecuentes se encuentran:
- Infección sistémica.
- Hemorragia subaracnoidea.
- Tumor cerebral.
- Desórdenes vasculares.
- Traumatismos.
- Cefalea por abuso de medicación.

Abordaje diagnóstico en la cefalea
Es fundamental para realizar un correcto abordaje de la cefalea, una historia clínica completa que le ayude al personal médico a clasificar la cefalea en primaria o secundaria y si esta es secundaria, a evaluar cada uno de los signos de alarma que podrían llevar a la detección de una patología grave como origen del dolor.
Dentro de la exploración física, tanto en adultos como en niños se deben evaluar el estado general del paciente, los signos vitales (frecuencia cardíaca, temperatura, presión arterial), evaluar el perímetro cefálico (ya que puede indicar hidrocefalia), inspección de la piel, oídos, región orofaríngea, articulación temporomandibular. La evaluación neurológica debe incluir la valoración del estado de conciencia, la orientación, el habla, examen de pares craneales, fuerza muscular y reflejos.
Entre los estudios de neuroimagen no invasivos se encuentran la tomografía axial computarizada (TAC) y resonancia magnética (RM); y entre los métodos invasivos menores la punción lumbar. Con frecuencias los médicos ordenan tomografía axial computarizada (TAC) en los pacientes que presentan cefalea ya que se ha convertido en la neuroimagen de elección de este tipo de pacientes, con el fin de descartar patologías clínicamente importantes tales como hemorragias intracraneales, masas y otras condiciones.
Tratamiento para cefalea
Cuando la crisis se prolonga más de 72 horas se considera “estatus migrañoso”.
Primera opción:
- Ketorolaco 30 mg (Toradol®) por vía endovenosa (grado de evidencia II)
- Metoclopramida 10-20 mg (Primperan®) por vía endovenosa (grado de evidencia II)
- Fluidoterapia endovenosa: Suero fisiológico (grado de evidencia IV) • Diazepam 5 mg (Valium®) (grado de evidencia IV) por vía endovenosa (infusión muy lenta, riesgo de hipotensión) o intramuscular.
- En caso de embarazo o lactancia se recomienda utilizar acetaminofén 1 g (Paracetamol®) por vía endovenosa.
Segunda opción:
Dexametasona 4-12 mg por vía endovenosa. Recomendado para el denominado estatus migrañoso (crisis de larga evolución, discapacitante). El uso de esteroides ayuda a que mejore el dolor y reduce el riesgo de recurrencia de la cefalea
Tercera opción:
En caso de persistencia de los síntomas el residente de guardia de Neurología planteará ingresar al paciente para tratamiento endovenoso con valproato 400-1000 mg (Depakine®) por vía endovenosa (grado de evidencia IV) clorpromazina 25mg (Largactil®) intravenosa o intramuscular.
