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¿Cómo funciona la rehabilitación de marcha?

La marcha es una serie de movimientos rítmicos del tronco y extremidades que determinan un desplazamiento hacia adelante y es un factor de suma importancia para la independencia personal y el desarrollo normal de las actividades diarias. 

Por ello es que cuando se habla de rehabilitación de la marcha hablamos de un factor de suma importancia en la recuperación física y neurológica de nuestros pacientes. 

Su finalidad es el mejoramiento de la capacidad del paciente de caminar de manera independiente o, si el caso lo requiere, poder valerse de algún tipo de ayuda biomecánica

Un trastorno de la marcha puede presentarse por distintas razones, los pacientes pueden presentar diferentes síntomas que impidan el equilibrio, el desplazamiento y el desenvolvimiento en la interacción social como consecuencia de este trastorno.

En Neurocenter contamos con una robusta red de especialistas en rehabilitación neurológica que respaldan nuestro objetivo de lograr detener las pérdidas de nuestro pacientes y ayudarles a recuperar todo aquello que necesitan para tener una vida plena, en este caso específico, mejorar su marcha.

Técnicas de rehabilitación de marcha

Las técnicas terapéuticas concebidas para la rehabilitación del miembro inferior y de la marcha persiguen los siguientes objetivos:

  • Mejorar la fuerza muscular en los miembros inferiores.
  • Aumento de la estabilidad y del equilibrio para el desarrollo de la marcha.
  • Mejora del control del movimiento y de la postura.
  • Favorecer el aprendizaje de las pautas de los movimientos normales.
  • Alcanzar el control adecuado del tronco y para desplazar el peso.

 

Es imprescindible, antes de emprender el reentrenamiento de la marcha, mejorar la fuerza muscular y la movilidad articular. Una vez logrado ese objetivo, se puede iniciar el reentrenamiento con un cinturón de asistencia o en barras paralelas, sobre todo en aquellos casos en que el equilibrio es deficiente.

En algunos casos incluso es necesario el apoyo con un exoesqueleto para mayor soporte de la persona, posteriormente habiendo mejoría pasa a la rehabilitación con las barras paralelas.

¿En qué pacientes podemos usar la rehabilitación de la marcha?

Los trastornos de la marcha se definen por:

  • Lentificación de la velocidad de la marcha
  • Alteración en las características del paso (base, longitud, rangos de movimiento)
  • Inestabilidad o modificación en la sincronía de ambas.

El verse comprometida la marcha por la afección de algún miembro inferior o de ambos tiene su causa en factores osteomusculares, enfermedades neurológicas o por algún tipo de traumatismo. Los tipos de alteraciones de la marcha más frecuentes son denominadas según la enfermedad que la provoca:

  • Hemipléjica, cuya causa es un ictus o lesión cerebral, afecta la mitad del cuerpo (izquierdo o derecho).
  • Parapléjica, asociado a lesiones de la médula espinal, afecta la mitad inferior del cuerpo.
  • Parkinsoniana, característica de quienes padecen de enfermedad de Parkinson.
  • Miopática, por trastornos musculares como las distrofias.
  • Balanceante, por parálisis o debilidad de los músculos de lo que se denomina cintura pélvica.

Rehabilitación de la marcha y su intervención

En el plan de tratamiento participan distintos integrantes de nuestro equipo multidisciplinario de especialistas que incluyen a médicos de diversas especialidades:

  • Fisioterapeuta
  • Geriatra
  • Neurólogo
  • kinesiólogo
  • Terapeuta ocupacional
  • Enfermera
  • Neuropsicólogo

Si es pertinente se prescribirán ayudas técnicas (bastón, andador), órtesis (estabilizadora de tobillo o rodilla, canaletas, órtesis tobillo-pie o isquio-pie), plantillas o zapatos ortopédicos.

Cuando la velocidad de marcha está muy enlentecida o la locomoción es muy inestable en terrenos irregulares es recomendable indicar una silla de ruedas estándar que se utilice exclusivamente para traslados en distancias largas.

Será necesario un tratamiento quirúrgico cuando el trastorno de marcha se produce por alteraciones ortopédicas severas refractarias a tratamiento médico o condiciones neuroquirúrgicas.

Un aspecto fundamental de la rehabilitación de la marcha es el manejo del espacio donde se va a desenvolver el paciente. El terapeuta ocupacional realiza una evaluación ambiental integral considerando las características propias del paciente, el ambiente físico y el ambiente social, generalmente a través de una visita domiciliaria.

Esta evaluación permite reconocer las barreras ambientales y detectar riesgos para posteriormente proponer una intervención ambiental. Las recomendaciones básicas consideran cambios en los accesos a la vivienda y en el interior de ella. Esto implica eliminar todo tipo de obstáculos que puedan afectar la marcha como alfombras, maceteros, muebles, cables, juguetes, mejorar la iluminación, la limpieza, etc

Pruebas que valoran la postura

  • Test de Romberg progresivo: se solicita al paciente que se mantenga parado, con los pies juntos durante 10 segundos, con los ojos abiertos y cerrados; luego se repite con los pies en semitandem y tándem para aumentar la sensibilidad del test. Los pacientes con déficits vestibulares y propioceptivos pierden estabilidad al cerrar los ojos.
  • Apoyo Monopodal: tiempo que se mantiene el paciente sobre un pie. Es un muy buen predictor de caídas. Menos de 5 segundos es anormal 
  • Test de alcance funcional: mide la distancia que un paciente puede alcanzar con su brazo extendido mientras permanece de pie sin desplazar sus pies. Este test predice caídas cuando es menos de 10cm.
  • Test de marcha de 6 minutos: mide el número de metros recorridos al caminar en un trayecto de 30 metros ida y vuelta durante seis minutos. Permite obtener la velocidad de marcha y se correlaciona con la condición aeróbica, capacidad funcional y morbimortalidad.

Escala de equilibrio de Berg: valora diversos aspectos como transferencias de sedente a bípedo, bipedestación con ojos cerrados o pies juntos, monopedestación, tándem, alcance funcional, recoger un objeto del suelo, entre otras. Su puntuación máxima es de 56 puntos y cuando es menor de 46 predice la aparición de caídas. Es realizado por kinesiólogos entrenados.

Rehabilitación de marcha en adultos mayores

Cuando se presenta en adultos mayores deben de realizarse una evaluación completa, en la cual se debe de plantear una derivación a especialista según los síntomas predominantes:

    • Si el problema es motor, se recomienda derivar a fisiatra y neurólogo.
    • Si el paciente presenta un problema cognitivo asociado, debería ser evaluado por neurólogo, geriatra y/o neuropsicólogo.
    • Cuando el trastorno de marcha se acompaña de fatigabilidad e intolerancia al esfuerzo físico, es recomendable la evaluación por medicina interna.
    • Si se detectan alteraciones sensoriales debe realizarse interconsulta a oftalmólogo u otorrino.

Metas en la rehabilitación del adulto mayor

Las metas de las técnicas kinésicas en pacientes con trastornos de marcha son disminuir el dolor si lo presenta, mejorar la fuerza muscular, facilitar el aprendizaje de patrones de movimiento normal, aumentar la estabilidad funcional y el equilibrio, lograr un buen control de postura y locomoción y aumentar la velocidad de marcha. Se ha demostrado que las intervenciones destinadas a mejorar la velocidad de la marcha poseen un efecto positivo en la sobrevida de los adultos mayores con una reducción de la mortalidad. 

La alta prevalencia de personas mayores con trastornos de marcha en la práctica clínica de médicos generales y especialistas y el impacto negativo que provoca en estos pacientes refuerza la necesidad de ampliar los conocimientos en el tema.

Con un entrenamiento básico, el médico puede realizar una correcta evaluación de los pacientes e iniciar las medidas iniciales de intervención.

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