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¿Qué es la escala de ansiedad de Hamilton?

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¿Qué es la escala de ansiedad de Hamilton?

En el ámbito médico, la ansiedad es un trastorno emocional que se caracteriza por un sentimiento de temor o estrés constante.

Es una condición altamente frecuente, pues se estima que aproximadamente un 10-20% de la población adulta la padece, esto como resultado de un estilo de vida acelerado, lo que afecta de manera negativa el estado de ánimo. Además, la reciente pandemia de la COVID-19 se asoció con un aumento de hasta un 25% de la prevención de depresión y ansiedad.

¿Cómo se manifiesta la ansiedad?

Los pacientes con ansiedad se caracterizan por presentar en mayor o menor medida algunos de los siguientes signos y síntomas:

  • Preocupación excesiva por alguna situación, como hablar en público, acudir al colegio, un exámen, establecer relaciones interpersonales, etc. Aunque suelen ser preocupaciones reales, la mayoría de las veces se potencia la preocupación, es decir, la preocupación es mucho mayor a lo que realmente pueda suceder. 
  • Anticipación. Los pacientes con ansiedad suelen anticiparse a la exposición, es decir, si saben que tienen que hablar en público, el estrés y los demás síntomas de la ansiedad suelen llegar antes. Este tipo de situaciones afectan la calidad de vida del paciente, pues dificultan su buen desempeño escolar, laboral o interpersonal.

La ansiedad puede asociarse con síntomas somáticos, es decir, manifestaciones bien descritas como dolor de cabeza, dolor abdominal, incluso llegando a la náusea o diarrea. La falta de aire y el dolor de pecho no son raros, de hecho, algunos pacientes incluso tienen que realizarse estudios para descartar que se trate de algún infarto.

Otro tipo de manifestaciones son la fatiga crónica, falta o aumento de apetito, falta o aumento de sueño, irritabilidad, problemas de concentración y de memoria.

Existen diferentes tipos de ansiedad.

  • Trastorno de ansiedad generalizada.
  • Trastorno obsesivo compulsivo.
  • Trastorno de pánico.
  • Trastorno por estrés post traumático.
  • Fobias específicas (dónde se incluye la fobia social).

Como vemos, se trata de una condición muy frecuente cuyo impacto tiene repercusiones no solo personales, sino también económicas, pues se reduce el rendimiento laboral y se aumenta el número de incapacidades, por lo que no es de extrañar que se hagan muchos esfuerzos para llegar a un diagnóstico más fácil y temprano.

Diagnóstico de ansiedad

El diagnóstico de ansiedad no es fácil y suele ser necesario descartar otras causas que se pudieran manifestar de una manera similar. De entrada se debe de realizar una historia clínica completa y se debe interrogar de manera intencionada por eventos estresantes o traumáticos de la vida del paciente.

En muchas ocasiones suelen ser necesarios estudios de laboratorio para descartar otras causas como las enfermedades tiroideas.

El manual diagnóstico de desórdenes mentales (DSM 5) enumera una serie de criterios que se deben de reunir para integrar el diagnóstico de cada uno de los trastornos de ansiedad.

Por ejemplo, un paciente con trastorno de ansiedad generalizada presenta ansiedad y preocupación por diversas situaciones, la mayoría de los días, por al menos 6 meses. Además, éste tipo de preocupación es difícil de controlar y ocasiona problemas en el día a día del paciente.

Escala de ansiedad de Hamilton

Se han creado otros métodos para evaluar a los pacientes con ansiedad, uno de ellos es la escala de ansiedad de Hamilton que fue creada por el psiquiatra Max Hamilton en el año 1960. 

Es un test o cuestionario muy utilizado en psicología y psiquiatría que, si bien no es un método diagnóstico, sirve para conocer la severidad del cuadro y además permite monitorizar la respuesta al tratamiento.

Tiene la ventaja de ser fácil de aplicar y rápido. Está compuesta de 14 ítems o preguntas que se responden del 0 al 5 (siendo 0 ausente y 5 muy grave o incapacitante).

Los pacientes con menos de 17 puntos se catalogan como ansiedad leve, entre 18 y 24 con ansiedad moderada y de 25 o más, ansiedad severa o muy grave.

Algunas de los ítems son los siguientes:

  • Estado de ánimo ansioso.
  • Tensión o incapacidad de relajarse.
  • Presencia de temores como a la oscuridad o lugares reducidos.
  • Insomnio.
  • Dificultad para concentrarse o mala memoria.
  • Estado de ánimo deprimido.

Los profesionales de la salud que atienden a pacientes con éste tipo de problemas suelen aplicar esta escala con frecuencia, ya que ayuda tanto al médico como al paciente a conocer los avances durante el tratamiento.

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¿Cómo se trata el Trastorno disociativo de la personalidad?

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¿Cómo se trata el Trastorno disociativo de la personalidad?

El trastorno de identidad disociativo, antes conocido como trastorno de personalidad múltiple, es un trastorno psiquiátrico en el que el paciente tiene 2 o más estados de personalidad distintos bien definidos, así como episodios recurrentes de amnesia. Suele estar asociado a un evento traumático, usualmente en la infancia. Existe varias formas de tratamiento como en muchos otros trastornos psiquiátricos, pero en este caso destacan la terapia cognitivo conductual, la terapia familiar y la hipnótica.

¿Qué es el trastorno de identidad disociativo?

El trastorno de identidad disociativo forma parte de los trastornos disociativos, los cuales se caracterizan por una interrupción y/o discontinuidad en la integración normal de la conciencia, memoria, identidad propia, emociones, percepción, control motor y comportamiento. Los síntomas disociativos que tienen estos pacientes se presentan como intrusiones súbitas e involuntarias en la conciencia y comportamiento, los cuáles se presentan como fragmentación de la identidad, despersonalización y desrealización. También puede presentarse episodios de amnesia y alterar otras áreas del funcionamiento psicológico.

Hablando específicamente de este trastorno, está la presencia de 2 o más estados de personalidad bien definidos y episodios recurrentes de amnesia. Se observan intrusiones recurrentes e inexplicables de su conciencia, donde puede acompañarse de escuchar voces y disociación de lo que piensan y hacen, así como emociones e impulsos intrusivos. Es por ello que antes era considerado como un trastorno de personalidad múltiple. La persona suele referir que su conducta es llevada a cabo por algo ajeno, como si perdiera control sobre su cuerpo. 

El paciente puede tener amnesia de lo ocurrido con una de las personalidad o estar consciente de ellas, refiriendo diferentes tipos de sentimientos según la personalidad que presenta. El promedio es la presencia de 13 personalidades, pero el rango puede variar entre 2 y 50.

¿Qué ocasiona que se presente un trastorno de identidad disociativo?

Se desconoce la causa exacta del trastorno de identidad disociativo, sin embargo, se ha visto una fuerte relación con el haber tenido una experiencia traumática,, ya sea una experiencia a largo plazo como años de abuso sexual y/o físico, o un solo evento traumático como los veteranos en combate. Usualmente este trastorno se asocia a la presencia de otros trastornos psiquiátricos como depresión, ansiedad y trastorno de estrés postraumático.

Cabe destacar que se presenta con mayor frecuencia en niños que en adultos, posterior a un trauma en la infancia, ocasionando que surja este trastorno y se observe en la vida adulta. Se cree que se asocia a un desarrollo incompleto de tractos cortico-límbicos (la conexión entre el área de la memoria y emociones con la corteza cerebral) debido a la inmadurez del cerebro.

Terapia cognitivo conductual

La terapia de elección para el trastorno de identidad disociativo es la terapia cognitivo conductual, un tipo de terapia empleada para tratar gran variedad de trastornos psiquiátricos. Es una herramienta bastante útil que ayuda a tomar conciencia de los pensamientos negativos para que puedas visualizar los problemas con mayor claridad y poder responder ante ellos de forma más efectiva, por lo que también se utiliza para ayudar a cualquier persona para que aprenda a manejar situaciones estresantes de la vida diaria.

A diferencia de otras técnicas como el psicoanálisis, la terapia cognitivo conductual suele requerir de pocas sesiones para lograr su objetivo, incluso menos de 10 sesiones, aunque esto depende mucho del tipo de trastorno, los síntomas que estén presentes y su gravedad, el tiempo que se tiene con dicho trastorno, la red de apoyo con la que se cuente y la cooperación del paciente en las sesiones de terapia.

Durante la terapia el psicoterapeuta te pedirá que hables acerca de lo que piensas y sientes. La idea es centrarse en el problema y utilizar un enfoque con objetivos determinados. El primer paso es identificar la situación problemática para posteriormente identificar las emociones y pensamientos relacionados con ese problema.

También se busca reconocer específicamente aquellos pensamientos de carácter negativo que pudieran estar contribuyendo al problema. Con el paso del tiempo se busca reformar esos pensamientos y conductas negativas para afrontar los problemas.

Un abordaje que puede considerarse como parte de esta terapia es que el psicoterapeuta delimite las diferentes personalidades y se les invite a tener una mejor comunicación y participar en el tratamiento. Otro abordaje es el enfocarse en el aquí y ahora.

El objetivo es que el paciente sea consciente de su padecimiento, que pueda integrar estos estados disociados y aumentar la tolerancia a éste para poder tener un mejor manejo de sus emociones y pensamientos.

Terapia hipnótica

La hipnosis consiste en un estado de relajación para lograr una mayor atención y concentración, buscando que el paciente esté más dispuesto a recibir sugerencias sobre cambios en su conducta y lidiar mejor con problemas de ansiedad y/o dolor. A diferencia de lo que comúnmente se piensa, no se pierde el control de la conducta.

Este tipo de terapia es más fácil de realizar en personas con trastorno de identidad disociativo ya que se les considera como más “hipnotizables”. Es una herramienta que puede considerarse como parte del tratamiento de este trastorno psiquiátrico ya que ayuda al psicoterapeuta a explorar cierta información compartimentalizada de la cual el paciente no tiene conciencia, y de esta forma, poder ayudarlo a lidiar con ello.

Tratamiento farmacológico

Según cada caso, puede también requerirse de tratamiento farmacológico, usualmente se basa en antidepresivos. En caso de haber síntomas psicóticos como alucinaciones y agresividad pueden emplearse antipsicóticos. Cabe destacar que no existe algún medicamento que ayude directamente a la disociación, solo medicamentos para síntomas como depresión, ansiedad y psicosis. El uso de estos medicamentos debe ser supervisado por el psiquiatra. Estudios demuestran que la tendencia de presentar los episodios de disociación disminuye conforme hay un mejor control de los síntomas. 

Existe tratamiento para el trastorno de identidad disociativo, el cual puede complementarse entre los distintos abordajes psicoterapéuticos. Es importante saber reconocerlo para que pueda ser tratado de forma temprana y evitar las complicaciones a largo plazo.

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¿Qué es la radiculopatía y cómo se trata?

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¿Qué es la radiculopatía y cómo se trata?

El término radiculopatía se refiere a la pérdida o disminución de la función sensitiva y/o motora de una raíz nerviosa, misma que se encuentra distribuida en un dermatoma específico. De esta manera, la radiculopatía o la lesión de una raíz nerviosa es una causa común de dolor o debilidad en cuello, brazos, espalda baja y extremidades inferiores.

El dolor de tipo radicular es aquel que inicia a nivel de la columna y se irradia a una extremidad o, mejor dicho, al territorio inervado por dicha raíz nerviosa. Este dolor puede exacerbar al toser, estornudar, por la contracción de los músculos abdominales, al sentarse o ponerse de pie y generalmente disminuye en el reposo o en posición de decúbito dorsal, aunque existen sus excepciones.

¿Qué estructuras pueden dañarse?

El dolor puede aumentar en aquellas posturas en donde el nervio o la raíz nerviosa propiamente se estiran, por ejemplo, en la posición sentada, en la cual las raíces L5 y S1 se ven afectadas. A nivel cervical el dolor se exacerba al rotar la cabeza al lado afectado o con el brazo en abducción ipsilateral.

Mecanismos de lesión en las raíces nerviosas

Los mecanismos de lesión de las raíces nerviosas pueden ser diversos y se dividen en: mecánicos y no mecánicos. Dentro de los primeros la compresión produce una disminución en el aporte sanguíneo y, por lo tanto, del aporte nutricio; en los segundos, diversos mediadores de la inflamación provocan daño directo al nervio. Los sitios de compresión o de daño a las raíces nerviosas son más frecuentes en las zonas de la columna que presentan mayor movilidad (niveles de C5-C6, C6C7, L4-L5, L5-S1).

 Radiculopatía cervical

El dolor radicular que se produce a este nivel involucra región cervical, los miembros superiores e inferiores, este último en el peor de los casos, y región torácica. Se manifiesta con alteraciones motoras, sensitivas o en los arcos reflejos, esto en un territorio o distribución de la raíz nerviosa afectada (dermatoma).

Incidencia en la radiculopatía cervical:

Se presenta con mayor frecuencia entre los 50 y 55 años y es más común en hombres, con una incidencia de 107.3 por cien mil y 63.5 por cien mil para las mujeres. La causa más frecuente de radiculopatía cervical en 70-74% de los casos es el atrapamiento de un nervio espinal, cuya causa es una combinación de factores, entre ellos la disminución de la altura del disco vertebral y cambios degenerativos de la estructura columnar.

Diagnóstico en la radiculopatía cervical:

El estudio de un paciente con radiculopatía cervical debe incluir la búsqueda de datos de alarma, como:

  • Presencia de fiebre
  • Pérdida de peso
  • Dolor que persiste por la noche
  • Historia de cáncer
  • Inmunosupresión
  • Uso de drogas intravenosas.

Otros datos que se deben buscar intencionadamente son los de mielopatía (hipertonía y/o hiperreflexia).

En lo que respecta a estudios de imagen, la radiografía simple generalmente es la primera que se solicita, sin embargo, es de poca utilidad, ya que únicamente aporta datos de destrucción ósea o desviaciones anatómicas, por lo que la Imagen de Resonancia Magnética (IRM) es el estudio de elección.

La electromiografía y los estudios de las velocidades de conducción son una extensión del examen físico, que ayuda a descartar patología.

 Radiculopatía lumbosacra

La compresión nerviosa es el mecanismo que con mayor frecuencia se asocia con daño neuronal en las extremidades inferiores, puede presentarse en zonas periféricas –como en el síndrome del túnel del tarso– o con mayor frecuencia en zonas centrales –como ocurre en las protrusiones discales.

La sintomatología está caracterizada por parestesias o adormecimiento, alteraciones en la fuerza muscular o de reflejos tendinosos, como hemos mencionado también anteriormente que pueden aparecer en la radiculopatía cervical.

Incidencia en la radiculopatía lumbosacra:

La radiculopatía lumbosacra afecta de 4 a 6% de la población general en algún momento de su vida, sin embargo, el dolor lumbar, la principal manifestación de la radiculopatía.

Diagnóstico en la radiculopatía lumbosacra:

En general el método diagnóstico para una radiculopatía sea cervical o lumbosacra debería iniciar con una buena historia clínica y un exhaustivo examen físico, en el caso de la radiculopatía lumbosacra en la gran mayoría de los casos el signo de Lasegue’s se encuentra presente, el cual se evidencia con el paciente en decúbito dorsal y con la extremidad contralateral a un ángulo de 45° en la rodilla, levantando la pierna afectada, con extensión de la rodilla por arriba de los 60°; de esta manera se provoca dolor, el cual sugiere el compromiso de una raíz nerviosa por herniación de un disco intervertebral.

Se debería de realizar una Tomografía Axial Computarizada (TAC) o en el mejor de los casos una Imagen de Resonancia Magnética (IRM).

Tratamiento farmacológico y no farmacológico en ambas radiculopatías

El tratamiento farmacológico debe ser agresivo y generalmente resulta favorable, sobre todo para un buen pronóstico. La reducción o abolición del dolor, mejorar la función neurológica, prevenir las recurrencias y la satisfacción del paciente es lo más importante. Asimismo, analgésicos como los AINE y opioides podrán usarse como fármacos de primera línea.

En los casos de dolor subagudo o crónico (duración mayor a tres meses) asociado a patología infecciosa por virus del herpes zoster puede existir mejoría con el uso de carbamacepina (100 mg) V.O. c/24 h, dosis máxima 600 mg día), gabapentina.

Fisioterapia en la radiculopatía

Hay evidencia moderada de que la incorporación del ejercicio, tanto en su modalidad aeróbica como en la de flexibilización y fortalecimiento de la musculatura del tronco puede disminuir la frecuencia y la intensidad de las recurrencias en el dolor lumbar agudo recidivante. Se recomiendan:

  • Ejercicios de flexibilidad: Rango de movimiento y estiramiento de músculos de tronco y MMII
  • Mecánica Corporal: Entrenamiento en control e higiene postural
  • Ejercicios de estabilidad
  • Fortalecimiento: Debe dirigirse fundamentalmente a los músculos más deficitarios.
  • Educación y asesoría al paciente: la educación y las estrategias de asesoramiento para pacientes con dolor lumbar deben enfatizar en la comprensión del funcionamiento de los nervios, la neurociencia que explica la percepción del dolor, del pronóstico generalmente favorable del dolor y del uso de estrategias activas para hacer frente al dolor y la pronta reanudación de las actividades normales o profesionales.

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¿Cómo quitar el dolor de pecho por ansiedad?

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¿Cómo quitar el dolor de pecho por ansiedad?

Un tratamiento actual y altamente eficaz para los síntomas producidos por la ansiedad (como lo es la opresión retroesternal o dolor de pecho) y el mejoramiento de la calidad de vida es la estimulación magnética transcraneal de la cual hablaremos más a detalle después de explicar qué es la ansiedad y qué la provoca.

Sí, la ansiedad puede provocar dolor de pecho. Durante los episodios de ansiedad o un ataque de pánico, puedes experimentar varios síntomas físicos, uno de los cuales puede ser el dolor o la molestia en el pecho.

Este dolor puede ser agudo o difuso, y puede variar en intensidad. Puede estar acompañado de una sensación de presión, opresión o constricción en el pecho. Estos síntomas pueden ser muy alarmantes porque pueden parecerse a los de un ataque al corazón.

La ansiedad puede causar dolor de pecho de varias formas:

  • Respuesta de lucha o huida: Cuando te sientes ansioso, tu cuerpo activa la respuesta de “lucha o huida”, liberando hormonas que aceleran tu ritmo cardíaco y la respiración. Esto puede causar sensaciones de dolor o molestia en el pecho.
  • Respiración rápida o hiperventilación: La ansiedad a menudo puede llevar a la hiperventilación, que puede causar una sensación de opresión o dolor en el pecho.
  • Tensión muscular: La ansiedad puede causar tensión muscular, que puede resultar en dolor de pecho.

Si experimentas dolor en el pecho, especialmente si es intenso, es importante buscar atención médica de inmediato para descartar condiciones cardíacas u otras condiciones médicas graves. Aunque la ansiedad puede causar dolor de pecho, es importante asegurarse de que no se debe a una causa más grave.

¿Qué es el estrés?

El estrés es una experiencia emocional, un fenómeno normal que lleva al conocimiento del propio ser, que moviliza las operaciones defensivas del organismo, es base para el aprendizaje, estimula el desarrollo de la personalidad, motiva el logro de metas y contribuye a mantener un elevado nivel de trabajo y conducta. En exceso, el estrés es nocivo, maladaptativo, compromete la eficacia y conduce a las enfermedades.

¿Qué es la ansiedad?

En su uso cotidiano el término ansiedad puede significar un ánimo transitorio de tensión (sentimiento), un reflejo de la toma de conciencia de un peligro (miedo), un deseo intenso (anhelo), una respuesta fisiológica ante una demanda (estrés) y un estado de sufrimiento mórbido (trastorno de ansiedad).

¿Por qué se produce la ansiedad?

Se ha descrito que existe una hiperactividad adrenérgica con hipoactividad serotoninérgica, ambos circuitos que actúan como neurotrasmisores en distintas vías neuronales como la amígdala, el hipocampo, el tálamo, hipotálamo, corteza orbitofrontal etc. Lo que produce un estado continuo de lucha e hipervigilancia.

¿Cuáles son los síntomas de la ansiedad?

Síntomas motores:

  • Temblor
  • Contracciones o sensación de agitación
  • Tensión o dolor de los músculos. 
  • Inquietud
  • Fatigabilidad muscular fácil. 

Síntomas vegetativos:

  • Dificultad para respirar o sensación de ahogo
  • Palpitaciones o taquicardia
  • Sudoración o manos frías y húmedas
  • Boca seca
  • Mareos o sensación de inestabilidad
  • Náuseas
  • Diarrea u otras molestias abdominales
  • Sofocos o escalofríos
  • Micción frecuente
  • Dificultad para deglutir o sensación de “nudo en la garganta”. 

Síntomas de hipervigilancia:

  • Sensación de que va a suceder algo
  • Respuesta de alarma exagerada
  • Dificultad para concentrarse o “mente en blanco”
  • Dificultad para conciliar el sueño
  • Irritabilidad.

¿Cómo se trata la ansiedad?

La ansiedad puede tratarse bajo un tratamiento farmacológico o no farmacológico, los fármacos más utilizados en este padecimiento son los inhibidores de la recaptación de serotonina o ISRS.

Además el uso de terapias cognitivas conductuales o terapia neuropsicológica por neuropsicólogos especializados es de suma importancia como tratamiento no farmacológico, un tratamiento altamente eficaz que puede utilizarse si las terapias previas no funcionan del todo es la estimulación magnética transcraneal repetitiva específica para trastornos de ansiedad.

¿Que es la estimulación magnética transcraneal y como ayuda disminuir los síntomas de ansiedad?

La estimulación magnética transcraneana (EMT) o transcraneal, (Transcraneal Magnetic Stimulation o TMS, en inglés) es una forma no invasiva de estimular la corteza cerebral. Constituye una herramienta para el tratamiento de diversos trastornos neuropsiquiátricos. Permite una estimulación indolora del tejido nervioso (corteza cerebral,médula espinal, vías motoras centrales y sistema nervioso periférico).

La estimulación magnética transcraneal se basa en el principio del electromagnetismo. Se aplica una corriente eléctrica de determinada fuerza y duración proveniente de una bobina de estimulación ubicada sobre el cuero cabelludo, lo cual genera los campos magnéticos que penetran hasta el cerebro con una atenuación insignificante.

Estos campos magnéticos inducen una corriente eléctrica en el tejido neural, cuyo volumen depende de la forma y tamaño de la bobina de estimulación, de la fuerza (intensidad) del campo magnético y de la frecuencia y la duración de los pulsos magnéticos producidos.

Estos pulsos magnéticos de intensidad específica producen una despolarización selectiva de neuronas de la corteza, ubicadas entre 1.5 y 2 cm bajo el cráneo. Estos pulsos pueden ser únicos en la estimulación magnética transcraneal o bien repetitivos de una manera regular. Esta modalidad se llama estimulación magnética transcraneana repetitiva o rTMS (en inglés)

La aplicación de la EMT requiere:

  • Un transductor que el operador ubica sobre el lugar que se quiere estimular.
  • El operador puede controlar la posición del transductor, la focalización, la intensidad y la frecuencia del estímulo.
  • En la estimulación de la corteza cerebral, la posición debe ser perpendicular al surco central del cerebro con un flujo diagonal de atrás hacia delante.
  • La intensidad se ajusta regulando la corriente que fluye por el transductor, lo cual modifica la magnitud del campo magnético inducido y, por lo tanto, del campo eléctrico secundario inducido.
  • El foco depende de la forma del transductor, ya sea en forma de ocho o circular.
  • El primero permite una estimulación más focalizada, con lo que permite un mapeo más fino de la representación cortical.
  • El segundo induce un campo eléctrico distribuido más ampliamente, y así permite la estimulación simultánea de ambos hemisferios, muy útil en estudios de tiempos de conducción.
  • Por último, la frecuencia del estímulo puede ser modificada para lograr diferentes efectos sobre una región determinada del cerebro

A través de esta electroestimulación magnética se puede modificar la neurotrasmisión mediante la plasticidad neuronal provocando como un “reseteo” de los neurotransmisores modulando la actividad noradrenérgica y serotoninérgica lo que implica una mayor captación de serotonina y el mejoramiento de los síntomas de la ansiedad.

Puede ser utilizada en adultos y niños.

Las principales contraindicaciones son:

  • Mujeres gestantes
  • Personas con marcapasos, electrodos o bombas de infusión medicamentosa
  • Pacientes con placas metálicas, alambre o tornillos en la cabeza

Algunos pacientes sometidos a esta estimulación experimentan efectos secundarios que podrían considerarse como menores y pasajeros, como dolores de cabeza, que pueden ser tratadas con analgésicos comunes.

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Abordaje terapéutico de las secuelas de aterosclerosis

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Abordaje terapéutico de las secuelas de aterosclerosis

La aterosclerosis es una enfermedad en la que la acumulación de placas de grasa, colesterol y otras sustancias en las arterias puede llevar a la estrechez y endurecimiento de las arterias. Cuando esta enfermedad afecta a las arterias que suministran sangre al cerebro, puede dar lugar a una serie de secuelas neurológicas.

El tratamiento de la aterosclerosis en sí mismo es fundamental para prevenir estas y otras secuelas neurológicas. Esto puede implicar cambios en el estilo de vida, como dieta y ejercicio, medicamentos para controlar el colesterol y la presión arterial, y en algunos casos, procedimientos médicos para abrir las arterias bloqueadas.

Cada caso es único, por lo que el tratamiento de las secuelas neurológicas de la aterosclerosis debe ser individualizado y basado en las necesidades específicas del paciente.

¿Cómo se manifiesta la ateroesclerosis cuando afecta al cerebro?

Accidente cerebrovascular:

Este es uno de los eventos más graves que pueden ocurrir debido a la aterosclerosis. Un accidente cerebrovascular ocurre cuando se bloquea el flujo sanguíneo a una parte del cerebro, causando daño cerebral. Las secuelas de un accidente cerebrovascular pueden incluir:

  • Debilidad o parálisis en una parte del cuerpo
  • Dificultades del habla
  • Problemas de memoria
  • Dificultades en la coordinación y el equilibrio.

La rehabilitación después de un accidente cerebrovascular puede implicar fisioterapia, terapia ocupacional, terapia del habla y terapia cognitiva para ayudar a recuperar las habilidades perdidas.

Enfermedad vascular cognitiva:

Esta es una condición en la que el flujo sanguíneo reducido al cerebro conduce a problemas cognitivos, como dificultades de memoria y pensamiento. La rehabilitación cognitiva puede ser útil en estos casos, y algunos medicamentos también pueden ayudar a controlar los síntomas.

Enfermedad de las arterias carótidas:

La aterosclerosis puede afectar a las arterias carótidas, que son las principales arterias que suministran sangre al cerebro. Si estas arterias se estrechan significativamente, puede aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular. En algunos casos, puede ser necesaria una cirugía para abrir las arterias carótidas y prevenir un accidente cerebrovascular.

Neurorehabilitación en el tratamiento de la ateroesclerosis

la neurorehabilitación puede ser una parte importante en el tratamiento de las secuelas neurológicas de la aterosclerosis, especialmente si la aterosclerosis ha llevado a un evento como un accidente cerebrovascular.

La neurorehabilitación es un proceso de recuperación que tiene como objetivo ayudar a las personas con enfermedades, lesiones o trastornos del sistema nervioso a recuperar la función, reducir los síntomas y mejorar el bienestar general. Puede involucrar a un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud, como médicos, enfermeras, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, terapeutas del habla, psicólogos y trabajadores sociales.

En el caso de las secuelas de un accidente cerebrovascular debido a la aterosclerosis, la neurorehabilitación puede implicar:

Fisioterapia:

Para ayudar a mejorar la fuerza, el equilibrio y la coordinación, y para enseñar nuevas formas de moverse si hay debilidad o parálisis.

Terapia ocupacional:

Para ayudar a mejorar las habilidades de la vida diaria, como vestirse, cocinar y bañarse, y para adaptar el entorno del hogar para maximizar la independencia.

Terapia del habla y el lenguaje:

Para ayudar a mejorar las habilidades de comunicación si hay dificultades con el habla o la comprensión, y para tratar problemas de deglución.

Rehabilitación cognitiva:

Para ayudar a mejorar las habilidades cognitivas si hay problemas de memoria, atención o resolución de problemas.

La neurorehabilitación puede ser un proceso largo y desafiante, y cada persona es diferente en términos de qué secuelas pueden experimentar y cuánta recuperación pueden esperar. Sin embargo, la neurorehabilitación puede jugar un papel crucial en ayudar a las personas a alcanzar su máximo potencial de recuperación después de las secuelas neurológicas de la aterosclerosis.

Ateroesclerosis en la población

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la primera causa de muerte en nuestro país. En el año 2000, último año del que se dispone de datos de ámbito nacional, las enfermedades cardiovasculares causaron 124.000 muertes (el 34,8% del total; el 29,4% en varones y el 36,1% en mujeres). Siendo la cardiopatía isquémica la causa más frecuente en la muerte en los varones de enfermedad cerebrovascular. 

La prevalencia de la aterosclerosis está aumentando rápidamente en los países de bajos y medianos ingresos, y a medida que las personas viven más tiempo, su incidencia aumentará. La aterosclerosis es la causa principal de muerte en todo el mundo.

¿Qué factores de riesgo se presentan?

Los factores de riesgo favorecen el desarrollo de la enfermedad aterotrombótica en los diferentes lechos vasculares, el poder predictivo de los FR es diferente para los distintos territorios.

El consumo de 10 cigarrillos diarios supone un incremento del riesgo de padecer una enfermedad coronaria del 20% en los hombres y del 23% en las mujeres.

Se pueden dividir en 3 grupos:

Causales:

  • Tabaco
  • Hipertensión arterial
  • Aumento de colesterol
  • Diabetes
  • Edad avanzada

Condicionales:

  • Hipertrigliceridemia
  • Particular de LDL
  • Homocisteína elevada
  • Lipoproteína sérica elevada
  • Marcadores inflamatorios elevados.

Predisponentes:

  • Obesidad
  • Inactividad física
  • Insulinoresistencia
  • Obesidad abdominal
  • Historia familiar
  • Factores psicosociales.

Ciertas variantes genéticas comunes y raras han sido asociadas con aterosclerosis y eventos cardiovasculares. Aunque cada variante tiene un pequeño efecto individual, se ha demostrado que las puntuaciones de riesgo genético que suman el número total de variantes de riesgo se asocian estrechamente con aterosclerosis más avanzada y con eventos cardiovasculares primarios y recurrentes.

Síntomas de la ateroesclerosis

La aterosclerosis es una enfermedad en la que se acumulan depósitos de grasa, colesterol y otras sustancias en las paredes de las arterias. Este proceso de acumulación, conocido como placa, puede estrechar las arterias y hacerlas más rígidas, lo que interfiere con el flujo sanguíneo.

En las primeras etapas, la aterosclerosis a menudo no presenta síntomas. Sin embargo, a medida que las arterias se estrechan y se endurecen, pueden empezar a presentarse síntomas, dependiendo de qué arterias estén afectadas:

  • Arterias coronarias: Estas arterias suministran sangre al corazón. Cuando se estrechan debido a la aterosclerosis, puede dar lugar a la enfermedad de las arterias coronarias. Los síntomas pueden incluir dolor en el pecho (angina de pecho), falta de aliento, y otros síntomas de un ataque al corazón si una arteria se bloquea completamente.
  • Arterias carótidas: Estas arterias suministran sangre al cerebro. La aterosclerosis en estas arterias puede causar síntomas de un accidente cerebrovascular, como debilidad o adormecimiento repentino en la cara, el brazo o la pierna, especialmente en un lado del cuerpo, confusión o dificultad para hablar o entender, y problemas de visión en uno o ambos ojos.
  • Arterias periféricas: Estas arterias llevan sangre a las piernas y los brazos. La aterosclerosis en estas arterias puede causar la enfermedad arterial periférica, cuyos síntomas pueden incluir dolor o calambres en las piernas al caminar (claudicación).
  • Arterias renales: Estas arterias suministran sangre a los riñones. Si se ven afectadas por la aterosclerosis, puede dar lugar a la enfermedad renal, que puede causar síntomas como fatiga, pérdida de apetito, problemas para concentrarse, e hinchazón en las manos o los pies.

Es importante recordar que muchas personas con aterosclerosis no presentan síntomas hasta que una arteria está significativamente estrechada o bloqueada. Por eso es tan importante el control regular de los factores de riesgo, como la presión arterial alta, el colesterol alto, la diabetes, el tabaquismo y la obesidad.

Manifestaciones clínicas en la ateroesclerosis

Sus manifestaciones dependen del lecho vascular. Se manifiesta en la aparición de síndrome coronario agudo de miocardio (IAM) o muerte súbita. En el cerebro cursa clínicamente como un accidente cerebrovascular agudo (ACVA) o como accidente isquémico transitorio (AIT), y episodios que son repetidos que desembocan una demencia multiinfarto. 

La presentación clínica en las arterias periféricas que se alteran se presenta como la claudicación o isquemia en miembros inferiores. Su presentación clínica, se manifiesta por la estenosis y dolor en algún miembro presente.

Diagnóstico de la enfermedad arterioesclerótica

El diagnóstico de la enfermedad aterosclerótica cuando presenta manifestaciones clínicas es relativamente sencillo. Mucho más problemático es el diagnóstico de la enfermedad aterosclerótica cuando está en fase subclínica. 

En estos pacientes, el diagnóstico precoz tiene gran interés porque muchas veces el primer episodio agudo es mortal o deja importantes secuelas.

Pruebas de imagen:

La ecografía, las pruebas de disfunción endotelial, la tomografía computarizada (TC), la resonancia magnética, las pruebas de medicina nuclear, la TC de haz de electrones son pruebas que pueden ofrecer importante información sobre la carga aterosclerótica de un paciente.

Biomarcadores séricos:

Numerosos marcadores séricos se han propuesto en los últimos años como predictores de aterosclerosis y de su complicación trombótica. Incluyen marcadores de inflamación como la proteína C reactiva (PCR) o las interleucinas y marcadores de trombosis como el fibrinógeno o el inhibidor del activador del plasminógeno I (PAI-I).

Tratamiento para la aterosclerosis

El tratamiento puede variar de una persona a otra debido a la edad o el estado de salud, y dependiendo de dónde se encuentre localizada la ateroesclerosis. Pero, por lo general, el procedimiento para tratar la ateroesclerosis es:

  • Modificar y disminuir los hábitos propios del paciente: Reducir el colesterol, el tabaquismo o la falta de ejercicio.
  • Administrar distintos tipos de medicamentos, como anticoagulantes para prevenir la formación de coágulos, o medicamentos antiagregantes plaquetarios para reducir la capacidad de adhesión de las plaquetas, ya que éstas producen coágulos.

Tratamientos quirúrgicos como la angioplastia, que abre las arterias obstruidas, o un bypass de la arteria coronaria que se utiliza en los pacientes que tienen angina de pecho debido a la obstrucción en las arterias coronarias

¿Se curan las lesiones ateroscleróticas en las arterias?

Una vez que las lesiones están establecidas, desafortunadamente no existen medicaciones específicas que hagan desaparecer la aterosclerosis. El mejor tratamiento es la prevención, actuando tempranamente sobre los factores de riesgo cardiovascular con el fin de evitar o retrasar el desarrollo de lesiones, y reducir en lo posible el número de lesiones vulnerables. 

¿Cómo lo podemos prevenir?

Desde que la aterosclerosis comienza en la infancia, la prevención primaria debe comenzar lo más pronto posible. Para prevenir la ateroesclerosis, se deben evitar factores de riesgo tales como el consumo de grasas saturadas y colesterol, la hipertensión, fumar o la falta de ejercicio.

Por ello, los especialistas recomiendan llevar una dieta equilibrada y saludable y realizar actividades físicas con carácter rutinario para evitar la aparición de este tipo de afecciones.

Para mantener un peso saludable se requiere bajar tan solo el 3% al 5% de su peso actual puede ayudar a controlar algunos factores de riesgo de miocardiopatía coronaria, como el colesterol alto y la diabetes. Una mayor pérdida de peso también puede mejorar las lecturas de la presión arterial. El control del estrés es importante aprender a relajarse y enfrentar problemas para mejorar la salud física y mental.  

Las enfermedades coronarias repercuten directamente sobre la sociedad, razón suficiente para que varios organismos nacionales e internacionales hayan diseñado recomendaciones claras para la prevención y el tratamiento de enfermedades relacionadas con la ateroesclerosis. Impulsar la prevención es la principal arma, sobre todo desde edades tempranas. En las últimas décadas han surgido nuevos métodos terapéuticos para prevenir y tratar la enfermedad aterosclerótica.

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¿Qué es la Marcha Senil y cómo se trata?

Padecimientos

¿Qué es la Marcha Senil y cómo se trata?

Como sabemos, el envejecimiento es un fenómeno inevitable por el que pasaremos todos. Se caracteriza por una serie de cambios en nuestro organismo ya sea estructurales o funcionales, independientemente de si estamos sanos o no.

De una manera general, los cambios asociados al envejecimiento son la pérdida de la masa ósea y muscular, lo que va de la mano con una disminución de la fuerza y la resistencia. Disminución de la agudeza visual, alteraciones auditivas, menor tolerancia al ejercicio, aumento de riesgo de caídas y fracturas, entre otros.

Sin embargo, es importante recordar que el envejecimiento no es sinónimo de enfermedad, ya que éstos cambios no le suceden a todos los pacientes por igual, lo que depende entre otras cosas del estilo de vida y del control de comorbilidades.

Aunque el envejecimiento no es una enfermedad, si se acompaña con un mayor riesgo de padecer enfermedades que pueden comprometer la función, como las demencias, enfermedades neurodegenerativas, trastornos de la marcha, infartos cerebrales, problemas cardíacos, etc.

¿Qué es la marcha “senil”?

Los cambios en la marcha suelen ser el resultado de las alteraciones en el sistema musculoesquelético, problemas visuales y pérdida de equilibrio, por lo que todos hemos visto a los adultos mayores caminando de una forma muy similar.

Ésta forma de caminar se conoce comúnmente como marcha senil, aunque actualmente se trata de dejar de lado el término “senil” y se prefiere, de una manera más adecuada, referirse a ésta marcha como cambios de la marcha del adulto mayor.

Cambios asociados al envejecimiento

Los principales cambios de la marcha durante el envejecimiento son los siguientes:

  • Velocidad de la marcha. Conforme envejecemos, la velocidad con la que caminamos puede disminuir, tanto al realizar una caminata normal como una rápida. Se estima que la velocidad comienza a reducirse a partir de los 70 años, y en promedio se cree que disminuye un 15 a 20% por cada década a partir de esa edad. Éste parámetro es un predictor de complicaciones a mediano plazo.
  • Cambios posturales. Algo muy característico de los cambios de la marcha es la postura. Los adultos mayores pueden desarrollar una postura encorvada, inclinados hacia adelante con una mayor pronunciación de las curvaturas de la espalda. Estos cambios suelen deberse a rigidez, debilidad de músculos de la espalda y abdominales. Suelen caminar con los pies más abiertos (rotación externa), lo que les proporciona una mayor base de sustentación. 
  • Cadencia de la marcha. Se refiere a la manera de dar los pasos, lo cuál es muy variado de una persona a otra. Éste parámetro casi no cambia durante el envejecimiento, aunque sí puede reducirse un poco como con pasos cortos.

¿Cuándo debemos preocuparnos?

Aunque éstos cambios son hasta cierto punto esperables, se les debe prestar atención sobre todo cuando comprometen la calidad de vida de los pacientes, los exponen a riesgos como caídas, o se asocia con otras alteraciones que hagan sospechar la presencia de una enfermedad.

Si existe la duda de si los cambios de la marcha se deben a una condición grave se puede acudir con el especialista, en este caso el geriatra (especialista en adultos mayores) o el neurólogo (especialista en enfermedades del sistema nervioso incluidos las alteraciones de la marcha), son quienes mejor nos pueden orientar.

En la consulta se realizará una evaluación completa, con una serie de pruebas. La idea es descartar condiciones que alteren la marcha y que no se deban propiamente al envejecimiento, como por ejemplo la enfermedad de Parkinson que se caracteriza por pasos cortos, pobre braceo, aumento de la curvatura de la espalda y riesgo de caídas.

Otras condiciones a descartar son problemas osteomusculares o neurológicos.

Tratamiento y rehabilitación

El tratamiento depende de las condiciones de nuestro paciente. Por ejemplo, si existe una enfermedad concomitante se debe de tratar.

La rehabilitación neurológica es una excelente opción para las alteraciones de la marcha, ya sean asociados al envejecimiento o secundarios a alguna otra patología. La idea es recuperar la fuerza y el equilibrio mediante una serie de sesiones individualizadas.

La neurorehabilitación puede incluir fisioterapia, terapia ocupacional y terapia del habla, entre otros enfoques. En el caso de la marcha senil, la fisioterapia es particularmente relevante. Un fisioterapeuta puede:

  • Ejercicios de fortalecimiento y equilibrio: Los ejercicios pueden ayudar a mejorar la fuerza muscular y el equilibrio, lo que puede ayudar a mejorar la marcha y prevenir caídas.
  • Entrenamiento de la marcha: Esto puede implicar aprender técnicas para caminar de forma más segura y eficiente, y puede incluir el uso de dispositivos de asistencia si es necesario.
  • Ejercicios de flexibilidad: Estos pueden ayudar a mejorar el rango de movimiento, lo que puede contribuir a una mejor marcha.
  • Terapia ocupacional: Los terapeutas ocupacionales pueden evaluar el entorno de vida del individuo y hacer recomendaciones para mejorar la seguridad y la movilidad, como el uso de barras de apoyo o rampas.

Si la marcha senil está relacionada con una condición neurológica, como la enfermedad de Parkinson o un accidente cerebrovascular, la neurorehabilitación puede implicar también el tratamiento de estos trastornos subyacentes.

Es importante destacar que, si bien la neurorehabilitación puede ayudar a mejorar la marcha y la movilidad, cada individuo es diferente y los resultados del tratamiento pueden variar.

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¿Te sudan las manos por ansiedad?

Padecimientos

¿Te sudan las manos por ansiedad?

Si cuando estás muy nervioso o preocupado te sudan las manos, podrías tener trastorno de ansiedad generalizada. La ansiedad es un sentimiento que todos llegamos a sentir alguna vez ante situaciones muy estresantes, sin embargo si constantemente una persona se encuentra ansiosa, incluso sin encontrarse en una situación preocupante, pudiera tratarse de trastorno de ansiedad generalizada. 

Sí, la sudoración excesiva, incluyendo las manos sudorosas, puede ser un síntoma de ansiedad. La ansiedad puede desencadenar la respuesta de “lucha o huida” del cuerpo, lo que puede resultar en una serie de respuestas físicas, incluyendo aumento de la frecuencia cardíaca, respiración rápida y sudoración.

Si tus manos sudan con frecuencia y no estás seguro de por qué, sería recomendable hablar con un profesional de la salud. Pueden ayudarte a entender si la ansiedad podría estar jugando un papel y, si es así, a explorar opciones de tratamiento. También pueden descartar otras posibles causas médicas de la sudoración de las manos.

¿Qué es el trastorno de ansiedad generalizada?

Es una enfermedad muy común que se caracteriza por ansiedad y preocupación fuera de proporción en intensidad, duración o frecuencia por múltiples eventos o actividades. Por ejemplo, si cada que una persona pasa cerca de nosotros al caminar por la calle se tienen pensamientos de que podemos ser víctimas de robo, eso generará en nosotros ansiedad y preocupación de forma natural, sin embargo si es algo que sucede constantemente y genera otros malestares se convierte en un trastorno. 

El trastorno de ansiedad generalizada suele acompañarse de otros síntomas como por ejemplo: fatiga, dificultad para concentrarse, irritabilidad, tensión muscular, alteraciones en el sueño, palpitaciones, dolor abdominal, mareo, sensación de falta de aire, náusea, diarrea, dolor de cabeza y sudoración en manos. Estos síntomas suelen impactar de forma negativa en las actividades de la vida diaria de quien lo padece.

¿Qué es lo que causa el trastorno de ansiedad generalizada?

Actualmente se desconoce una causa exacta del trastorno, sin embargo se sabe que existen algunos factores de riesgo:

  • Ser mayor de 35 años 
  • Ser mujer
  • Tener familiares que padecen de ansiedad
  • Ser de raza blanca
  • Abuso de alcohol o drogas 
  • Tener fobias

¿Cómo se hace el diagnóstico de trastorno de ansiedad generalizada?

El diagnóstico se realiza por medio de una entrevista que debe de ser dirigida por un experto en el tema, especialmente los psicólogos, psiquiatras y neurólogos se encuentran entrenados en esta área. Es necesario que los síntomas se encuentren presentes la mayoría de los días por al menos 6 meses para considerar el diagnóstico y se toma en cuenta lo siguiente:

  • Ansiedad excesiva y preocupación acerca de varios acontecimientos 
  • Dificultades para controlar la ansiedad
  • Se asocia a al menos 3 síntomas de los siguientes: inquietud o agitación, fatiga, dificultad para concentrarse, tensión muscular y trastornos del sueño 
  • Los síntomas provocan un malestar importante que afecta las actividades de la vida diaria
  • Se han descartado condiciones médicas que expliquen los síntomas 
  • Se ha descartado otro trastorno mental que explique los síntomas

Si sospechas que puedes tener ansiedad, es importante que acudas a una valoración médica para descartar causas médicas que ocasionen estos síntomas, por ejemplo trastornos de la glándula tiroides, abstinencia por alcohol, benzodiacepinas y opioides, intoxicación por sustancias como alcohol, cannabis, inhalantes y estimulantes como cafeína. Una vez teniendo el diagnóstico es importante hablar con tu terapeuta sobre las opciones de tratamiento para iniciar cuanto antes la intervención y obtener mejores resultados.

¿Existe tratamiento para el trastorno de ansiedad generalizada?

Existe una gran variedad de opciones de tratamiento para la ansiedad, ninguno es mejor que otro, sino que la persona que padece la ansiedad puede sentirse más cómoda con algunos de ellos. El objetivo del tratamiento es aliviar a corto plazo la ansiedad para mejorar la funcionalidad de la persona en el día a día, sin embargo también debe de tomarse en cuenta el evitar que la ansiedad recurra a largo plazo.

Psicoterapia: Se debe mantener al menos por 6 meses, se han visto adecuados resultados con la terapia cognitivo conductual para evitar recaídas ya que se enfoca en sustituir los pensamientos que provocan ansiedad por pensamientos positivos a través de una serie de ejercicios.

Farmacoterapia: Los antidepresivos (Sertralina, Fluoxetina, Escitalopram, etc.) son los medicamentos de primera línea y pueden usarse en combinación con la psicoterapia para mejorar los síntomas de ansiedad. Presentan pocos efectos adversos y un riesgo bajo para causar dependencia. Estos medicamentos no son de efecto inmediato, sino que se requieren de hasta 4 semanas para notar mejoría. Las benzodiacepinas (diazepam, alprazolam, lorazepam, etc.), antipsicóticos y anticonvulsivantes son considerados de segunda línea. Las benzodiacepinas alivian los síntomas de ansiedad a corto plazo (15 a 60 minutos) sin embargo estos medicamentos tienen alto riesgo de generar dependencia por lo que no se recomienda su uso por tiempos prolongados.

Cambios en el estilo de vida: existen diferentes actividades que pueden ayudar a reducir los síntomas de ansiedad, por ejemplo mejorar la cantidad y calidad de las horas de sueño, realizar ejercicio de manera regular, disminuir el consumo de alcohol y cafeína, evitar productos con nicotina u otro tipo de drogas. 

Estimulación magnética transcraneal: Es una terapia innovadora que utiliza campos magnéticos que estimulan las neuronas en el cerebro y mejoran los síntomas de ansiedad. Se coloca una bobina electromagnética al cuero cabelludo que libera pulsos magnéticos para estimular las células cerebrales que se encuentran involucradas en el control del estado de pánico. Se considera una intervención segura y muy bien tolerada por los pacientes. Algunos de los efectos adversos que se pueden esperar después de una sesión son: dolor leve en piel cabelluda, dolor de cabeza, espasmos de los músculos de la cara, sensación de mareo. Si los síntomas llegan a ser muy molestos quiere decir que se debe ajustar el nivel de estimulación. Los beneficios de esta terapia es que se realiza de forma ambulatoria y suele durar entre 3.5 a 20 minutos. No se requiere anestesia o ningún otro tipo de preparación para poder realizar el tratamiento.

En Neurocenter usamos la estimulación magnética transcraneal para el tratamiento de ansiedad. Un adecuado plan de tratamiento que involucre cambios en el estilo de vida y psicoterapia se beneficia de la estimulación magnética transcraneal para obtener mejores resultados. Estas intervenciones hacen posible que los síntomas por ansiedad desaparezcan, incluyendo la sudoración en manos.

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¿Qué es el trastorno de identidad disociativo?

Padecimientos

¿Qué es el trastorno de identidad disociativo?

¿Alguna vez te has preguntado cuál es el trastorno psiquiátrico del personaje principal de la película Fragmentado? Antes considerado un trastorno de la personalidad, actualmente se le conoce como trastorno de identidad disociativo, un trastorno en el que la persona tiene 2 o más estados de personalidad distintos, así como episodios de amnesia. Es un trastorno que suele desencadenarse posterior a un trauma.

Así como este trastorno, existen también otros trastornos disociativos que se presentan con alteración de la conciencia, identidad, memoria y personalidad. 

Las personas con TID pueden experimentar cambios en su identidad que pueden durar unas pocas horas o varios días. Estos cambios de identidad a menudo son desencadenados por el estrés o traumas. Durante un cambio de identidad, la persona puede actuar como si fuera una persona completamente diferente, con diferentes gustos, voces, gestos y recuerdos. Algunas personas con TID pueden tener una personalidad dominante, mientras que otras pueden alternar entre varias personalidades.

El TID también se caracteriza por la disociación, que es un mecanismo de defensa que causa una falta de conexión en los pensamientos, la memoria y la identidad de una persona. Las personas con TID pueden tener periodos de amnesia en los que no recuerdan información personal o experiencias traumáticas.

El TID es a menudo el resultado de un trauma severo en la infancia, como abuso físico o sexual, y es una forma en que la mente se protege a sí misma del recuerdo de experiencias traumáticas.

El tratamiento para el TID a menudo implica psicoterapia, con un enfoque en ayudar a la persona a integrar las distintas personalidades en una única identidad y a procesar y afrontar los recuerdos traumáticos de manera saludable. En algunos casos, también se pueden usar medicamentos para tratar los síntomas asociados, como la ansiedad o la depresión.

Trastornos disociativos

Los trastornos disociativos se caracterizan por una interrupción y/o discontinuidad en la integración normal de:

  • La conciencia
  • La memoria
  • La identidad propia
  • Las emociones
  • La percepción
  • El control motor
  • El comportamiento.

Este grupo de trastornos incluyen el trastorno de identidad disociativo, la amnesia disociativa y trastorno de despersonalización. Este tipo de trastornos suelen aparecer como consecuencia de un trauma o estrés constante. 

Los síntomas disociativos se presentan como intrusiones espontáneas en la conciencia y comportamiento de la persona, los cuáles se acompañan de una pérdida de la continuidad de la experiencia subjetiva,es decir, síntomas “positivos” como fragmentación de la identidad, despersonalización y desrealización.

Aunque también pueden presentarse como una incapacidad de acceder a la información y de controlar las funciones mentales que suelen ser fácilmente controlables, estos se consideran síntomas “negativos” como es el caso de la amnesia. Estos síntomas pueden alterar prácticamente todas las áreas del funcionamiento psicológico.

¿Cómo detectar el trastorno de identidad disociativo?

El trastorno de identidad disociativo se caracteriza por:

  • La presencia de 2 o más estados de personalidad distintos y bien definidos
  • Episodios recurrentes de amnesia.
  • Las personas con este trastorno presentan intrusiones recurrentes e inexplicables en su funcionamiento consciente
  • Escuchan voces
  • Presentan disociación de las acciones y pensamientos
  • Tienen emociones e impulsos intrusivos
  • Alteración del sentido de sí mismo (sensación de que su cuerpo o acciones no corresponden a sí mismo).

El tipo del estado de la personalidad varía mucho según la motivación psicológica, cultura del paciente y de los conflictos internos que tenga.

Otra forma de presentación es la despersonalización o desrealización, en donde la persona refiere que su conducta es llevada a cabo por un ser sobrenatural, siendo ajena a lo que dice o hace, como si perdiera control sobre su cuerpo. Van a referir que dicha posesión es no deseada e involuntaria.

En cuanto a la amnesia, estas personas tienen lapsos recurrentes en la memoria de acontecimientos cotidianos, información personal importante y sucesos traumáticos incompatibles con un olvido ordinario. Esta amnesia puede ser remota, es decir, que no recuerden sucesos vitales personales como periodos de la niñez o eventos importantes de la vida, o también pueden ser recientes como olvidar lo que sucedió horas atrás o cómo hacer algo aprendido previamente (por ejemplo, manejar o leer).

Es característico el descubrimiento de una evidencia de sus acciones que no recuerdan, cómo encontrar un objeto de forma inexplicable, encontrarse una lesión o algo que hayan escrito o dibujado previamente. Frecuentemente los pacientes minimizan estos olvidos.

Estos síntomas causan un malestar importante en la persona, ocasionando un deterioro en el ámbito social, laboral y personal. Usualmente es un trastorno que se presenta posterior a un evento traumático o experiencia abrumadora, casi siempre por evento en la niñez.

Sin embargo, los episodios de despersonalización suelen desencadenarse ante el estrés, al suprimir la situación traumática (por ejemplo, dejar el lugar que lo traumó), al haber algo que inconscientemente les recuerde al evento (por ejemplo, que su hijo llegue a la edad que tenía cuando le ocurrió el evento traumático), si se repite la experiencia traumática o si ocurre alguna fatalidad en el maltratador.

Estos son algunos datos que pueden hacer sospechar de un trastorno de identidad disociativo:

  • Observar que una persona presenta cambios repentinos de personalidad, especialmente posterior a un evento estresante. 
  • Las actitudes, formas de pensar o hablar e incluso gustos pueden cambiar de repente, y posteriormente volver a cambiar.
  • Pueden referir que sienten su cuerpo diferente, por ejemplo, como un niño, una persona del género opuesto, una persona débil o musculosa.
  • Sensación de que las actitudes, emociones y comportamientos son ajenos o que están fuera de su control.
  • El paciente puede referir la sensación de que de repente se ha convertido en observadores despersonalizados, como si lo que dice y hace no es el mismo, además de mencionar impotencia para detenerlo, como si fuera alguien más quien haya tomado control de su cuerpo.
  • El paciente puede referir que escucha voces, las cuales pueden ser múltiples, desconcertantes e independientes de lo que está pensando, sin tener un control sobre dichas voces.
  • Frecuentemente disimulan las interrupciones de conciencia.
  • La persona puede no darse cuenta de las interrupciones de su conciencia.
  • Presenta emociones e impulsos fuertes e intrusivos difíciles de controlar.
  • Suele presentarse en personas con depresión, ansiedad, abuso de sustancias o autolesiones.

Otros trastornos disociativos

Trastorno de despersonalización o desrealización:

Se caracteriza por una despersonalización persistente o recurrente en donde la persona presenta experiencias de irrealidad o siente que se separa de su mente y/o cuerpo. También puede presentarse como una desrealización descrita como una separación del entorno.

Amnesia disociativa:

Hay una incapacidad para recordar información propia de la persona. Esta amnesia puede ser localizada (sobre un evento o periodo de tiempo), selectiva (sobre un aspecto específico de un evento) o generalizada (sobre la identidad o de la historia). Llama la atención que la mayoría de las personas con este trastorno no son capaces de reconocer su amnesia, es decir, no saben que no recuerdan. Pueden darse cuenta de su amnesia cuando descubren que hay eventos que no pueden recordar o cuando alguien más le pregunta o sobre el evento.

La mente humana tiene distintas formas de lidiar con un evento traumático, algunas de ellas desencadenan trastornos psiquiátricos como el trastorno de identidad disociativo, previamente conocido como trastorno de personalidad múltiple.

Es sumamente importante identificarlo para poder tratarlo a tiempo ya que se relaciona con una alta tasa de intento de suicidio. Con el tratamiento adecuado muchas personas refieren una importante mejoría y adaptación a su vida laboral y personal.

Tratamiento del trastorno de identidad disociativo

El tratamiento principal para el TID suele ser la psicoterapia, a menudo con un enfoque en la terapia cognitivo-conductual (TCC) y la terapia dialéctico-conductual (TDC), así como en intervenciones específicas para el trauma, como la terapia de procesamiento cognitivo o la desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR).

Dicho esto, un neuropsicólogo podría desempeñar un papel en el equipo de tratamiento, particularmente en la evaluación inicial para ayudar a descartar condiciones neurológicas que podrían estar contribuyendo a los síntomas.

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¿Cuáles son las secuelas de la hemiparesia?

Padecimientos

¿Cuáles son las secuelas de la hemiparesia?

Esta condición se presenta cuando la persona no puede mover la mitad del cuerpo secundario a lesiones en el sistema nervioso central en alguno de los dos hemisferios. Esta lesión causa una parálisis de una mitad del cuerpo y genera una pérdida parcial o total del movimiento y la sensibilidad. 

Esta alteración del movimiento y la sensibilidad afecta las extremidades superiores e inferiores de un solo lado del cuerpo, este tipo de síntomas nos señala que existe una lesión en el hemisferio cerebral contralateral a la hemiparesia. Esta hemiparesia está asociada con alteraciones en el equilibrio, control de la motricidad y coordinación. Otos síntomas que podemos encontrar en estos pacientes son la dificultad para poder hablar, cambios en la conducta, alteraciones en la memoria y aprendizaje. 

La causa más común son los accidentes cerebrovasculares (infartos o hemorragias cerebrales). Además de esta causa podemos encontrar otras lesiones que ocasionan dichos síntomas. Los principales síntomas son:

  • Dificultad para caminar
  • Dificultad para sujetar objetos
  • Pérdida del equilibrio
  • Fatiga muscular
  • Pérdida de la coordinación

Hemiparesia, Causas y factores de riesgo de parálisis 

Hay varios motivos que causan hemiparesia y la evolución de este padecimiento está dictado por los antecedentes médicos, estilo de vida.

En los adultos la principal causa de hemiparesia son los ACV (Accidentes cerebro vascular) además de la trombosis venosa cerebral. Esta lesión ocurre cuando el suministro de sangre que necesita el cerebro es interrumpido ya sea por una obstrucción de los vasos sanguíneos o por una hemorragia. Esto causa que un zona del cerebro no reciba sangre suficiente ocasionando un infarto. 

Otras causas relacionadas con la aparición de hemiparesia son enfermedades neurológicas que afectan al cerebro, tronco cerebral o cerebelo además de la médula espinal, que pueden dar lugar a dificultad para mover el cuerpo, debilidad del cuerpo, alteración de la conducta y dificultad para el aprendizaje y memoria 

Los factores de riesgo para presentar una hemiparesia son los factores que ocasionan las enfermedades donde podemos ver esta condición. Entre los principales factores de riesgo para presentar un Accidente Cerebro Vascular son:

  • Alimentación con alto contenido de grasas saturadas
  • Grasas trans
  • Colesterol alto
  • Vida sedentaria con poca actividad física
  • Beber demasiado alcohol
  • Consumo de tabaco.

Enfermedades previas mal controladas pueden ocasionar una aumento en el riesgo como los son la diabetes mellitus, fibrilación auricular e hipertensión arterial

Tipos de Hemiparesia

Hemiparesia izquierda:

Se manifiesta por daños del hemisferio derecho del cerebro y se asocia a problemas de conducta, dificultades de aprendizaje y alteraciones de la comunicación no verbal.

Hemiparesia derecha:

Ocasionada por daños contralaterales se asocia a problemas del lenguaje, para hablar y entender palabras. 

Hemiparesia infantil:

Aparece debilidad en un lado del cuerpo como en los adultos. Es un síndrome clínico frecuente pero de difícil diagnóstico, principalmente cuando los niños son pequeños. Los síntomas pueden ser debilidad, reducción de movimientos voluntarios, reducción de la coordinación y la capacidad motora.

¿Qué es la hemiparesia infantil?

Es la misma condición que afecta a los adultos, se considera una disfunción motora de cualquier lado del cuerpo originado por una lesión contralateral que afecta de manera importante la calidad de vida del niño.

En los niños con hemiparesia el tono muscular del lado afectado está alterado con flacidez o rigidez con un menor control del movimiento. Las causas de la hemiparesia infantil es una lesión cerebral, esta lesión puede ocurrir en los primeros meses de vida o posterior asociada a cualquier tipo de daño cerebral adquirido.

¿Qué provoca la hemiparesia en los niños?

La hemiparesia infantil puede ser congénita o adquirida. La lesión que provoca la hemiparesia puede ocurrir antes, durante o poco después del nacimiento. Si la hemiparesia se manifiesta antes de nacer o en las primeras semanas de vida se considera una hemiparesia congénita. Posterior a los años de vida es una hemiparesia adquirida. 

Entre las causas de hemiparesia adquirida también tiene lugar:

  • Los accidentes cerebrovasculares
  • Enfermedades cardíacas
  • Trastornos vasculares como malformaciones arteriovenosas,
  • Vasculitis
  • Trastornos hematológicos

Tratamiento y Pronóstico 

La evolución de la hemiparesia que presenta cada persona depende de factores propios de cada una de ellas. Actualmente las persona con hemiparesia pueden ser tratados por diferentes profesionales de la salud entre los que se encuentran:

Terapia psicológica:

Estos pacientes pueden presentar datos de ansiedad, depresión y angustia. Además de los síntomas ocasionados por la hemiparesia es de gran importancia tratar aquellas emociones y pensamientos desagradables que se encuentren relacionados con esta condición.

Fisioterapia:

Es de gran importancia para recuperar de manera progresiva la movilidad de las zonas afectadas a través de ejercicios físicos. La neuroplasticidad consiste en conectar las neuronas que permanecen sanas para formar nuevas conexiones a nivel cerebral. 

El tratamiento médico depende de la extensión del daño cerebral y las causas. Otras opciones de tratamiento son la estimulación eléctrica mediante la colocación de electrodos de músculos debilitados.