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Neuralgia del Trigémino: Causas Emocionales

La neuralgia del trigémino es una condición que puede resultar dolorosa y debilitante para quienes la padecen. Se manifiesta con dolor agudo, similar a una descarga eléctrica, en una parte de la cara. Si bien las causas tradicionalmente asociadas a esta afección son físicas, como la compresión del nervio trigémino o problemas vasculares, hay un creciente cuerpo de investigaciones que apuntan a las causas emocionales como un factor relevante. En Neurocenter, se reconoce la importancia del bienestar emocional y se explora cómo las emociones pueden influir en la aparición y severidad de la neuralgia del trigémino.

El Estrés y su Impacto en el Sistema Nervioso

El estrés crónico ha demostrado tener un impacto significativo en el cuerpo. Las hormonas liberadas durante periodos de estrés pueden afectar el sistema nervioso, aumentando la susceptibilidad a padecimientos neurológicos. Una persona que vive bajo constantes niveles de estrés puede experimentar mayor sensibilidad al dolor y alteraciones en la función neural.

Traumas Emocionales y Neuralgia del Trigémino

No es raro que eventos traumáticos desencadenen respuestas físicas. Un trauma emocional puede manifestarse en el cuerpo de diversas maneras, incluyendo tensiones musculares o, en algunos casos, afecciones neurológicas. Es posible que un evento traumático dispare o exacerbe los síntomas de la neuralgia del trigémino, especialmente si no se ha abordado adecuadamente el trauma.

La Importancia de un Enfoque Integral

En Neurocenter, se entiende que cada individuo es un entramado complejo de emociones, experiencias y biología. Por ello, se propone un enfoque integral en el tratamiento de la neuralgia del trigémino. A través de sesiones de neurorehabilitación, terapia física y, cuando es necesario, apoyo emocional, se busca abordar la condición desde todos los ángulos posibles.

¿Cuáles son los factores de riesgo para padecer neuralgia del trigémino?

La neuralgia del trigémino es una afección que provoca un dolor intenso y punzante en una parte de la cara, y se debe a la irritación del nervio trigémino. Aunque la causa exacta de esta afección a menudo es desconocida, hay ciertos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollarla. Veamos a continuación estos factores de riesgo:

Edad Avanzada:

La neuralgia del trigémino es más común en personas mayores de 50 años. Sin embargo, puede afectar a individuos de cualquier edad. A medida que avanza la edad, la probabilidad de experimentar síntomas relacionados con esta condición aumenta.

Lesiones o Traumas:

Lesiones en la cara o en la cabeza pueden provocar la aparición de neuralgia del trigémino. Estas lesiones pueden ser el resultado de accidentes, cirugías o incluso procedimientos dentales.

Compresión del Nervio:

Un vaso sanguíneo, generalmente una arteria o una vena, puede estar en contacto con el nervio trigémino en el punto donde este nervio se une al tronco cerebral. Esta presión puede dañar la capa protectora del nervio, la mielina, llevando a la aparición de los síntomas.

Esclerosis Múltiple:

La esclerosis múltiple es una enfermedad que causa la degradación de la mielina en los nervios. Las personas con esclerosis múltiple tienen un mayor riesgo de desarrollar neuralgia del trigémino debido a las lesiones que pueden formarse en el nervio trigémino.

Tumores:

Aunque es menos común, un tumor que presiona el nervio trigémino puede causar neuralgia. Es vital detectar y tratar estos tumores a tiempo para evitar complicaciones adicionales.

Anomalías en los Vasos Sanguíneos:

Las malformaciones arteriovenosas, que son conexiones anormales entre arterias y venas, pueden ejercer presión sobre el nervio trigémino y causar neuralgia.

Factores Genéticos:

Aunque aún se están investigando, existen indicios que sugieren que la neuralgia del trigémino puede tener una predisposición genética. Las personas con familiares cercanos que han padecido esta afección podrían tener un riesgo ligeramente mayor de desarrollarla.

En Neurocenter, se comprende la importancia de identificar y abordar estos factores de riesgo a tiempo. Si una persona sospecha que podría estar en riesgo o ya presenta síntomas de neuralgia del trigémino, es esencial acudir a un especialista. La detección temprana y el tratamiento adecuado pueden hacer una gran diferencia en la calidad de vida del paciente.

Tratamiento del dolor con estimulación magnética transcraneal

La neuralgia del trigémino es una afección caracterizada por episodios de dolor agudo y punzante en una parte de la cara. Es uno de los dolores más intensos conocidos y, por lo tanto, su tratamiento es esencial para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Uno de los enfoques terapéuticos emergentes es la estimulación magnética transcraneal (EMT).

¿Qué es la Estimulación Magnética Transcraneal?

La estimulación magnética transcraneal es una técnica no invasiva que utiliza campos magnéticos para estimular regiones específicas del cerebro. Se realiza colocando una bobina en el cuero cabelludo del paciente, la cual emite impulsos magnéticos. Estos impulsos afectan la actividad de las neuronas en las áreas del cerebro relacionadas con el dolor.

  • Mecanismo de Acción:

La EMT actúa modulando la actividad de las regiones cerebrales involucradas en la percepción del dolor. Al hacerlo, puede reducir la intensidad y frecuencia de los episodios dolorosos en algunos pacientes con neuralgia del trigémino.

  • Sesiones de Tratamiento:

Las sesiones de EMT suelen durar unos minutos y se administran durante varios días consecutivos. La duración exacta y la frecuencia del tratamiento varían según las necesidades individuales del paciente y la recomendación del especialista.

  • Beneficios:

Algunos estudios han mostrado que la EMT puede ofrecer alivio a pacientes con neuralgia del trigémino, especialmente aquellos que no han respondido bien a otros tratamientos. Además, al ser una técnica no invasiva, no requiere anestesia y presenta pocos efectos secundarios.

  • Efectos Secundarios:

La EMT es generalmente bien tolerada. Sin embargo, algunos pacientes pueden experimentar efectos secundarios leves como cefaleas o molestias en el lugar de aplicación. Es raro que se presenten efectos adversos graves.

Es vital recordar que, aunque la EMT ha mostrado ser prometedora en el tratamiento de diversas afecciones neurológicas, incluida la neuralgia del trigémino, no todos los pacientes responden de la misma manera. Es crucial consultar con un especialista en neurología y neurorehabilitación para determinar la idoneidad de este tratamiento.

¿Se puede revertir una Neuropatía diabética?

La neuropatía diabética (ND) es la complicación sintomática más frecuente en pacientes con diabetes mellitus (DM) y la principal causa de lesiones, esta patología afecta fibras sensitivas, motoras y autonómicas del sistema nervioso periférico de forma distal en extremidades inferiores.

Es el principal factor de riesgo para el desarrollo de úlceras y, por tanto, de amputaciones, ya que más del 75% de las amputaciones de miembros inferiores están precedidas por la aparición de lesiones, impactando la calidad de vida de los pacientes.

¿Cómo se generan las lesiones?

  • La afectación sucede en las fibras finas que transmiten el dolor superficial, la sensibilidad y la temperatura.
  • También afecta a fibras sensitivas, motoras y autonómicas del sistema nervioso periférico.
  • Afecta la sensibilidad térmica, algésica, vibratoria y propioceptiva que puede pasar desapercibida por la pérdida del reflejo doloroso
  • En muchas ocasiones la úlcera es el primer síntoma de la enfermedad.  
  • Su alteración produce atrofia muscular
  • Deformidades óseas
  • Alteraciones de la marcha con riesgo añadido de caídas, especialmente en pacientes ancianos.

La hiperglucemia produce un aumento de productos finales de glucosilación avanzada que afectan al colágeno tisular, favorecen la aparición de lesiones microvasculares y se comportan como proinflamatorios incrementando la permeabilidad vascular.  

¿Cuál es la clínica que se presenta?

Característicamente, afecta inicialmente a las extremidades inferiores en la parte más distal, es decir, los pies, que progresa proximalmente. En más del 80%de los casos, la patología es asintomática. Los síntomas sensitivos se clasifican tradicionalmente en «positivos» y «negativos».

Los síntomas «positivos» son aquellos que no se asocian a mayor riesgo de desarrollar lesiones como:

  • Parestesias
  • Disestesias
  • Hiperalgesia
  • Alodinia
  • Dolor urente

Los síntomas «negativos» son los que sí aumentan el riesgo de presentar úlceras como:

  • Hipoestesia
  • Hipoalgesia
  • Anestesia

Dentro de los síntomas motores, son menos frecuentes, ya que aparecen en los estadios más avanzados de la enfermedad.

  • Los síntomas dentro del cuadro se presentan al inicio y son bilaterales y simétricos
  • Se presentan en forma de “calcetín”
  • Producen sensación vibratoria, temperatura y tacto fino
  • El dolor tiene empeoramiento nocturno
  • Los reflejos aquíleos suelen estar abolidos.

¿Cómo lo diagnosticamos?

El diagnóstico de esta patología es fundamentalmente clínico. No es preciso realizar estudios electrofisiológicos cuando la historia clínica y los hallazgos físicos son consistentes con el diagnóstico.

El primer paso debe ser realizar una historia clínica completa, en la que debemos interrogar al paciente sobre:

  • Sus antecedentes personales
  • Hábitos tóxicos, especialmente de tabaquismo
  • Años de evolución de la DM
  • Grado de control glucémico alcanzado
  • Presencia de otras complicaciones micro y macrovasculares
  • Sobre las características y factores desencadenantes del dolor. 

A parte de la exploración física general se debe realizar una exploración neurológica completa de las extremidades. En esta exploración neurológica se debe valorar la sensibilidad:

  • Algésica
  • Táctil
  • Vibratoria
  • Térmica
  • Sensibilidad a la presión
  • Los reflejos osteotendinosos.

Hay que tener en cuenta que estas exploraciones no solo evidencian la presencia de disfunción del sistema nervioso periférico, sino que sirven como predictores de futuras complicaciones.

Estudios electrofisiológicos:

Los estudios electrofisiológicos para el diagnóstico y seguimiento de la Neuropatía diabética no han cambiado de manera sustancial en las últimas 2 décadas. Sin embargo, existe un progreso considerable en la estandarización de las mediciones entre los diferentes centros y en la interpretación de los resultados.

Estos estudios permiten determinar la velocidad de conducción distal, amplitudes de respuesta, latencias de asa larga y en algunos nervios la determinación del gradiente distal-proximal. Los estudios electrofisiológicos son altamente confiables y se correlacionan fuertemente con las manifestaciones clínicas en pacientes con diabetes.

Entre otros exámenes están los sensoriales cuantitativos, que facilitan el diagnóstico temprano y un estado acertado del grado de neuropatía diabética. Se utilizan instrumentos sensoriales estandarizados para controlar y enviar estímulos específicos a diversas intensidades, para determinar el mínimo estímulo energético detectable. No son invasivos, requieren de al menos 10 minutos por sesión y pueden ser utilizados por personal profesional.  

Tratamiento de la neuropatía

Solo el 20% de los pacientes presentan cuadros dolorosos. Dentro de los casos moderados se pueden utilizar analgésicos débiles, y no se recomiendan antiinflamatorios no esteroideos por alto riesgo de producir nefrotoxicidad.

En primera línea se recomienda iniciar en monoterapia un antidepresivo tricíclico (ATDt) o inhibidor selectivo de la recaptación de noradrenalina y serotonina o un fármaco antiepiléptico (bloqueadores de los canales de calcio). Se puede asociar un fármaco tópico de primera línea, ya sea lidocaína o capsaicina en parches.

Dolor de fibras C: el manejo de las neuropatías de pequeñas fibras consiste en:

  • A los pacientes se les debe de enseñar a cuidar sus pies y a inspeccionarlos de forma diaria
  • Deben de tener un espejo en el baño para inspeccionar las plantas de los pies. 
  • El proveer a los pacientes con un monofilamento para autoexaminarse reduce la frecuencia de úlceras.
  • Todos los pacientes diabéticos deben utilizar calcetines acolchonados
  • Los zapatos deben de quedar bien, con un adecuado soporte y deben ser inspeccionados ante la posibilidad de cuerpos extraños antes de ser utilizados cada día.
  • Los pacientes tienen que hacer pruebas ante lugares calientes, y no dormir cerca de fogatas o chimeneas.                       

Tratamiento de las neuropatías de fibras largas: los pacientes con neuropatía de fibras largas por lo general son incoordinados y atáxicos, por lo que tienen mayor incidencia de caídas en relación a pacientes sanos. Se han descrito las siguientes recomendaciones para este tipo de pacientes:

  • Entrenamiento de la marcha y la fuerza.
  • Manejo del dolor (explicado anteriormente).
  • Uso de zapatos apropiados para las deformidades (ortopédicos).

Fisioterapia en la neuropatía diabética

Si bien los beneficios del ejercicio y la fisioterapia para las personas con diabetes se han caracterizado ampliamente, se ha prestado menos atención a su impacto sobre el dolor neuropático. De hecho, anteriormente se pensaba que el ejercicio y la fisioterapia pueden estar contraindicados para las personas con neuropatía periférica debido a la preocupación de que la disminución de la sensibilidad en los pies / brazos podría provocar lesiones.

A través de fisioterapia demostraron una mejora del equilibrio, la marcha, la movilidad y la velocidad de conducción nerviosa, todo lo cual se correlaciona con una disminución del dolor crónico.

Cuál es el tratamiento de una parestesia facial

La parestesia facial es una condición neurológica que afecta a un número significativo de personas en todo el mundo. Se caracteriza por la sensación de hormigueo, entumecimiento o picazón en una región del rostro debido a la disfunción de uno de los nervios faciales.

Aunque la parestesia facial no suele ser dolorosa, puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de quienes la padecen, ya que puede dificultar actividades cotidianas como hablar, comer y sonreír.

En este artículo, exploraremos las causas, diagnóstico y opciones de tratamiento para esta condición, enfocándonos en enfoques integrales que buscan restaurar la sensación y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

¿Qué es el nervio trigémino y cómo se relaciona con la parestesia facial?

El nervio trigémino, también conocido como quinto nervio craneal, es uno de los nervios más grandes y complejos en el sistema nervioso humano. Este nervio desempeña un papel crucial en la sensación facial y la función motora de los músculos masticatorios.

Se origina en el tronco encefálico y se ramifica en tres divisiones principales:

  • La primera abarca la frente y el cuero cabelludo (V1)
  • La segunda se extiende hacia las mejillas (V2)
  • La tercera alcanza la mandíbula y la barbilla (V3).

Existen 2 nervios trigémino, uno de cada lado, y cada uno de estos se divide en las 3 ramas mencionadas. Una lesión en el nervio trigémino puede estar asociada con la parestesia facial. La parestesia facial puede surgir si alguna de estas divisiones del nervio se ve comprometida debido a lesiones, compresión, inflamación u otras causas.

Esto interrumpe la transmisión normal de señales sensoriales desde la piel y los tejidos faciales al cerebro, lo que resulta en la percepción anormal de hormigueo, entumecimiento o picazón en una región de la cara, según la rama del nervio que se encuentre afectada.

¿Cuáles son las causas de una parestesia facial?

A continuación, se detallan algunas de las causas más comunes de la parestesia facial:

  • Compresión Nerviosa:

Puede haber estructuras que compriman el nervio trigémino como un vaso sanguíneo, aneurisma, tumor, absceso, etc. Esta compresión interfiere con la función normal del nervio y puede provocar sensaciones anormales en la piel.

  • Traumatismos:

Lesiones en la cabeza y el rostro, como golpes, caídas o accidentes, pueden dañar el nervio y provocar parestesia.

  • Cirugías:

Algunos procedimientos quirúrgicos en la región facial o cirugías del cerbero pueden provocar daño a los nervios o causar inflamación en los tejidos circundantes, lo que a su vez puede resultar en parestesia si hay daño al nervio trigémino.

  • Infecciones:

Infecciones virales o bacterianas que afectan los nervios craneales, como la el herpes zóster, pueden causar inflamación y daño nervioso, desencadenando síntomas de parestesia y/o dolor.

  • Trastornos neurológicos:

Algunas condiciones neurológicas, como la neuropatía diabética o el síndrome de Guillain-Barré, pueden causar parestesia facial como parte de sus síntomas.

Mujer realizando masajes de paralisis facial

Enfoque Integral de Tratamiento

El tratamiento de la parestesia facial debe ser integral y adaptado a las necesidades individuales de cada paciente. A continuación, se presentan algunas estrategias clave utilizadas en el manejo de esta condición:

  • Terapia Farmacológica:

En algunos casos, se pueden recetar medicamentos para aliviar los síntomas de la parestesia facial, como analgésicos, neuromoduladores, anticonvulsivos o medicamentos antiinflamatorios.

  • Terapia Física y Rehabilitación:

Los ejercicios de rehabilitación facial y la terapia física pueden ayudar a mejorar la circulación sanguínea, reducir la inflamación y promover la regeneración nerviosa.

  • Técnicas de Estimulación Nerviosa:

La estimulación magnética transcraneal es un enfoque que puede ayudar a reducir la parestesia al estimular los nervios afectados. Es una adecuada herramienta para considerar cuando persisten los síntomas a pesar del tratamiento farmacológico y la terapia de rehabilitación.

  • Cirugía:

En casos en donde hay alguna lesión estructural que esté lesionando o comprimiendo el nervio, se puede considerar la cirugía para liberar la presión sobre los nervios y reparar los tejidos dañados.

  • Terapias alternativas:

En algunos casos, terapias complementarias como la acupuntura, la quiropráctica y la medicina herbal pueden proporcionar alivio y mejorar la sensación facial.

  • Manejo del estrés:

Dado que el estrés puede exacerbar los síntomas de la parestesia, el manejo adecuado del estrés a través de técnicas de relajación, meditación y actividad física regular puede ser beneficioso.

El tratamiento de la parestesia facial es un proceso gradual que requiere paciencia y colaboración entre el paciente y el equipo médico. La elección del enfoque de tratamiento dependerá de la causa subyacente, la gravedad de los síntomas y la respuesta individual del paciente. La rehabilitación y la terapia a largo plazo son esenciales para lograr resultados positivos y mejorar la calidad de vida de aquellos afectados por esta condición.

 ¿Cuáles son los síntomas de parestesia facial?

  • Sensaciones Anormales:

La persona puede experimentar sensaciones de hormigueo, ardor, pinchazos o entumecimiento en la cara. Estas sensaciones pueden ser constantes o venir y desaparecer.

  • Sensibilidad Alterada:

A veces, uno puede sentir que su piel está más fría o caliente de lo normal. También puede haber una disminución en la capacidad para sentir dolor, calor o frío.

  • Debilidad Muscular:

En algunos casos, la parestesia facial puede ir acompañada de debilidad en los músculos faciales.

  • Cambio en la Sensación de la Piel:

La piel afectada puede sentirse más tensa o, al contrario, más flácida.

  • Dolor:

Aunque no es común, algunas personas pueden experimentar dolor junto con el hormigueo o entumecimiento.

Es importante señalar que la parestesia facial puede ser causada por una variedad de factores, que van desde afecciones temporales como una postura inadecuada que comprime un nervio, hasta condiciones más serias como la neuralgia del trigémino o enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple.

Si alguien experimenta síntomas de parestesia facial, es esencial que consulte a un especialista en neurología. Solo un profesional puede realizar un diagnóstico adecuado y recomendar el mejor tratamiento. Es crucial recordarle a quien recibe esta información que cuidar de su salud neurológica es tan importante como cuidar cualquier otro aspecto de su bienestar. Escuchar y entender las señales que nuestro cuerpo nos envía es el primer paso para mantenernos sanos y vivir plenamente.

¿Cómo se trata la hemiparesia?

Fisioterapeuta ayudando a una persona que sufrio una lesión cerebrovascular

La hemiparesia es una condición que puede afectar significativamente la calidad de vida de quienes la experimentan. Se trata de la debilidad de un lado del cuerpo, ya sea el lado izquierdo o derecho. Aunque puede afectar a personas de todas las edades, a menudo se asocia con daño en el cerebro, como resultado de lesiones cerebrales traumáticas, accidentes cerebrovasculares o trastornos neurológicos. La hemiparesia puede variar en gravedad, desde una debilidad leve hasta una pérdida casi completa de la función en un lado del cuerpo.

¿Cuáles son las causas de hemiparesia?

Las causas de la hemiparesia pueden ser diversas. En los adultos, las lesiones cerebrales traumáticas, como las resultantes de accidentes automovilísticos o caídas, pueden dañar las áreas cerebrales responsables del control motor. Otras causas son infartos cerebrales, tumores cerebrales o alguna otra enfermedad neurológica. En los niños, la hemiparesia puede estar relacionada con condiciones prenatales, como la parálisis cerebral, o causas perinatales, como complicaciones durante el parto.

¿Quienes son más susceptibles a padecer hemiparesia?

La hemiparesia puede afectar a personas de todas las edades, pero se observa con mayor frecuencia en bebés y niños pequeños debido a causas prenatales o perinatales. En adultos, las lesiones cerebrales traumáticas y los accidentes cerebrovasculares son las principales causas de hemiparesia. Según las estadísticas, la hemiparesia afecta a aproximadamente 1 de cada 1000 recién nacidos.

¿Cómo se manifiesta la hemiparesia?

La forma en que se manifiesta la hemiparesia puede variar según la edad del individuo. En los bebés, puede notarse la falta de uso de un brazo o pierna en comparación con el otro lado del cuerpo. En los niños más grandes y adultos, la debilidad puede ser más evidente al caminar, moverse o realizar tareas diarias. Los cambios en la forma de caminar y la coordinación también son comunes en estos casos.

La hemiparesia en niños es una condición caracterizada por la debilidad muscular en un lado del cuerpo, afectando principalmente un brazo y una pierna del mismo lado. Esta condición puede tener diversas causas, como lesiones cerebrales congénitas, accidentes cerebrovasculares, trastornos neuromusculares o traumatismos en el nacimiento.

La presentación clínica de la hemiparesia en niños puede variar en severidad y manifestaciones. Los síntomas más comunes incluyen dificultad para mover el brazo y la pierna afectados, marcha desequilibrada, falta de coordinación motora y dificultad en actividades que requieren precisión y fuerza en esa mitad del cuerpo.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

El diagnóstico de la hemiparesia implica una evaluación médica exhaustiva. Los médicos pueden realizar pruebas neurológicas para evaluar la fuerza y el rango de movimiento en ambos lados del cuerpo. En algunos casos, pueden utilizarse pruebas de diagnóstico por imágenes, como resonancias magnéticas, para identificar posibles lesiones cerebrales.

Pronóstico y tratamiento

El pronóstico de la hemiparesia depende de la causa subyacente y de la gravedad de la afección. Aunque algunos individuos pueden experimentar mejoras significativas, otros pueden tener limitaciones a largo plazo. El tratamiento de la hemiparesia se centra en abordar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

La rehabilitación juega un papel fundamental en el tratamiento de la hemiparesia. La terapia física y neurológica puede ayudar a mejorar la fuerza muscular, la coordinación y la movilidad. Los ejercicios específicos pueden adaptarse a las necesidades individuales de cada paciente, y los terapeutas trabajan en estrecha colaboración con ellos para lograr los mejores resultados posibles.

Importancia de la rehabilitación

La rehabilitación física y neurológica es un componente esencial en el tratamiento de la hemiparesia. Los ejercicios terapéuticos se adaptan a la edad y la gravedad de la condición. En el caso de los niños, la hemiparesia infantil, los ejercicios suelen ser lúdicos y diseñados para estimular el desarrollo motor. En adultos, la rehabilitación ayuda a mejorar la movilidad, prevenir contracturas y promover la independencia en las actividades cotidianas.

La terapia ocupacional se concentra en desarrollar habilidades prácticas para la vida diaria, como la alimentación, el vestido y la higiene personal. La práctica constante y el apoyo profesional pueden ayudar a los niños a superar las limitaciones físicas y a ganar independencia en estas áreas.

La tecnología también está desempeñando un papel creciente en la rehabilitación de la hemiparesia en niños. Dispositivos como exoesqueletos y videojuegos adaptados pueden hacer que la terapia sea más atractiva y efectiva, estimulando la participación activa y el compromiso del niño.

Persona realizando una fisioterapia

Causas neurológicas de la salivación excesiva

La salivación es una función vital del cuerpo humano que cumple diversos propósitos, como la lubricación de la boca, la digestión de los alimentos y la protección contra infecciones. Sin embargo, en algunas circunstancias, puede producirse un exceso de salivación, conocido como sialorrea o hipersalivación, que puede ser incómodo y preocupante. Aunque varias causas pueden contribuir a este fenómeno, en algunos casos, las razones subyacentes pueden estar relacionadas con el sistema nervioso. En este artículo, exploramos las causas neurológicas de la salivación excesiva.

Trastornos neurológicos

Algunos trastornos neurológicos pueden afectar la regulación normal de la producción de saliva. La enfermedad de Parkinson y la esclerosis múltiple son ejemplos de enfermedades que pueden causar disfunciones en las vías nerviosas responsables de controlar la salivación a nivel del cerebro.

Lesiones del sistema nervioso

Lesiones en el sistema nervioso, como traumatismos craneoencefálicos o daños en los nervios faciales, pueden interferir con los procesos de mandar la señal adecuadamente para producir la salivación. Las lesiones que afectan los nervios craneales encargados de transmitir señales desde el cerebro hasta las glándulas salivales pueden provocar un desequilibrio en la producción de saliva.

Trastornos de la motilidad

Los trastornos de la motilidad, que afectan la capacidad de los músculos para moverse de manera coordinada, también pueden desencadenar salivación excesiva. La distonía, un trastorno neuromuscular que causa contracciones musculares involuntarias, puede influir en los músculos faciales y de la boca, alterando la forma en que se controla la saliva.

Efectos secundarios de medicamentos

Algunos medicamentos utilizados para tratar trastornos neurológicos pueden tener efectos secundarios que incluyen la salivación excesiva. Por ejemplo, ciertos fármacos antipsicóticos o anticonvulsivos pueden afectar las vías nerviosas relacionadas con la salivación y llevar a una producción incontrolada de saliva.

Síntomas acompañantes de la sialorrea, que debemos tomar en cuenta

  • Dificultad para tragar (disfagia):

Si alguien tiene dificultad para tragar, es posible que no pueda manejar adecuadamente la saliva que produce, lo que resulta en sialorrea. Esta dificultad puede ser causada por obstrucciones, debilidad muscular o problemas neurológicos.

  • Cambios en el habla:

La acumulación excesiva de saliva puede interferir con la capacidad de hablar con claridad. Es importante escuchar si la persona tiene dificultades para articular palabras o si su voz suena húmeda o gorgoteante.

  • Infecciones bucales:

Una salivación excesiva puede aumentar el riesgo de infecciones en la boca, como la candidiasis oral, especialmente si la persona no puede limpiar adecuadamente su boca.

  • Mal aliento (halitosis):

La acumulación de saliva puede llevar a un crecimiento excesivo de bacterias, resultando en mal aliento.

  • Erupciones cutáneas alrededor de la boca:

La piel alrededor de la boca puede irritarse o presentar erupciones debido al contacto constante con la saliva.

  • Dificultades respiratorias:

En casos graves, la saliva puede ser aspirada hacia los pulmones, lo que puede causar tos, sibilancias o incluso infecciones pulmonares.

  • Cambios en la alimentación:

La sialorrea puede interferir con la capacidad de comer o beber. Si se observa que alguien evita ciertos alimentos o líquidos debido a la salivación, es esencial considerarlo.

  • Cambios emocionales:

La sialorrea puede afectar la autoestima y la calidad de vida. Es común que las personas se sientan avergonzadas o eviten situaciones sociales debido a este síntoma.

Tratamiento de la salivación excesiva

El manejo de la salivación excesiva inducida por causas neurológicas depende de la causa subyacente. Abordar el trastorno neurológico primario puede ayudar a controlar los síntomas.

En situaciones donde el exceso de salivación se debe a trastornos de la motilidad, la fisioterapia y los ejercicios de control muscular pueden ser útiles para mejorar la coordinación de los músculos faciales y minimizar la salivación excesiva.

En casos donde los efectos secundarios de los medicamentos son la causa, el ajuste de la medicación bajo la supervisión de un neurólogo debe realizarse para equilibrar los beneficios terapéuticos con los efectos secundarios indeseados.

La terapia de reentrenamiento oral y la modificación de la ingesta de líquidos y alimentos también pueden ayudar en la gestión de la salivación excesiva.

En casos severos y refractarios al tratamiento conservador, la toxina botulínica, conocida por su efecto paralizante temporal, puede ser administrada en las glándulas salivales para reducir la producción de saliva. Sin embargo, este enfoque debe ser considerado cuidadosamente y realizarse bajo la supervisión de un médico especializado con experiencia en este tipo de tratamiento, idealmente con un neurólogo con experiencia en el tratamiento con toxina botulínica.

Dado que la salivación es una función esencial para la salud bucal y digestiva, es fundamental identificar y tratar las causas subyacentes para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas. Si alguien experimenta salivación excesiva de manera persistente, es aconsejable buscar la opinión de un profesional médico experto en el área, es decir con un neurólogo, para un diagnóstico y tratamiento adecuado.

¿Qué es el Trastorno Explosivo Intermitente?

La mente humana, con su complejidad y diversidad, puede presentar desafíos en sus diferentes formas y manifestaciones. Uno de tales desafíos es el Trastorno Explosivo Intermitente (TEI). En Neurocenter, tu lugar de confianza para la atención neurológica y neurorehabilitación, se busca comprender y ofrecer soluciones a estos intrincados dilemas. Hoy, se te invita a conocer más sobre este trastorno, en el afán de construir puentes de entendimiento y esperanza.

El TEI es un trastorno del comportamiento caracterizado por episodios súbitos e intensos de ira o agresión desproporcionada en relación a la situación que los provoca. Quien lo padece puede sentir como si una ráfaga de emoción lo embargara, llevándolo a actuar de formas que normalmente no haría.

Síntomas del TEI

El Trastorno Explosivo Intermitente (TEI) se manifiesta a través de episodios recurrentes de agresión desproporcionada en relación con los estímulos o situaciones que los desencadenan. Quien sufre de TEI puede sentirse repentinamente envuelto en una ola de ira que parece surgir de la nada y que es difícil de controlar. A continuación, se describen los síntomas característicos de este trastorno:

  • Brotes repentinos de ira:

Estos episodios pueden durar menos de 30 minutos y pueden surgir sin un desencadenante aparente o en respuesta a una provocación menor.

  • Reacciones agresivas:

Estas reacciones son desproporcionadas en relación al estímulo que las provoca. Pueden manifestarse como agresión verbal o agresión física dirigida hacia personas, animales, o incluso objetos.

  • Frecuencia de episodios:

Si bien la frecuencia puede variar, es posible que las personas con TEI experimenten brotes de ira varias veces al mes.

  • Remordimiento y culpa:

Después de un episodio, es común que la persona sienta un profundo arrepentimiento, vergüenza o culpa por su comportamiento. Estas emociones pueden ser abrumadoras y aumentar el malestar general.

  • Dificultad para controlar impulsos:

Más allá de los episodios agresivos, las personas con TEI pueden tener problemas para controlar impulsos en otras áreas de su vida.

  • Tensión creciente:

Antes de un episodio, es posible que la persona sienta una tensión o irritación creciente que culmina en el brote de ira.

  • Sensación de alivio después del episodio:

A pesar del posible remordimiento posterior, durante o inmediatamente después del episodio, la persona puede sentir un alivio temporal de la tensión.

Es crucial entender que, si bien estos síntomas son indicativos del TEI, también pueden ser síntomas de otros trastornos o afecciones. Por lo tanto, es esencial que cualquier persona que sospeche tener TEI busque la evaluación de un profesional de la salud neurológica o mental para un diagnóstico adecuado y orientación sobre el tratamiento.

¿Cómo se Diagnostica?

La identificación del TEI requiere la intervención de profesionales especializados. Por lo general, un neurólogo o neuropsicólogo evaluará al paciente a través de entrevistas, cuestionarios y, en ocasiones, pruebas neurológicas. Estas evaluaciones ayudan a diferenciar el TEI de otros trastornos que puedan tener síntomas similares.

Causas del Trastorno Explosivo Intermitente

El Trastorno Explosivo Intermitente (TEI) es el resultado de una compleja interacción de factores. Aunque su etiología exacta aún es motivo de investigación, se han identificado varias causas y factores de riesgo asociados con su desarrollo:

  • Factores biológicos:

Se ha observado que ciertas anormalidades o cambios en áreas del cerebro relacionadas con la regulación de las emociones, impulsos y agresión pueden estar asociadas con el TEI. Las áreas específicas del cerebro que podrían estar involucradas incluyen aquellas que regulan la serotonina, un neurotransmisor que ayuda a regular el estado de ánimo.

  • Genética:

Las personas que tienen familiares con trastornos del estado de ánimo o comportamiento pueden estar genéticamente predispuestas a desarrollar TEI. Aunque la genética puede jugar un papel, no todos los que tienen antecedentes familiares de TEI lo desarrollarán.

  • Factores ambientales:

Crecer en un ambiente donde la violencia, el abuso o la inestabilidad son comunes puede aumentar el riesgo de desarrollar TEI en el futuro. La exposición repetida a situaciones traumáticas o estresantes puede alterar la forma en que el cerebro responde a futuros desencadenantes de ira o agresión.

  • Trauma cerebral:

Algunos estudios han sugerido que las lesiones cerebrales traumáticas o las enfermedades que afectan al cerebro pueden aumentar el riesgo de TEI en algunas personas.

  • Desregulación neuroquímica:

Se piensa que las alteraciones en ciertos neurotransmisores, como la serotonina, pueden contribuir al TEI. Un desequilibrio en estas sustancias químicas puede afectar la capacidad del individuo para regular adecuadamente sus emociones y comportamientos.

Aunque estas causas y factores de riesgo pueden contribuir al desarrollo del TEI, es esencial reconocer que no todos los que tienen uno o más de estos factores desarrollarán el trastorno. El diagnóstico y tratamiento tempranos, así como la comprensión de las causas subyacentes, son fundamentales para ayudar a aquellos que luchan contra este desafío neurológico. Es recomendable acercarse a centros especializados en atención neurológica para recibir la orientación adecuada.

¿Quién puede presentar el TEI?

El Trastorno Explosivo Intermitente (TEI) no distingue entre género, raza o estatus socioeconómico. Sin embargo, existen algunos factores que pueden influir en su aparición:

  • Edad:

Aunque el TEI puede manifestarse a cualquier edad, suele aparecer por primera vez en la adolescencia. Esta es una etapa de la vida donde el individuo enfrenta cambios hormonales, emocionales y sociales significativos.

  • Antecedentes familiares:

Las personas que tienen familiares cercanos con trastornos del estado de ánimo o de comportamiento pueden tener un mayor riesgo de desarrollar TEI.

  • Historial médico:

Aquellas personas que han experimentado múltiples traumas o que han sufrido lesiones en ciertas áreas del cerebro podrían estar más propensas a manifestar síntomas del TEI.

  • Factores ambientales:

El ambiente en el que uno crece puede influir en el desarrollo del trastorno. Por ejemplo, crecer en un entorno violento o inestable puede aumentar el riesgo.

  • Factores biológicos:

Cambios o anormalidades en áreas del cerebro relacionadas con la regulación de las emociones, impulsos y agresión pueden contribuir al desarrollo del TEI.

A pesar de estos factores, es crucial recordar que cada persona es única, y la aparición del TEI depende de una combinación compleja de influencias genéticas, biológicas y ambientales. Si alguien sospecha que podría estar enfrentando este trastorno, es esencial buscar el apoyo y la guía de profesionales capacitados para una evaluación adecuada y un posible tratamiento.

¿Quién puede tratar el TEI?

El neurólogo y el neuropsicólogo son los profesionales indicados para abordar este trastorno. En Neurocenter, se cuenta con expertos en ambos campos, garantizando una atención integral y especializada.

Si tú o un ser querido están enfrentando desafíos emocionales y comportamentales como los descritos, no estás solo. En Neurocenter, te esperan con los brazos abiertos y el conocimiento necesario para comenzar un viaje hacia la comprensión y la recuperación.

Convierte tu inquietud en acción. Llámanos y descubre cómo Neurocenter puede ser tu aliado en el camino hacia el bienestar neurológico. Porque cada mente es un universo por descubrir, y juntos, se puede iluminar cada rincón.

Síntomas de la Neuropatía Diabética en las Manos

La neuropatía diabética, un efecto secundario común de la diabetes, puede manifestarse de diversas maneras en el cuerpo. Uno de los lugares más frecuentes, aunque a menudo ignorado, es la mano. En Neurocenter, donde se brinda atención neurológica de calidad y se especializa en neurorehabilitación, se tiene un amplio conocimiento sobre este padecimiento y cómo afecta a las manos. Este artículo busca arrojar luz sobre los síntomas de la llamada “mano diabética” y cómo Neurocenter puede ayudar a quienes enfrentan esta condición.

¿Qué es la Neuropatía Diabética en las Manos?

La neuropatía diabética es una de las complicaciones más comunes de la diabetes. Se refiere a un grupo de trastornos nerviosos causados por la diabetes. Cuando se presenta en las manos, los pacientes pueden experimentar una serie de síntomas que afectan su calidad de vida.

Síntomas de la Mano Diabética

Estos son, quizá, los síntomas más comunes. Muchas personas describen una sensación similar a la de “agujas y alfileres” en sus manos, especialmente en los dedos.

  • Dolor:

Es un dolor agudo, ardiente o punzante que puede variar en intensidad. A menudo, este dolor puede empeorar durante la noche.

  • Debilidad en la mano:

La capacidad de agarrar objetos o realizar tareas manuales sencillas, como abotonar una camisa, puede verse afectada.

  • Sensibilidad aumentada o disminuida:

Algunos pacientes pueden sentir dolor incluso con el roce más ligero, mientras que otros pueden no sentir ningún dolor, incluso ante lesiones.

  • Pérdida de coordinación:

Las manos podrían no responder de la manera que uno esperaría, lo que lleva a derrames o caídas de objetos.

Estimulación Magnética Transcraneal: Una Alternativa para el Dolor Neuropático

El dolor neuropático, ese persistente y a menudo debilitante dolor que surge de una lesión o enfermedad del sistema nervioso, ha sido tradicionalmente un desafío para la medicina. Las terapias convencionales no siempre proporcionan el alivio esperado, y es aquí donde las técnicas innovadoras, como la estimulación magnética transcraneal (EMT), han emergido como opciones prometedoras.

Neurocenter, con su compromiso de proporcionar información de calidad y tratamientos avanzados, ofrece una mirada detallada sobre cómo la EMT se está convirtiendo en una herramienta valiosa para abordar el dolor neuropático.

¿Qué es la Estimulación Magnética Transcraneal?

La estimulación magnética transcraneal es un procedimiento no invasivo que utiliza campos magnéticos para estimular áreas específicas del cerebro. A través de una bobina colocada sobre el cuero cabelludo, se generan pulsos magnéticos que pueden modificar la actividad de las neuronas en regiones cerebrales seleccionadas.

La EMT y el Dolor Neuropático

  • Mecanismo de acción:

La EMT actúa modulando la actividad de las áreas cerebrales relacionadas con el dolor. Al regular estas regiones, se puede disminuir la percepción del dolor neuropático.

  • Estudios y evidencia:

Varios estudios han demostrado que la EMT repetitiva (EMTr) puede reducir significativamente el dolor en pacientes con dolor neuropático que no responden a tratamientos convencionales.

  • Duración y efectos secundarios:

Generalmente, la EMT se administra en sesiones que varían según el caso y las necesidades del paciente. Es una técnica segura, aunque algunos pacientes pueden experimentar molestias menores en el sitio de la aplicación o cefaleas leves.

Beneficios de la EMT en el Tratamiento del Dolor Neuropático

  • No invasivo: Al no requerir cirugía ni la administración de medicamentos, la EMT minimiza los riesgos asociados con otros tratamientos.
  • Puede combinarse con otras terapias: La EMT puede ser un complemento a tratamientos farmacológicos o terapias de rehabilitación, potenciando su eficacia.
  • Mejora la calidad de vida: Al reducir el dolor, los pacientes pueden recuperar actividades que habían abandonado y mejorar su bienestar general.

Neurocenter y la Estimulación Magnética Transcraneal

Neurocenter, siendo un referente en atención neurológica y neurorehabilitación, reconoce el potencial de la EMT en el tratamiento del dolor neuropático. Aquí, se valora la individualidad de cada paciente, buscando siempre las opciones más adecuadas y eficaces para su recuperación.

La estimulación magnética transcraneal se presenta como una luz de esperanza para aquellos que sufren de dolor neuropático. Su capacidad para abordar el dolor desde su raíz neural ofrece una alternativa prometedora y menos invasiva. Si estás buscando respuestas y tratamientos innovadores, recuerda que en Neurocenter se entiende el dolor y se trabaja arduamente para devolverte la sonrisa y la calidad de vida que mereces. Porque, después de todo, cada paso hacia el alivio es un paso hacia un futuro más brillante y lleno de posibilidades.

La diabetes tipo 2 es un factor de riesgo significativo para el desarrollo de diversas afecciones neurológicas en la extremidad superior, especialmente en la mano. La “mano diabética” se refiere a un conjunto de trastornos que afectan a las personas con diabetes.

Estos incluyen el síndrome del túnel carpiano, causado por la compresión del nervio mediano en el túnel carpiano, y el “dedo en gatillo”, que ocurre cuando el tejido conectivo alrededor de un tendón en la mano se inflama.

Además, el deterioro del tejido conectivo y la disminución de la movilidad articular pueden ser más prevalentes en estos pacientes. Reconocer y tratar estos síntomas temprano es esencial para preservar la función y calidad de vida.

La mano diabética, resultado de la neuropatía diabética, puede ser debilitante. Sin embargo, con la información adecuada y el apoyo de especialistas en el campo neurológico, como los que se encuentran en Neurocenter, hay esperanza.

Si tú o un ser querido está lidiando con síntomas relacionados con la neuropatía diabética en las manos, no dudes en acudir a Neurocenter. Aquí se te guiará, se te escuchará y, sobre todo, se te ayudará a encontrar un camino hacia la recuperación. Porque para Neurocenter, cada mano cuenta, y cada paciente merece una atención personalizada y cálida.

Espasticidad muscular en las manos

Trastorno de Integración Sensorial: Desafíos y Soluciones

El cerebro humano es una obra maestra. Actúa como el centro de control, procesando una gran cantidad de información sensorial cada segundo. Pero, ¿qué ocurre cuando el cerebro tiene dificultades para procesar esta información? Uno de los desafíos que pueden surgir es el trastorno de integración sensorial.

En Neurocenter, entendemos lo vital que es el adecuado procesamiento sensorial y ofrecemos una amplia gama de servicios, desde neuropsicología hasta neuropediatría, para ayudar a quienes enfrentan este desafío.

¿Qué es el Trastorno de Integración Sensorial?

El trastorno de integración sensorial es una condición neurológica en la que la persona tiene dificultades para procesar la información proveniente de los sentidos. Esto puede llevar a respuestas inapropiadas o excesivas a estímulos que la mayoría de las personas consideraría normales. No es simplemente un “mal comportamiento” o una “falta de disciplina”; es un desafío real que afecta la vida cotidiana.

Síntomas del Trastorno de Integración Sensorial

Las personas con este trastorno pueden experimentar:

  • Hipersensibilidad a estímulos, como luces brillantes o sonidos fuertes.
  • Dificultad para coordinar movimientos.
  • Problemas para discernir entre diferentes sensaciones.
  • Dificultades en la interacción social debido a respuestas inapropiadas a estímulos sensoriales.

¿Cuáles son las causas del Trastorno de Integración Sensorial?

El Trastorno de Integración Sensorial, también conocido como Disfunción de Procesamiento Sensorial, es una condición en la que el cerebro tiene dificultades para organizar y responder adecuadamente a la información que proviene de los sentidos. Aunque la investigación en este campo está en constante evolución, aquí se presentan algunas de las causas y factores asociados a este trastorno:

Factores Genéticos:

Al igual que muchos otros trastornos del desarrollo, existe evidencia que sugiere que el Trastorno de Integración Sensorial puede tener un componente genético. Esto significa que podría haber una predisposición familiar, donde varios miembros de una misma familia presentan síntomas o características de este trastorno.

Complicaciones durante el Embarazo o el Parto:

Eventos adversos durante el embarazo, como la exposición a toxinas, infecciones o complicaciones durante el parto, como la falta de oxígeno, podrían contribuir al desarrollo de problemas en la integración sensorial.

Anomalías Estructurales o Funcionales del Cerebro:

Estudios de neuroimagen han mostrado que las personas con Trastorno de Integración Sensorial pueden tener diferencias en ciertas áreas del cerebro que se encargan del procesamiento sensorial. Esto sugiere que podría haber una base anatómica o funcional para el trastorno.

Otros Trastornos del Desarrollo:

En muchos casos, el Trastorno de Integración Sensorial puede coexistir con otros trastornos del desarrollo, como el Trastorno del Espectro Autista (TEA) o el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). No está claro si uno causa al otro o si simplemente suelen presentarse juntos debido a factores subyacentes comunes.

Factores Ambientales:

Algunos estudios sugieren que factores ambientales podrían contribuir al desarrollo o agravamiento del trastorno, como:

  • Una exposición temprana y excesiva a pantallas
  • Una falta de juego físico
  • Una estimulación sensorial inadecuada durante la infancia.

¿Cómo se puede trata el Trastorno de Integración Sensorial?

El Trastorno de Integración Sensorial requiere un enfoque terapéutico especializado para ayudar a las personas a mejorar su capacidad para procesar y responder adecuadamente a la información sensorial. A continuación, se presentan algunas de las intervenciones y estrategias comúnmente utilizadas para tratar este trastorno:

Terapia Ocupacional con Enfoque Sensorial:

Esta es la principal forma de tratamiento para el Trastorno de Integración Sensorial. El terapeuta ocupacional diseñará un programa personalizado para el individuo, utilizando una variedad de actividades y técnicas que desafían y estimulan sus sentidos. Estas actividades pueden incluir

  • Uso de columpios
  • Pelotas de terapia
  • Materiales táctiles
  • Otros recursos para ayudar a la persona a regular y procesar la información sensorial.

Terapia de Integración Auditiva:

Esta terapia está diseñada para ayudar a las personas que tienen dificultades para procesar estímulos auditivos. Puede incluir el uso de música filtrada o modulada y otros sonidos para mejorar la capacidad del cerebro para procesar la información auditiva.

Terapias de Movimiento:

Estas terapias se centran en el uso de actividades que requieren movimiento y equilibrio, como:

  • Terapia sobre una pelota grande
  • Uso de trampolines, para ayudar a mejorar la integración sensorial.

Adaptaciones y Estrategias Ambientales:

El terapeuta puede sugerir cambios en el entorno del individuo para ayudar a reducir la sobrecarga sensorial. Esto puede incluir:

  • Reducción de ruidos no deseados
  • Uso de luces tenues
  • Introducción de herramientas táctiles, como juguetes con texturas o fidgets, para ayudar a la regulación sensorial.

Entrenamiento y Educación para Familias:

Es esencial que las familias comprendan el trastorno y aprendan estrategias para apoyar a su ser querido en casa y en otros entornos. Esto puede incluir:

  • Técnicas para ayudar a la persona a calmarse
  • Adaptaciones para reducir la sobrecarga sensorial
  • Formas de incorporar la terapia en las actividades diarias.

El Trastorno de Integración Sensorial es una condición que requiere un enfoque multidisciplinario para su tratamiento. Con el apoyo adecuado y las intervenciones personalizadas, es posible ayudar a las personas con este trastorno a mejorar su capacidad para procesar y responder a la información sensorial, lo que, a su vez, puede mejorar significativamente su calidad de vida.

En Neurocenter, se tiene el compromiso de ofrecer terapias de vanguardia y un equipo de especialistas dedicados que trabajan mano a mano con los pacientes y sus familias para asegurar el mejor camino hacia la neurorehabilitación y el bienestar integral.

Señora tomando terapia

Neurocenter: Tu Aliado en el Camino hacia la Neurorehabilitación

¿Por qué elegir a Neurocenter para abordar el trastorno de integración sensorial? Aquí en Monterrey, Nuevo León, somos una clínica especializada que se esfuerza por proporcionar atención neurológica de vanguardia. Contamos con un equipo multidisciplinario de especialistas en neuropsicología, neuropediatría y neurorehabilitación listos para brindar atención personalizada.

  • Evaluación Exhaustiva:

Comenzamos con una evaluación detallada para entender la naturaleza exacta de los desafíos que enfrenta la persona.

  • Planes Personalizados:

Cada individuo es único. Por ello, diseñamos programas de neurorehabilitación adaptados a las necesidades específicas de cada paciente.

  • Terapias Avanzadas:

Empleamos técnicas avanzadas y enfoques innovadores para ayudar a mejorar la integración sensorial.

  • Soporte Continuo:

Nuestro compromiso no termina con una sesión. Brindamos soporte y seguimiento continuos para garantizar el progreso y el bienestar del paciente.

Entumecimiento de Cabeza: Causas Neurológicas

A menudo, se escucha hablar de personas que experimentan entumecimiento en sus extremidades, pero ¿qué pasa cuando alguien siente entumecimiento en la cabeza? Si alguna vez ha experimentado esta sensación, sabe lo inquietante que puede ser. En Neurocenter, expertos en atención neurológica y neurorehabilitación, se comprometen a proporcionarle la información más detallada y precisa sobre este tema.

1. Neuralgia Occipital

La neuralgia occipital es una afección neurológica en la que los nervios que van desde la parte superior de la médula espinal hasta el cuero cabelludo, llamados nervios occipitales, se inflaman o se lesionan. Puede provocar episodios de dolor punzante junto con entumecimiento u hormigueo en la parte posterior de la cabeza.

2. Migraña

Las migrañas no solo se manifiestan a través del dolor intenso. A veces, pueden presentarse síntomas neurológicos como el entumecimiento en uno o ambos lados de la cabeza o cara. Estos síntomas generalmente preceden al dolor de cabeza y se llaman “aura migrañosa”.

3. Esclerosis Múltiple

Este es un trastorno autoinmunitario en el que el sistema inmunológico ataca y daña el sistema nervioso central. Uno de los síntomas que pueden manifestarse en las etapas tempranas de la enfermedad es el entumecimiento en diversas partes del cuerpo, incluida la cabeza.

4. Accidente Cerebrovascular (ACV) o Mini Accidente Cerebrovascular (Mini-ACV)

Un ACV puede resultar en pérdida temporal o permanente de sensibilidad en ciertas áreas del cuerpo, incluida la cabeza. Un Mini-ACV, aunque es temporal, también puede causar síntomas similares.

5. Trauma o Lesión

Una lesión directa en la cabeza o cuello puede dañar los nervios o el tejido circundante, resultando en entumecimiento o sensación de hormigueo en la zona afectada.

6. Tumores Cerebrales

Aunque es menos común, un tumor cerebral puede presionar contra ciertas áreas del cerebro o los nervios, causando entumecimiento en la cabeza.

¿Cuáles son las señales de alerta cuando se presenta entumecimiento de cabeza?

El entumecimiento de cabeza puede ser una señal de diversas condiciones, desde afecciones benignas hasta problemas médicos más serios. En Neurocenter, expertos en neurología y neurorehabilitación, se entiende la importancia de reconocer las señales de alerta asociadas con el entumecimiento de cabeza para actuar a tiempo y recibir el tratamiento adecuado. Aquí le presentamos algunas de las señales más cruciales:

1. Aparición Súbita

Un entumecimiento que aparece de repente y sin causa aparente merece atención inmediata. Puede ser una señal de un accidente cerebrovascular (ACV) o un mini-ACV.

2. Acompañado de Debilidad o Parálisis

Si el entumecimiento de la cabeza viene acompañado de debilidad o parálisis en un lado del cuerpo, es esencial buscar atención médica inmediatamente.

3. Cambios en la Visión

Los problemas visuales, como visión doble o pérdida repentina de visión, combinados con entumecimiento de cabeza, son una clara señal de alerta.

4. Dificultad para Hablar

Si experimenta problemas para hablar, como pronunciar palabras de forma errónea o no poder hablar en absoluto, junto con entumecimiento, es crucial buscar ayuda.

5. Desorientación o Confusión

Una sensación súbita de confusión o desorientación, acompañada de entumecimiento en la cabeza, no debe ser ignorada.

6. Dolor Severo

Un dolor agudo y severo en la cabeza, especialmente si es diferente a cualquier otro dolor de cabeza experimentado anteriormente, requiere atención.

7. Pérdida de Coordinación

Si el entumecimiento está acompañado de torpeza, falta de equilibrio o caídas frecuentes, es una señal de que algo no está bien.

8. Cambios en la Sensibilidad

Los cambios en la sensibilidad, como una sensación de ardor o hormigueo en otras partes del cuerpo además de la cabeza, pueden ser una señal de condiciones neurológicas.

9. Síntomas que persisten o empeoran

Un entumecimiento que no desaparece o que empeora con el tiempo debe ser evaluado por un profesional de la salud.

¿Cómo puede un neurólogo tratar el entumecimiento de cabeza?

En Neurocenter, donde la excelencia en neurología y neurorehabilitación es prioridad, se comprende que el entumecimiento de cabeza puede ser preocupante. Por fortuna, un neurólogo capacitado tiene a su disposición diversas herramientas y tratamientos para abordar este síntoma, dependiendo de la causa subyacente. A continuación, se ofrece un vistazo detallado a cómo un neurólogo puede tratar el entumecimiento de cabeza y el papel que la neurorehabilitación puede desempeñar en este proceso.

1. Diagnóstico Preciso

Antes de que cualquier tratamiento pueda iniciarse, es esencial determinar la causa del entumecimiento. Esto puede incluir una serie de pruebas diagnósticas, como resonancias magnéticas, tomografías computarizadas, estudios de conducción nerviosa y pruebas de sangre.

2. Medicamentos

Dependiendo de la causa, se pueden recetar diferentes medicamentos:

  • Analgésicos: Para afecciones como la neuralgia occipital.
  • Medicamentos antiinflamatorios: Pueden ser útiles si la causa es una inflamación.
  • Medicamentos específicos: Como los inmunomoduladores en el caso de esclerosis múltiple.

3. Terapia Física

Si el entumecimiento está relacionado con problemas musculares o de postura, la fisioterapia puede ser beneficiosa. Un fisioterapeuta puede enseñar ejercicios específicos para fortalecer los músculos y mejorar la postura.

4. Intervenciones Quirúrgicas

En casos en los que el entumecimiento es causado por tumores o lesiones que presionan contra los nervios o el cerebro, podría ser necesaria una intervención quirúrgica para aliviar la presión.

Neurorehabilitación y su Aplicación

La neurorehabilitación juega un papel crucial en el tratamiento de diversas afecciones neurológicas, y ciertamente puede ser aplicable en casos de entumecimiento de cabeza. Su enfoque principal es ayudar a los pacientes a recuperar funciones, mejorar su calidad de vida y lograr la mayor independencia posible.

  • Terapia ocupacional: Se enfoca en mejorar las habilidades diarias y la adaptación a las limitaciones.
  • Terapia cognitiva: Puede ser útil si el entumecimiento está asociado con afecciones que también afectan la función cognitiva.
  • Ejercicios de neuromodulación: Estos pueden ayudar a mejorar la comunicación entre los nervios y el cerebro, potencialmente aliviando el entumecimiento.

En Neurocenter, la salud y bienestar del paciente es lo más importante. Si alguien experimenta entumecimiento de cabeza o cualquier otro síntoma neurológico, los expertos en neurología y neurorehabilitación están listos para asistir, diagnosticar y ofrecer las mejores opciones.

Conclusión:

Si alguien experimenta entumecimiento en la cabeza, es esencial buscar atención médica inmediata para determinar la causa y recibir el tratamiento adecuado. En Neurocenter, se pone a su disposición un equipo altamente capacitado en neurología y neurorehabilitación, listo para asistirle y guiarle hacia la recuperación y bienestar. Nunca subestime la importancia de cuidar su salud neurológica. El cerebro es el epicentro de todas las experiencias humanas; cuidarlo es sinónimo de cuidar su calidad de vida.

¿Cuáles son las causas de la hemiplejia?

La hemiplejía se define como la “pérdida más o menos completa de la capacidad motora voluntaria en una mitad del cuerpo”. Cuando la hemiplejia afecta al lado derecho o izquierdo del cuerpo, pueden verse afectadas o no varias partes: el brazo y/o la pierna y/o la cara.         

La palabra ‘plegia’ significa debilidad. Si es muy severa puede llegar a ser completa. ‘Hemi’ implica a un lado del cuerpo, es una forma más severa de la hemiparesia en la que la mitad del cuerpo se debilita. También es muy diferente de las condiciones de la paraplejia y la tetraplejia, que se suelen confundir con la hemiplejia. La paraplejía es la parálisis de ambas piernas, por debajo de la cintura. La cuadriplejía es la parálisis por debajo del cuello y suele ser el resultado de una lesión de la médula espinal.

Tipos principales de hemiplejía

  • Hemiplejía espástica en la que los músculos afectados están rígidos;
  • Hemiplejía flácida, en la que los músculos son blandos y débiles.

Además, existen varias formas de hemiplejía en función del grado de discapacidad:

  • Hemiplejia total, no existe movimiento;
  • Hemiplejia parcial, algunos movimientos son todavía posibles;
  • Hemiplejía proporcional, cuando las extremidades están afectadas de la misma manera;
  • Hemiplejía no proporcional cuando una extremidad está más afectada que la otra.

Síntomas de hemiplejía

En general, la hemiplejia se caracteriza por una dificultad para mover sus extremidades. De hecho, los síntomas y las características de la parálisis pueden ser muy variables de un paciente a otro. Dependen mucho de la arteria afectada y del territorio en cuestión.

Cuando una hemiplejia es parcial, es decir, los movimientos aún son posibles, se produce una disminución de la fuerza muscular asociada a una escasa movilidad. Se manifiesta con torpeza, dificultad para caminar, gran fatiga y caídas frecuentes del lado afectado.

En el caso de la hemiplejia total, el movimiento no es posible y los reflejos son inexistentes.

También puede observarse un cambio en el tono muscular: los músculos están rígidos y contraídos en el caso de la hemiplejia espástica, o, por el contrario, blandos y flácidos en el caso de la hemiplejia flácida. Además, cuando la cara está afectada, el párpado puede caer o la sonrisa puede ser asimétrica, lo que indica que los músculos faciales se han visto afectados.

Además de los trastornos motores, existen otros síntomas:

  • Dolor en las extremidades afectadas;
  • Afasia, es decir, dificultades para expresarse y comprender ciertas palabras;
  • Trastornos de los esfínteres que provocan incontinencia urinaria o, por el contrario, retención urinaria o incontinencia fecal.

Dependiendo del lado afectado habrá diferentes tipos de síntomas:

  • La hemiplejía derecha está causada por daños producidos en el hemisferio izquierdo.
  • La hemiplejía izquierda está causada por daños producidos en el hemisferio derecho.

 La hemiplejía derecha causa:

  • Pérdida de sensaciones en el lado izquierdo. Esta condición se llama afasia. 

La hemiplejía izquierda causa:

  • Pérdida del control de los movimientos voluntarios.
  • Dificultad para coger los objetos.
  • Pérdida de la capacidad de dibujar, peinarse o cocinar.

¿Qué causa la hemiplejía?

La causa subyacente de la hemiplejia es el daño cerebral resultado de una alteración del flujo sanguíneo. Esta interrupción puede ser por varios factores. La hemiplejía puede ser un trastorno presente en el nacimiento, o puede adquirirse después del nacimiento. La causa subyacente de la hemiplejia es el daño al cerebro como resultado del flujo sanguíneo alterado. Esta interrupción puede estar causada por varios factores.

La causa más común de la hemiplejia es el accidente cerebrovascular. Un derrame cerebral ocurre cuando se forma un coágulo y se obstruye el flujo normal de la sangre o cuando un vaso sanguíneo se rompe, corta o interrumpe el flujo de sangre. Los accidentes cerebrovasculares perinatales, se producen en los niños después de los tres días del nacimiento, y puede causar parálisis cerebral en niños. Los límites de la parálisis cerebral no funcionan específicamente como la parálisis total, sino más bien como los espasmos incontrolables. 

Otra causa de la hemiplejía puede ser la perturbación resultante del flujo sanguíneo al cerebro a causa de una lesión en los centros motores del cerebro. El sangrado excesivo que acompaña a algunas lesiones de la cabeza o bien priva al cerebro de sangre o afecta a los vasos sanguíneos a través de la inflamación.   Otras causas que provocan la hemiplejía:

  • Un golpe es la causa más frecuente de la hemiplejía.
  • El suministro insuficiente de sangre al cerebro conduce a una pérdida de las funciones cerebrales.
  • Un coágulo formado dentro del vaso sanguíneo que bloquea la sangre.
  • Un trombo.
  • Una hemorragia de un vaso sanguíneo que abastece al cerebro.
  • Una lesión en la cabeza.
  • Diabetes.
  • Un tumor cerebral.
  • La meningitis.
  • El síndrome de la migraña.
  • La inflamación de los vasos sanguíneos.
  • Las enfermedades que afectan los nervios.  

Diagnóstico de hemiplejía

Lo más importante para determinar el diagnóstico de la hemiplejía es encontrar la causa. Para esto se deben realizar una serie de pruebas. Lo más importante para determinar el diagnóstico de la hemiplejía es encontrar la causa. Para esto se deben realizar una serie de pruebas:

  • Recuento sanguíneo completo.
  • Prueba bioquímica de la sangre.
  • Un procedimiento muy detallado, no invasivo, por imagen que combina rayos X con la tecnología informática y permite el estudio del cerebro desde muchos ángulos.
  • Una Resonancia Magnética Cerebral : un procedimiento no invasivo y altamente sensible que utiliza las propiedades electromagnéticas de los tejidos proporcionando estudios detallados de sus estructuras.
  • EEG (electroencefalograma): Se puede medir la actividad de los nervios dentro del cerebro.

Tratamiento de hemiplejía

El tratamiento de la hemiplejía se basa principalmente en el tratamiento de la causa para hacer retroceder, o al menos evitar, el agravamiento de la hemiplejía. Según el tipo de ictus, hemorrágico o isquémico, el tratamiento es diferente, pero la prioridad sigue siendo la misma. El tratamiento se completa con tratamientos para los síntomas asociados. En una segunda fase, la rehabilitación adaptada permite mejorar las secuelas motoras y del lenguaje.

Además de tratar la causa de la hemiplejía, debe administrarse un tratamiento para los diversos síntomas asociados, el más común de los cuales es la rigidez muscular (o espasticidad) para la que se utiliza baclofeno o tizanidina por vía oral o intravenosa. También puede tratarse localmente con inyecciones de toxina botulínica. En una segunda fase, se recurre a la rehabilitación. Debe ser lo más precoz posible para obtener una mejor recuperación de los déficits, y para evitar cualquier complicación.

Para ello, un equipo de varios profesionales sanitarios interviene en función de las necesidades de cada paciente: un fisioterapeuta para la recuperación motriz, un logopeda para remediar los trastornos del lenguaje, un ortopeda en el caso de los trastornos oculares, un terapeuta ocupacional para adaptar la vida cotidiana del paciente a su discapacidad, un psiquiatra o un psicólogo.