Haz tu cita llamando al        81 – 2089 – 22 44

Aplicaciones de la Estimulación magnética transcraneal

Servicios

Aplicaciones de la Estimulación magnética transcraneal

La estimulación magnética transcraneal (rTMS por sus siglas en inglés) es una técnica neurofisiológica que permite la inducción, de forma segura y no invasiva, de una corriente en el cerebro.

Se produce a través de un estimulador capaz de despolarizar neuronas en la corteza cerebral y evocar movimientos contralaterales al activar vías corticoespinales.

Actualmente puede utilizarse como complemento de otros métodos neurocientíficos, para el estudio de la excitabilidad cortical y en el mapeo de funciones cerebrales corticales, permitiendo establecer relaciones entre la actividad cerebral y los comportamientos.

En qué consiste la Estimulación Magnética Transcraneal

La evidencia creciente a partir de estudios neuropsicológicos, neurofisiológicos y de neuroimagen en animales y humanos demuestra que el procesamiento cognitivo y el comportamiento son consecuencia de interacciones entre regiones cerebrales distantes que se entroncan en redes neurales funcionales.

Además, la mayoría de las enfermedades neuropsiquiátricas, como el Parkinson o la depresión, pueden conceptualizarse como alteraciones de circuitos neurales. Las manifestaciones de una misma enfermedad varían enormemente de enfermo a enfermo. Esto se debe en parte a diferencias genéticas o variaciones en el grado o mecanismo de lesión.

Por otro lado, en el ámbito terapéutico, la estimulación magnética transcraneal promete ofrecer alternativas seguras y eficaces para el tratamiento de un gran número de patologías, incluyendo, entre otras:

  • Epilepsia
  • Dolor crónico (por ejemplo, migrañas, dolor neuropático o dolor visceral)
  • Enfermedad de Parkinson
  • Temblor
  • Espasticidad
  • Depresión
  • Esquizofrenia
  • Autismo
  • Trastornos de la atención
  • Trastornos obsesivo compulsivos
  • Alucinaciones
  • Rehabilitación de las secuelas motoras, cognitivas y lingüísticas de un infarto cerebral o una lesión traumática.

Gracias a que permite generar efectos neuromoduladores en zonas cerebrales y troncoencefálicas profundas en las que no puede inducir corrientes directamente, suele ser de gran impacto para detener el progreso de la enfermedad y neuro estimular las áreas afectadas.

La estimulación magnética transcraneal ofrece una herramienta eficaz, segura y no invasiva para modular la actividad en dicha red e inducir la normalización funcional por cambios en conectividad y actividad distribuida. Esto ofrece un planteamiento terapéutico novedoso y realmente individualizado a la disfunción neurofisiológica asociada con los síntomas de cada enfermo.

¿Cómo funciona?

Se utiliza la técnica de pulsos pareados que permiten explorar la excitabilidad intra y cortical en salud y enfermedad, así como la integridad de la interacción entre conexiones cerebrales. Se estudia la estimulación directa cerebral y permite reclutar curvas que se potencializan en patologías de excitabilidad, junto con su respuesta en intervenciones.

Se produce una corriente pasa a través de una bobina de hilo de cobre encapsulada en una carcasa de plástico, situada sobre la cabeza del sujeto. En el momento en que un pulso de corriente pasa a través de la bobina de estimulación, se genera un campo magnético que pasa a través del cuero cabelludo y la calota del sujeto sin atenuarse (solamente decae con el cuadrado de la distancia).

Este campo magnético variable en el tiempo induce una corriente en el cerebro del sujeto. De este modo, la EMT podría considerarse como una forma de estimulación eléctrica no invasiva, sin electrodos, por inducción electromagnética.

¿Qué enfermedades puede tratar?

El uso de la estimulación magnética transcraneal es novedoso y se ha visto evolución en múltiples enfermedades involucradas. Entre ellas encontramos

Procesos psiquiátricos

  • Trastornos del estado de ánimo (depresión mayor resistente al tratamiento médico, depresión posparto, distimia, manía, trastorno bipolar, etc.)
  • Esquizofrenia
  • Trastornos de ansiedad (trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno por estrés postraumático, etc.)
  • Autismo
  • Trastorno por déficit de atención e hiperactividad
  • Disfemia
  • Trastornos por abuso de sustancias
  • Enuresis nocturna mono sintomática

Enfermedades neurológicas:

  • Ictus
  • Epilepsia farmacorrefractaria
  • Enfermedad de Parkinson
  • Temblor esencial
  • Enfermedad de Huntington
  • Enfermedad de Alzheimer
  • Distonía focal
  • Traumatismo craneoencefálico
  • Trastornos de la marcha
  • Migraña con aura
  • Neuralgia del trigémino
  • Esclerosis múltiple

Otros padecimientos:

  • Dolor crónico en el síndrome del miembro fantasma
  • Dolor neuropático
  • Fibromialgia
  • Dolor visceral
  • Síndrome de dolor regional complejo tipo 1
  • Dolor facial atípico
  • Tinnitus

Contraindicaciones para no someterse a esta terapia

Las principales contraindicaciones relativas que la estimulación magnética transcraneal tiene son:

  • Mujeres en período de gestación
  • Niños menores de 2 años.

En cuanto a las absolutas se encuentran:

  • Pacientes que presenten una epilepsia no controlada
  • Personas con dispositivos electrónicos corporales (marcapasos, desfibriladores implantables, estimuladores del nervio vago, electrodos de estimulación cerebral profunda, bombas de insulina, etc.)
  • Pacientes con elementos ferromagnéticos intracraneales y/o en la superficie de 30 cm alrededor del área de tratamiento (placas, tornillos, válvulas de derivación ventrículo-peritoneal, stents, bisutería, implantes cocleares y/o dentales)

Es segura en pacientes portadores de componentes sintetizados a partir de titanio.

¿Qué sucede durante la estimulación magnética transcraneal?

La Estimulación Magnética Transcraneal es un procedimiento no invasivo. Lo único que el paciente debe hacer justo antes del procedimiento es quitarse los anteojos con marcos de metal o cualquier artículo de joyería metálica, como precaución si se desconoce de los materiales de esta. 

Antes de comenzar el tratamiento, el especialista dará estimulaciones de un solo pulso en el cuero cabelludo. Esto ayuda a encontrar la ubicación y el entorno adecuados para los tratamientos. Una vez que el imán esté en posición, comenzará el tratamiento. Al principio, se sentirá una sensación similar a un golpeteo del imán a medida que el proveedor aumenta lentamente la fuerza de los pulsos magnéticos.

A medida que aumenta la fuerza del pulso, se notará una contracción o un movimiento en las manos, especialmente en los pulgares. Esto es normal ayuda a saber cuándo la fuerza del pulso es lo suficientemente alta.

Después de encontrar y establecer la fuerza de pulso correcta, el imán administrará pulsos con un patrón o tiempo específico. Se escucharán chasquidos durante los tratamientos a medida que el imán se enciende y se apaga.

Efectos secundarios después de la terapia

La estimulación magnética transcraneal es una técnica segura. Algunos pacientes pueden experimentar efectos adversos tras su aplicación, que se consideran leves y pasajeros, tal y como dolores a nivel cefálico y/o cervical, y que, en la infrecuente situación de persistencia, se mitigan mediante la toma de analgésicos convencionales.

Por otro lado, el riesgo de presentar crisis epilépticas durante la estimulación magnética transcraneal es muy bajo y no se ha demostrado que la estimulación magnética transcraneal incremente el riesgo de desarrollar crisis epilépticas en pacientes epilépticos controlados, una vez finalizada la sesión de estimulación.

¿Cuáles son las ventajas de la estimulación transcraneal magnética?

La EMT tiene varias ventajas que lo convierten en un tratamiento útil.

  • No invasivo. No necesita cirugía para este procedimiento, y puede continuar con su día una vez que finaliza la sesión. Tampoco implica anestesia de ningún tipo.
  • Seguro. Las convulsiones son el efecto secundario grave más común de la EMT, pero son muy poco frecuentes. Su riesgo de sufrir una convulsión por EMT es inferior al 0,01 % en cada sesión. Otros efectos secundarios suelen ser leves y solo duran unos minutos.
  • Efectivo. Las tasas de éxito de EMT varían según la condición, pero la investigación disponible muestra claramente que funciona.
  • Puede trabajar en cooperación con otros tratamientos. La EMT a menudo ocurre junto con otras técnicas de tratamiento, como medicamentos, terapia de salud mental y más.

Encuéntranos sin problemas

También puedes visitarnos
nos encantaría conocerte

Sayula 310, Mitras Sur, 64020 Monterrey, N.L.

Lunes a viernes

9:00 am a 19:00 pm

Sábados

9:00 am a 14:00 pm

Síguenos

© 2023 Neurocenter. Todos los derechos reservados. 

Cómo tratar las secuelas de una trombosis cerebral

Servicios

Cómo tratar las secuelas de una trombosis cerebral

Es importante saber que a pesar del tratamiento adecuado, éste tipo de enfermedades pueden ocasionar secuelas que pueden ser temporales o permanentes, además de que la intensidad de las mismas puede ser desde leve hasta grave e incluso generar cierto grado de discapacidad.

Éste tipo de secuelas suele ocurrir por la inflamación que se genera en el cerebro o en el peor de los casos áreas de fibrosis y cicatriz.

Cada área del cerebro se encarga de controlar distintas funciones, por lo que las secuelas pueden ser:

  • Dolores de cabeza
  • Debilidad para mover alguna parte del cuerpo
  • Alteraciones en el campo de visión (desde visión borrosa hasta ceguera)
  • Problemas para controlar los esfínteres (no poder controlar cuándo hacer pipi o popo)
  • Problemas para hablar, para deglutir (pasar alimentos)
  • Dolores crónicos
  • Crisis convulsivas
  • Demencia, etc

No se debe dejar de lado el hecho de que los eventos cerebrales suelen asociarse con una carga importante de depresión y ansiedad.

Opciones de tratamiento de las secuelas

El tratamiento de las secuelas se enfoca a cuál es la que está presente, qué tan grave es, y qué tanto interfiere con la vida del paciente.

En algunas de ellas como por ejemplo las crisis convulsivas, los dolores de cabeza o los dolores crónicos, se pueden utilizar medicamentos que ayuden en su tratamiento.

Por otro lado, aquellas que generan alguna discapacidad como por ejemplo parálisis o pérdida de fuerza de alguna parte del cuerpo, se benefician de rehabilitación física, donde, a través de una serie de sesiones, se trabaja sobre la fuerza y la recuperación de la función.

Para las alteraciones del lenguaje y de la deglución existen los logopedas, que son rehabilitadores especializados en atender los problemas de la comunicación y los problemas para deglutir alimentos. 

Para los problemas asociados al control de esfínteres existen terapias de fortalecimiento del piso pélvico, además de ejercicios que se enfocan a mejorar la retención y evitar la urgencia. Además, algunos medicamentos pueden servir como adyuvantes ante éstas situaciones. 

Para las condiciones psicológicas como la depresión o la ansiedad, el apoyo con psicólogos y psiquiatras es indispensable, con una mejoría importante en la calidad de vida a lo largo de las sesiones de terapia.

Después de sufrir un evento cerebral las manifestaciones y la cantidad de secuelas es amplia, en muchas ocasiones se pueden, aunque lamentablemente no siempre es posible. 

Es comprensible que después de sufrir un evento cerebral exista miedo y preocupación por las posibles secuelas, sin embargo, hay que recordar que para cada una de ellas existen opciones para tratarlas, en el mejor de los casos eliminarlas o reducir la gravedad de las mismas y poder realizar nuestras actividades con la mayor independencia.

¿Qué es la trombosis cerebral?

De un modo estricto y sobre todo visto desde el ámbito médico, el término trombosis cerebral hace referencia a una afección del sistema nervioso que se caracteriza por la formación de un trombo o coágulo en las venas del cerebro.

Sin embargo, para la población general, el término de trombosis cerebral suele ser utilizado como sinónimo de enfermedades  como el infarto cerebral de tipo isquémico (ictus, accidente cerebrovascular isquémico, stroke), la embolia cerebral y el infarto cerebral de tipo hemorrágico (hemorragia cerebral, derrame cerebral).

Si bien éstas enfermedades suelen ser diferentes en cuanto al tipo de población que afecta, los factores de riesgo o la gravedad, todas tienen el común denominador de que la irrigación (llegada de sangre) a una específica área del cerebro se ve interrumpida ocasionando daño en esa zona del cerebro.

¿Cuáles son las manifestaciones?

La gravedad de éstas enfermedades depende de qué tan grande es el área que está dañada, y si el paciente presenta otras enfermedades como diabetes, hipertensión arterial, etc. Otro factor determinante es el tiempo en el que se inicia el tratamiento, ya que está demostrado que entre menos minutos pasen desde que se inician los síntomas, hasta que se realiza el diagnóstico y se inician medidas terapéuticas para recuperar el flujo sanguíneo de esa área del cerebro, el pronóstico será mejor, la mortalidad se reduce, y las complicaciones y secuelas a corto y largo plazo también disminuyen de manera importante.

¿Se pueden prevenir estos eventos?

Ante éste tipo de eventos, el tratamiento ideal suele ser la medicina preventiva, que se enfoca en mantener un adecuado estilo de vida, control estrecho de las demás enfermedades como buenos niveles de glucosa en la sangre, cifras de presión arterial dentro de la normalidad, dejar de fumar, hacer ejercicio, tomar los medicamentos, entre otros. Todo lo anterior, con la intención de evitar que estos eventos se desarrollen. 

Si bien las medidas preventivas reducen de manera importante la probabilidad de desarrollar un evento, no se elimina el riesgo por completo. Ante estos casos, lo ideal es acudir de manera inmediata a una unidad de urgencias y solicitar valoración por el especialista.

Si tu o un familiar sufren de las secuelas de un evento cerebral, lo ideal es acudir con un especialista en neurología, quién, a través de una valoración completa nos brindará las mejores opciones para ayudarnos.

Encuéntranos sin problemas

También puedes visitarnos
nos encantaría conocerte

Sayula 310, Mitras Sur, 64020 Monterrey, N.L.

Lunes a viernes

9:00 am a 19:00 pm

Sábados

9:00 am a 14:00 pm

© 2023 Neurocenter. Todos los derechos reservados. 

¿Qué es el síndrome piriforme?

Padecimientos

¿Qué es el síndrome piriforme?

El síndrome piriforme ocurre cuando el músculo piriforme comprime el nervio ciático y provoca inflamación. Puede causar dolor o entumecimiento en la nalga y en la parte posterior de la pierna. Puede ocurrir en un lado de su cuerpo o en ambos. 

El piriforme es un músculo plano y estrecho. Se extiende desde la parte inferior de la columna a través del trasero hasta la parte superior de los muslos. Su músculo piriforme se extiende a cada lado del cuerpo y ayuda en casi todos los movimientos de la parte inferior de su cuerpo. 

El nervio ciático corre más comúnmente por debajo del piriforme. El nervio viaja desde la médula espinal, a través de las nalgas, por la parte posterior de cada pierna, hasta los pies. Es el nervio más largo y más grande del cuerpo.

¿Cuál es la diferencia entre síndrome piriforme y ciática?

El síndrome piriforme no es muy común. Los científicos creen que el síndrome del piriforme causa solo entre el 0.3 % y el 6 % de los dolores lumbares.

Aunque las condiciones a veces están relacionadas y ambas afectan el nervio ciático, son diferentes.

 Una hernia de disco o una estenosis espinal pueden causar ciática. Los síntomas tienden a afectar la parte baja de la espalda y pueden viajar hacia abajo a través de las nalgas y las piernas.

El síndrome piriforme solo involucra que el músculo piriforme presione un área del nervio ciático en la nalga. Puede sentirse muy parecido a la ciática pero en un área más específica.

 ¿Qué causa el síndrome piriforme?

Cualquier cosa que haga que el piriforme presione el nervio ciático puede causar el síndrome del piriforme.

Las causas más comunes del síndrome del piriforme son:

  • Inflamación (hinchazón) en el piriforme o los tejidos que lo rodean
  • Espasmos musculares
  • Cicatrización en el músculo

Estos problemas pueden resultar de: 

  • Subir escaleras, caminar o correr sin músculos piriformes lo suficientemente fuertes
  • Lesionarse la cadera, el trasero o la pierna, como una caída o un accidente automovilístico
  • Tener músculos tensos por falta de actividad física
  • Levantar algo incorrectamente y dañar el músculo piriforme
  • No calentar antes de la actividad física o estirar adecuadamente despué.
  • Hacer demasiado ejercicio o realizar movimientos repetitivos, como correr largas distancias
  • Sentarse por largos períodos de tiempo (por ejemplo, personas que se sientan mucho en el trabajo)

Pero a veces, la anatomía anormal causa el síndrome piriforme. A estose llama  síndrome piriforme primario. Por ejemplo, una persona puede nacer con un nervio ciático que toma un camino anormal en el cuerpo

¿Cuáles son los síntomas del síndrome piriforme?

Los síntomas del síndrome piriforme se presentan en el trasero, la cadera o la parte superior de la pierna. La gente a menudo describe el sentimiento como:

  • Dolor
  • Incendio
  • Entumecimiento
  • Dolor
  • Hormigueo
  • Tiroteo

Los síntomas pueden empeorar durante ciertas actividades, como:

  • Sentado por largos periodos de tiempo
  • Caminar o correr

·  Subiendo escaleras

 ¿Cómo se diagnostica el síndrome piriforme?

El diagnóstico del síndrome del piriforme puede ser difícil y, a menudo, implica descartar otras causas.

No existen pruebas específicas para el síndrome del piriforme. Un profesional para salud puede ordenar pruebas para identificar otros problemas que podrían estar causando sus síntomas. Estas pruebas incluyen:

  • Ultrasonido
  • tomografía computarizada
  • resonancia magnética

·  Electromiograma

¿Cómo se trata el síndrome piriforme?

El tratamiento del síndrome piriforme puede incluir:

  • Unos días de descanso
  • Ejercicios caseros para estirar o fortalecer el piriforme
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos
  • El masaje, como medicina complementaria
  • Medicamentos que relajan los músculos
  • Terapia física del síndrome piriforme que se enfoca en estirar y fortalecer el piriforme.
  • Inyecciones de esteroides
  • Inyecciones de toxina botulínica 

Por lo general, no se recomienda la cirugía del síndrome piriforme a menos que todas las otras terapias fallen. La cirugía para esta afección puede implicar la extirpación de tejido cicatricial u otras fuentes de presión sobre el nervio.

¿Cómo se puede prevenir el síndrome piriforme?

Para prevenir el síndrome del piriforme, incluidos los episodios recurrentes (repetidos), considere algunas de las siguientes estrategias:

  • Hacer ejercicio regularmente para mantener los músculos saludables
  • Concentrarse en una buena postura, especialmente cuando se está sentado, conduciendo o de pie
  • Levantar cosas correctamente doblando las rodillas y poniéndose en cuclillas, asegurándose de mantener la espalda recta
  • Calentar antes de la actividad física y estirar después

·  Cuando se deba permanecer sentado durante largos períodos de tiempo, tomar descansos ponerse de pie, caminar o estirarse.

¿Cuánto dura el síndrome piriforme?

El síndrome piriforme se resuelve rápidamente con cambios en el estilo de vida y tratamientos simples. Los síntomas a menudo mejoran en días o semanas.

La afección tiende a reaparecer, especialmente en personas que no siguen las instrucciones de su proveedor de atención médica. Los casos graves que no se tratan adecuadamente pueden reducir en gran medida la capacidad de una persona para funcionar bien.

Encuéntranos sin problemas

También puedes visitarnos
nos encantaría conocerte

Sayula 310, Mitras Sur, 64020 Monterrey, N.L.

Lunes a viernes

9:00 am a 19:00 pm

Sábados

9:00 am a 14:00 pm

© 2023 Neurocenter. Todos los derechos reservados. 

Diferencia entre una trombosis y una embolia cerebral

Padecimientos

Diferencia entre una trombosis y una embolia cerebral

Una embolia cerebral es un trastorno en el cual una parte del cerebro deja de recibir sangre, por lo cual las células de esta región eventualmente mueren. Otros términos que se usan para esto son infarto cerebral, accidente cerebrovascular (ACV) , enfermedad vascular cerebral (EVC) o derrame cerebral. 

Un infarto cerebral puede ser por diversas causas. Lo más común es que sea isquémico. Esto quiere decir que un coágulo de sangre impide que esta pase a través de los vasos sanguíneos y llegue a la parte que está después de este, haciendo que sufra la parte del cerebro que no recibe oxígeno a través de la sangre. Habitualmente la isquemia ocurre en los vasos sanguíneos arteriales En un porcentaje menor esto es debido a una hemorragia en el cerebro.

Otro tipo de infarto cerebral ocurre por una trombosis cerebral. Tanto el émbolo como el trombo son coágulos sanguíneos que pueden llegar a tapar la circulación de un vaso sanguíneo, la diferencia está en que el trombo ocluye el vaso en donde se forma, mientras que el émbolo se forma en un vaso y posteriormente viaja hasta ocluir un vaso en otro lugar lejano.

Ambos impiden que la sangre transporte oxígeno y nutrientes hacia la zona afectada, causando isquemia, por lo que típicamente se le conoce como infarto, embolia cerebral o evento cerebrovascular. La trombosis cerebral suele ocurrir en las venas y es poco frecuente, generalmente se asocia a trastornos de la coagulación genéticos o provocados por medicamentos (anticonceptivos).

Factores de riesgo para un Infarto cerebral

Los factores de riesgo más importantes para un infarto cerebral son hipertensión arterial, diabetes, tabaquismo y colesterol elevado. En raras ocasiones puede ser por otros factores, por enfermedades hereditarias o autoinmunes que hacen más propensas a tener coágulos, entre otras.

Los signos más comunes que provoca un infarto cerebral son:

  • Debilidad súbita para mover una pierna o un brazo
  • Desviación de la boca hacia un lado
  • Perder la capacidad para poder hablar y entender las palabras.

Los síntomas en un infarto cerebral se presentan rápidamente y una vez que se instauran no suelen desaparecer. Algunos pacientes antes de tener un infarto cerebral tienen un episodio de síntomas similares que resuelven tras unos pocos minutos.

En caso de que cualquiera de estos síntomas se presenten hay que acudir lo más pronto posible a un hospital donde un médico obtendrá una imagen del cerebro, ya sea una tomografía o una resonancia magnética, para poder confirmar el diagnóstico.

¿Cuál es el tratamiento de un infarto cerebral?

El tratamiento para un infarto cerebral consiste en medicamentos para destruir el coágulo, llamados trombolíticos. Algunos pacientes son candidatos a realizar un cateterismo cerebral, el cual es una operación donde se introduce un catéter por la pierna hasta llegar al cerebro y se trata de retirar el coágulo. El tratamiento puede mejorar de manera importante la calidad de vida y recuperar la función del cuerpo que se perdió antes de la embolia cerebral, pero no está exento de riesgos y hay un porcentaje bajo de pacientes que puede tener una hemorragia cuando se administra.

El tiempo es clave ya que mientras más rápido se administre el medicamento, es más probable que haya una buena recuperación y menos secuelas. Si se deja pasar unas horas el tratamiento es poco efectivo por lo que los riesgos pueden superar a los beneficios y no es recomendable utilizarlo. Sin un tratamiento temprano, la historia natural es que la debilidad causada por la embolia cerebral se mantenga afectando la calidad de vida de manera importante.

Además del tratamiento de urgencia, es importante buscar cual fue la causa que causó el infarto cerebral y utilizar un tratamiento que pueda disminuir los factores de riesgo para prevenir la presencia de una segunda embolia cerebral, ya que una vez que se tiene un primer episodio es mucho más probable que se repita si no se administran medicamentos para prevención. 

En todos los escenarios es importante buscar cuales fueron los factores de riesgo que causaron la embolia y administrar medicamentos para prevenir que haya más episodios. Es importante:

  • Controlar de manera estricta la diabetes
  • Mantener bajos niveles de colesterol
  • Cuidar la presión arterial en caso de que estén descontrolada
  • Evitar totalmente el tabaquismo
  • Limitar el consumo de alcohol.

Habitualmente se solicitan estudios de sangre, estudios de cardiología como un electrocardiograma Holter, un ecocardiograma y ultrasonidos de las carótidas para ver la cantidad de colesterol en caso de que necesite ser removido.

Algunos pacientes no son candidatos a usar tratamientos para retirar o destruir los coágulos, sin embargo incluso en estos casos queda mucho por ofrecer de todos modos. Existen muchos tipos de fisioterapia y ejercicios que pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de manera importante.

La fisioterapia abarca no solo la parte física como los movimientos del cuerpo, sino también el lenguaje, la capacidad para deglutir alimentos y diversos componentes del pensamiento y la memoria.  

La depresión es común después de tener un infarto cerebral, no solo por el efecto psicológico de las secuelas que puede experimentar la persona, sino también porque el cerebro es el encargado de las emociones y al ser el órgano afectado en la embolia, una de las complicaciones que se pueden tener es la depresión. Es importante utilizar medicamentos antidepresivos en estos casos.

Encuéntranos sin problemas

También puedes visitarnos
nos encantaría conocerte

Sayula 310, Mitras Sur, 64020 Monterrey, N.L.

Lunes a viernes

9:00 am a 19:00 pm

Sábados

9:00 am a 14:00 pm

© 2023 Neurocenter. Todos los derechos reservados. 

¿Qué tratamientos no quirúrgicos existen para la escoliosis?

Servicios

¿Qué tratamientos no quirúrgicos existen para la escoliosis?

La escoliosis es una condición en la cuál la columna vertebral se deforma de manera progresiva. De hecho es considerada la causa más común de deformidad en la columna vertebral a nivel mundial. Ésta enfermedad se acompaña de un gran impacto en la calidad de vida de las personas, tanto por las manifestaciones clínicas como por la carga emocional que puede ocasionar.

El tratamiento de la escoliosis depende de la causa y la gravedad de la misma. De una manera general, se puede dividir en tratamiento quirúrgico y no quirúrgico.

¿Por qué sucede la escoliosis?

Es una enfermedad del sistema musculoesquelético que puede originarse por varias situaciones, sin embargo, el tipo más frecuente es la escoliosis idiopática, que representa hasta el 70% de todos los tipos de escoliosis, recordando, como hemos visto en otros temas de nuestros blogs, que el término “idiopático” hace referencia a condiciones en las que su causa no está bien establecida o se desconoce.

Otras causas incluyen:

  • La escoliosis congénita, que se debe a defectos durante el nacimiento.
  • Parálisis cerebral infantil.
  • Trastornos neuromusculares
  • Infecciones que afectan el sistema nervioso central
  • Accidentes y traumatismos
  • Poliomielitis (que afortunadamente es una causa muy rara en la actualidad)
  • Contracturas musculares importantes.
  • Condiciones sindromáticas pueden acompañarse de escoliosis, como el síndrome de Marfan, neurofibromatosis, solo por mencionar algunos ejemplos. 

La escoliosis puede afectar a cualquier persona durante cualquier etapa de la vida, sin embargo, tiene una predilección por el sexo femenino, afectándo 3 mujeres por cada hombre con escoliosis; además, es más frecuente en jóvenes de entre 10 a 15 años.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la escoliosis?

Por definición, la escoliosis se caracteriza por una curvatura de la columna vertebral de más de 10° respecto a su eje. Ésta desviación puede generar deformación en forma de “S” o en forma de “C”.

En muchas ocasiones suele ser una escoliosis leve y llegar a pasar desapercibida, o ser ligeramente visible por asimetría de los miembros o en estudios como radiografía. 

Dependiendo del grado de deformación, las manifestaciones pueden ser solamente estéticas, hasta presentar dolores musculares, dolores neuropáticos, y en los casos más graves, pérdida de función y discapacidad importante.

No se debe dejar de lado que, al afectar el esqueleto y presentar una asimetría que, en muchas ocasiones es evidente, la escoliosis se asocia con una carga importante de problemas psicológicos, principalmente estrés, ansiedad y depresión. Hechos que obtienen mayor relevancia al considerar que suelen manifestarse durante la adolescencia, dónde la preocupación por la imágen personal suele ser mayor.

Opciones de tratamiento para la escoliosis y la importancia de la cirugía

El tratamiento quirúrgico se basa en cirugía correctora de columna, en la que suelen ser necesarias varias intervenciones y la utilización de prótesis y dispositivos de fijación. Si bien suele ser el tratamiento definitivo, algunos pacientes refieren preocupación por deberse a un proceso largo y doloroso.

No hay que olvidar que cuándo el tratamiento quirúrgico tiene una indicación clara, la mejor opción es seguir las recomendaciones de nuestro médico.

¿Se puede tratar la escoliosis sin cirugía? 

Para los demás casos, existen tratamientos para la escoliosis en los cuáles no es necesaria la cirugía. 

Vigilancia y seguimiento estrecho. Es una buena opción para aquellos niños y adolescentes en proceso de crecimiento, en los que la limitación es poca y el grado de formación tiene un ángulo menor a los 25°. En éstos pacientes, la escoliosis puede no progresar y por lo tanto, no es necesaria la cirugía.

Corsé. El uso de corsé ortopédico es una buena opción para los pacientes que están en etapa de crecimiento. El uso de éste dispositivo entre 12 a 20 horas al día ha mostrado reducir el grado de deformidad de la columna, sobre todo cuando se inicia de manera temprana y sobre todo con ángulos de deformación menores a 45°.

Fisioterapia y ejercicios especializados. La fisioterapia se centra en ejercicios especializados para mejorar la postura, fuerza muscular y evitar también la progresión de la escoliosis. 

Ante la sospecha de escoliosis lo importante es visitar a tu especialista para poder esclarecer las dudas que tengamos y poder llegar a un diagnóstico oportuno.

Dentro del abordaje de ésta enfermedad, nuestro médico realizará una serie de pruebas y ejercicios para conocer el grado de severidad y también solicitará estudios complementarios que suelen consistir en estudios de imagen como radiografías, tomografía o resonancia magnética.

Finalmente, según los resultados obtenidos podrá proporcionarnos las opciones de tratamiento que mejor se puedan adaptar a nuestras necesidades.

Encuéntranos sin problemas

También puedes visitarnos
nos encantaría conocerte

Sayula 310, Mitras Sur, 64020 Monterrey, N.L.

Lunes a viernes

9:00 am a 19:00 pm

Sábados

9:00 am a 14:00 pm

© 2023 Neurocenter. Todos los derechos reservados. 

Cefaleas: Cuándo ir al neurólogo por dolor de cabeza

Padecimientos

Cefaleas: Cuándo ir al neurólogo por dolor de cabeza

El dolor de cabeza es uno de los síntomas más comunes  y es una de las causas más importantes de ausentismo laboral. Es un síntoma muy frecuente en la población constituyendo el motivo de consulta del 20% de los pacientes que acuden a los servicios de neurología.

Aun cuando cabe admitir que la cefalea no es una enfermedad peligrosa en la gran mayoría de los casos, debe tomarse en serio, pues puede poner al médico en la pista de otra enfermedad grave como problemas vasculares o tumoraciones.

¿Te duele el cerebro?

El cerebro no duele y es casi imposible desencadenar dolor por estimulación directa cerebral, a excepción de algunos núcleos del tronco cerebral relacionados con serotonina y epinefrina, que pueden originar un dolor parecido a la migraña. Duelen, las meninges, las arterias de la duramadre y la base del cráneo. 

Los dolores provocados por encima de los hemisferios cerebrales se proyectan por el trigémino a la zona fronto-parieto-temporal y el dolor de causa infratentorial hacia el occipital a través del glosofaríngeo y neumogástrico.

¿Qué es la cefalea?

La cefalea se define como una sensación dolorosa de intensidad variable localizada en la bóveda craneal, parte alta del cuello o nuca y mitad superior de la cara (frente). El dolor percibido en la mitad inferior de la cara se denomina algia o dolor facial.

Tipos de cefaleas

  • Cefaleas primarias: Cefaleas sin signos físicos ni complementarios específicos, y cuyo diagnóstico vendrá dado por el interrogatorio del paciente como la cefalea tensional,la migraña o en racimos.
  • Cefaleas secundarias: Son aquellas que tienen de base un padecimiento específico como por aneurismas, tumores, infecciones etc..

¿Por qué se produce el dolor?

La cefalea aparece como resultado de la inflamación o distensión (tracción o compresión) de las estructuras encefálicas sensibles al dolor. Las más importantes y de mayor significado en la etiología de las cefaleas son:

  • ­ Piel, tejido subcutáneo, músculos, arterias y periostio del cráneo.
  • ­ Ojos, oídos, senos y cavidad nasal.
  • ­ Senos venosos intracraneales y sus venas tributarias.
  • ­ Algunas partes de la duramadre de la base del cráneo y las arterias de la duramadre y la piamadre.
  • ­ Trigémino, glosofaríngeo, vago y los tres primeros nervios craneales.

Diferencias entre migrañas y cefaleas 

En primer lugar, es necesario destacar que las migrañas requieren de un diagnóstico profesional que permita establecer que ciertamente se trata de esta patología, ya que sus cuadros pueden llegar a ser  incapacitantes. Entre las dos principales diferencias podemos establecer: 

  • Intensidad 

El dolor de cabeza, a pesar de ser sumamente molesto, permite cumplir con las actividades diarias sin mayor  dificultad, mientras que las migrañas pueden llegar a causar incapacidad momentánea tanto por el dolor  intenso, como por lo constante que resulta. 

Los cuadros de migrañas con aura obligan a la persona que los sufre a retirarse y buscar reposo sin realizar  ningún tipo de actividad, lejos de cualquier sonido o iluminación. 

  • Duración 

Un simple dolor de cabeza tiene una duración corta, en especial si se tiene en cuenta el tipo de actividad que  se esté realizando en el momento o si se consume algún tipo de analgésico. Por su parte, las migrañas pueden  llegar a durar incluso días sin que el tratamiento común pueda llegar a causar efecto. 

  • Otros síntomas 

Las cefaleas pocas veces tienen síntomas asociados, simplemente se trata de un simple dolor de cabeza. 

Por su parte, la migraña se enfoca más hacia un lado de la cabeza y además trae consigo náuseas, sensibilidad a  la luz y el ruido, dolor pulsátil por momentos y aturdimiento.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Probablemente, en ninguna situación clínica sea tan importante realizar una evaluación minuciosa y una exploración física detallada para poder orientar el diagnóstico de una cefalea.

Al realizar la historia clínica deben valorarse:

  • La forma de inicio
  • La edad
  • Los antecedentes familiares y personales
  • Las características del dolor
  • La sintomatología
  • Enfermedades acompañantes. 

En un primer momento hay que precisar si el paciente presenta una cefalea aguda o si se trata de un enfermo con antecedentes de cefaleas crónicas o recurrentes.

Las cefaleas agudas e intensas en pacientes sin historia previa revisten especial importancia, ya que obligan a descartar enfermedades graves como una hemorragia subaracnoidea o un proceso expansivo intracraneal. Las cefaleas crónicas o recurrentes suelen ser de origen vascular (migrañas) o de estrés.

La existencia de antecedentes familiares de cefalea recurrente orientará hacia una migraña clásica o común, ya que éstos se hallan en el 70% de los pacientes que padecen esta enfermedad.

Asimismo, en cuanto a los antecedentes patológicos, debe valorarse la existencia de traumatismos previos (cefalea postraumática), ingesta de anovulatorios (trombosis cerebrales), medicamentos vasodilatadores, lesiones oculares u otorrinolaringológicas o práctica de una punción lumbar (cefalea pospunción lumbar). 

Sintomatología

La sintomatología que acompaña al dolor puede ayudar en el diagnóstico de la enfermedad.

  • La presencia de un aura visual en forma de escotoma centelleante minutos antes del inicio del cuadro define a la migraña clásica.
  • El lagrimeo y la rubicundez facial ipsilateral son diagnósticos de cefalea en racimos o  de Horton. 
  • Los datos de depresión (insomnio, anorexia, tristeza) revisten gran importancia para efectuar el diagnóstico de cefalea psicógena.
  • La presencia de fiebre obliga a descartar un cuadro de meningitis, encefalitis o arteritis de la temporal y la existencia de focalidad neurológica, una lesión expansiva intracraneal, migraña acompañada o meningoencefalitis.
  • La pérdida de agudeza visual hará sospechar una arteritis de la temporal. Debe buscarse con intención la existencia de papiledema, que sugiere hipertensión intracraneal (lesión expansiva intracraneal, pseudotumor cerebral) o la presencia de hemorragias retinianas (hipertensión arterial, hemorragia subaracnoidea).

 

Estudios

En ocasiones hay que confirmar las hipótesis diagnósticas con ayuda de exploraciones, como TAC, punción lumbar u otras.

  • La TAC craneal debe solicitarse ante la sospecha de cualquier tipo de lesión expansiva intracraneal (tumor, absceso o hematoma) o en los casos de cefaleas agudas cuyo diagnóstico no sea evidente, en las postraumáticas y en aquellas con focalidad neurológica. 
  • La Resonancia Magnética es de utilidad para los infartos migrañosos, parasitosis o tumoraciones.
  • La punción lumbar se practicará siempre después del examen del fondo de ojo, en los casos de cefaleas agudas con fiebre para descartar una meningitis y cuando existe sospecha de una hemorragia subaracnoidea.

¿Cómo se tratan las cefaleas?

Como ya se ha mencionado primero hay que diagnosticar de qué tipo de cefalea se trata, si es una cefalea primaria o secundaria, una vez determinada la etiología y con los estudios necesarios se podrá decidir sobre el tratamiento a seguir.

Existe el tratamiento farmacológico como la analgesia con paracetamol, ketorolaco, tramadol, triptanos, antidepresivos etc. así como la estimulación magnética  transcraneal para dolor para su manejo.

En caso de cefaleas secundarias a tumoraciones o hemorragia se puede requerir de intervención quirúrgica, en caso de infecciones de tratamiento antibiótico.

La cefalea debe de ser revisada por un experto en neurología, quien tiene la mayor experiencia en este tipo de padecimientos, teniendo un tratamiento más efectivo y menor riesgo de recurrencia del dolor.

Encuéntranos sin problemas

También puedes visitarnos
nos encantaría conocerte

Sayula 310, Mitras Sur, 64020 Monterrey, N.L.

Lunes a viernes

9:00 am a 19:00 pm

Sábados

9:00 am a 14:00 pm

© 2023 Neurocenter. Todos los derechos reservados. 

Prueba de Jolly para Miastenia Gravis

Servicios

Prueba de Jolly para Miastenia Gravis

La prueba de Jolly es un estudio de neurofisiología que consiste en evaluar la comunicación entre el nervio y el músculo ante múltiples estímulos eléctricos. Forma parte de los estudios necesarios para el diagnóstico de la Miastenia gravis.

¿Qué es la Miastenia gravis y porqué se presenta?

La Miastenia gravis es la enfermedad representativa de los trastornos de la unión neuromuscular, es decir, cuando hay una alteración entre la terminal nerviosa y el músculo que recibe la señal para contraerse. Es una enfermedad poco común que suele presentarse en el caso de mujeres alrededor de los 28 años y en el caso de los hombres acerca de los 50 años. 

Para que un músculo pueda contraerse la señal se genera desde la corteza cerebral, viaja por la neurona motora superior, viaja por la médula espinal donde se comunica con la neurona motora inferior. Ésta se pone en contacto con el músculo, ésta área se conoce como unión neuromuscular, ahí la terminal nerviosa libera acetilcolina la cuál se une al receptor de acetilcolina en el músculo. De esta manera le llega la señal para contraerse.

La Miastenia gravis es considerada una enfermedad autoinmune debido a la presencia de anticuerpos contra los receptores de acetilcolina. Existen también otras variantes menos comunes en las que se generan anticuerpos contra otras estructuras, también impidiendo la adecuada comunicación entre el nervio y el músculo.

La enfermedad suele comenzar a presentarse como una debilidad de los músculos del ojo ocasionando visión doble. Otros síntomas característicos son la debilidad para deglutir y debilidad generalizada. El dato clave de la Miastenia gravis es la “fatigabilidad”, es decir, que conforme más se utilice el músculo más se va debilitando. El paciente acudirá a la consulta refiriendo que conforme avanza el día empeora la visión doble, batalla para comer o se le dificulta caminar y subir escaleras.

Diagnóstico de la Miastenia gravis

El diagnóstico comienza con la alta sospecha clínica por la presencia de los síntomas típicos de la enfermedad. El médico especialista, en este caso el neurólogo, solicitará otros estudios para confirmar la Miastenia gravis. Lo primero será demostrar que se trata de una enfermedad de la unión neuromuscular, para ello se realizan estudios de neurofisiología en donde destaca la prueba de Jolly (prueba de estimulación repetitiva).

Primero se realiza una electromiografía la cual suele ser normal, posteriormente se hace una estimulación repetitiva del nervio motor a baja frecuencia (3 Hz), con ello se observará un descenso de la amplitud del potencial evocado motor. Esta prueba suele salir anormal al estimular músculos proximales como el deltoides (en el brazo cerca del hombro) o en el frontal (en la cara).

Otros estudios consisten en pruebas de sangre donde se demuestra la presencia de auto-anticuerpos (anti-receptor de acetilcolina, anti-MuSK, anticortactina) y estudios de imagen como un TAC de tórax para descartar la presencia de un tumor del timo (observado en el 10% de los pacientes con Miastenia gravis).

Encuéntranos sin problemas

También puedes visitarnos
nos encantaría conocerte

Sayula 310, Mitras Sur, 64020 Monterrey, N.L.

Lunes a viernes

9:00 am a 19:00 pm

Sábados

9:00 am a 14:00 pm

© 2023 Neurocenter. Todos los derechos reservados. 

Causas neurológicas de adormecimiento en piernas y brazos

Padecimientos

Causas neurológicas de adormecimiento en piernas y brazos

En el día a día es común que presentemos molestias o síntomas que muchas veces son leves y por lo tanto no les damos la importancia que merecen, como por ejemplo hormigueos, mareos, o algún dolor leve. 

Este tipo de síntomas suelen ser atribuidos a nuestras actividades cotidianas, ya sea el estrés, el cansancio, el ejercicio, la postura en la que trabajamos, o nuevas tareas que se nos asignan, solo por mencionar algunas. 

Sin embargo es importante saber que en ocasiones también se puede tratar de un síntoma de daño en los nervios periféricos o algún padecimiento neurológico.

Un ejemplo habitual de adormecimiento

Para comprenderlo de una manera más fácil, una situación muy común es cuándo duramos mucho tiempo sentados en flor de loto o con las piernas cruzadas. En esta posición, es común que el peso de nuestro cuerpo genere compresión directa sobre los músculos y nervios o sobre los vasos sanguíneos limitando en cierta medida el flujo de sangre, por lo que llega un punto en que sentimos la pierna “pesada”, “torpe” o adolorida.

Al cambiar de posición, mejoran éstos síntomas aunque a veces podemos percibir algo de dolor, hormigueo o debilidad, antes de llegar a la normalidad.

¿Deberíamos preocuparnos cuándo presentamos adormecimiento?

Generalmente, éstas situaciones no suelen ser motivo de alarma, sobre todo cuando detectamos una causa directa, como en el ejemplo previo. Sin embargo, existen características del adormecimiento que merecen mayor atención por estar asociadas a situaciones patológicas. Algunas de ellas son:

  • Cuándo éstas situaciones se vuelven frecuentes
  • Aumentan de intensidad
  • Se asocian a síntomas como pérdida de la función o parálisis
  • O se presentan al realizar tareas en las que normalmente no deberían causarnos problemas. 

Ante condiciones como éstas, es necesario buscar atención médica ya que pueden ser señales de que algo en el resto del cuerpo no anda bien.

¿Cómo se siente el adormecimiento en los brazos y piernas?

El adormecimiento o entumecimiento son síntomas muy subjetivos, es decir, cada paciente puede tener una impresión diferente de lo que es el adormecimiento para él. Para algunas personas el entumecimiento es la sensación de “pesantez” de las extremidades, para otros puede ser referido como hormigueo, calambres, pérdida de sensibilidad e incluso dolor.

Por tal motivo, cuándo un paciente llega a la consulta refiriendo adormecimiento, el especialista debe realizar un interrogatorio completo enfocado a determinar si lo que realmente presenta el paciente es adormecimiento o alguna situación parecida.

¿Por qué sucede ésta sensación?

El adormecimiento puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo y las causas son también muy variadas, aunque lo más común es que se deban a alteraciones neurológicas.

Nuestras extremidades suelen presentar una gran cantidad de terminales nerviosas que se encargan de transportar los estímulos y señales necesarios para que podamos movernos o tener la capacidad de sentir los cambios de temperatura, el tipo de superficie, las formas, e incluso lo que nos causa dolor.

Las terminales nerviosas asociadas al dolor son las que suelen causarnos éstas sensaciones de adormecimiento, sobre todo ante eventos que irritan o inflaman los nervios, desde golpes, lesiones, e incluso enfermedades.

¿Cuáles son las causas más frecuentes de adormecimiento?

A continuación te compartimos una lista con las causas más frecuentes de adormecimiento de las extremidades.

  • Compresión de raíces nerviosas en la médula espinal, como sucede ante una hernia de disco
  • Lesiones de huesos y ligamentos, así como fracturas.
  • Disminución en el riego sanguíneo. Los nervios son estructuras que requieren de buen aporte de sangre, por lo que situaciones en las que se vea comprometida la llegada de sangre como várices o placas de colesterol, pueden ocasionar adormecimiento. 
  • Neuropatías, como en la diabetes o el síndrome del túnel carpiano.
  • Infarto cerebral (embolia). En muchas ocasiones, dependiendo del área del cerebro que se vea afectada, el daño por un infarto cerebral puede manifestarse como adormecimiento.
  • Enfermedades metabólicas y sistémicas como hipotiroidismo o artritis reumatoide.
  • Enfermedad del corazón. En ocasiones, cuándo una persona sufre de infarto al miocardio, suelen presentar irradiación hacia el brazo y hombro izquierdo, ya sea como dolor, hormigueo o adormecimiento.
  • Crisis de ansiedad y depresión. En ocasiones, las alteraciones psicológicas pueden “somatizar”, es decir, pueden presentar síntomas de cualquier tipo, desde dolor de cabeza, estreñimiento, hasta hormigueos, debilidad y entumecimiento de brazos y piernas.
  • Enfermedades inflamatorias del sistema nervioso central o periférico, como la esclerosis múltiple.
  • Secuelas de accidentes.
  • Infecciones, sobre todo de origen viral, como el herpes zóster, también llamado culebrilla, o incluso infecciones como el VIH.
  • Medicamentos, radioterapia, y en ocasiones abuso de sustancias, sobre todo drogas ilícitas.
  • Deficiencias de nutrientes, sobre todo aquellas vitaminas que juegan un papel importante en el funcionamiento de los nervios, como la vitamina B.

¿En qué consiste el diagnóstico?

Al ser un síntoma o manifestación, más que una enfermedad por sí misma, no existen pruebas ni estudios diagnósticos para el adormecimiento o sensación de hormigueo.

En la consulta de neurología se debe realizar un interrogatorio y exploración neurológica exhaustiva, ya que el adormecimiento no es como tal una enfermedad, en cambio, es un síntoma de alguna otra situación que el médico debe diagnosticar, y que, si pasa desapercibida, puede condicionar a secuelas, pérdida de función o incapacidad.

¿Cómo es el tratamiento del adormecimiento?

El tratamiento depende de la causa que esté desencadenando el adormecimiento. Por lo que no existe un tratamiento como tal, específicamente para ésta manifestación.

Si bien el adormecimiento es uno de los síntomas más frecuentes que podemos presentar en un día normal ante nuestras actividades cotidianas, no hay que dejar de lado que puede ser resultado de una amplia lista de diagnósticos.

Por este motivo, ante cualquier duda, intranquilidad, o cambios en las características de éste síntoma, es importante acudir a consulta con el especialista para descartar causas que puedan comprometer nuestra salud.

Encuéntranos sin problemas

También puedes visitarnos
nos encantaría conocerte

Sayula 310, Mitras Sur, 64020 Monterrey, N.L.

Lunes a viernes

9:00 am a 19:00 pm

Sábados

9:00 am a 14:00 pm

© 2023 Neurocenter. Todos los derechos reservados. 

Columna desviada: tipos, causas y cómo tratarla

Padecimientos

Columna desviada: tipos, causas y cómo tratarla

La columna vertebral es una estructura ósea, que abarca desde el cuello hasta el comienzo de la región glútea. Está conformada por las vértebras, ubicadas en la parte posterior del tronco. En algunas ocasiones, la columna adopta una curvatura anormal en sentido lateral, lo cual se conoce como escoliosis.

La escoliosis es un padecimiento donde la columna obtiene una curvatura anormal en sentido lateral, simulando una letra “S” o “C”. Por lo general este padecimiento inicia durante el crecimiento, en la niñez o adolescencia y puede ser desencadenada a una enfermedad o lesión así como tener un origen desde el nacimiento.

Tipos de escoliosis

Escoliosis de inicio temprano: esta escoliosis hace referencia a cualquier tipo de escoliosis de inicio temprano en niños menores de 9 años de edad. Incluye escoliosis idiopática, neuromuscular, sindrómica, congénita y cualquier otro tipo de escoliosis.

Escoliosis congénita: este padecimiento resulta de la asimetría de las vértebras secundaria a anomalías vertebrales congénitas (por ejemplo, hemivértebras, fusión congénita). Generalmente esta escoliosis se presenta antes de los 10 años de edad y pudiera asociarse con anomalías de otros sistemas de órganos.

Escoliosis idiopática: escoliosis para la que no existe una etiología definida, a diferencia de los tipos neuromuscular, congénito o sindrómico. En esta escoliosis idiopática, se divide en tres subcategorías según la edad del paciente en el momento de la presentación:

Infantil: 0-3 años.

Juvenil: 4-9 años.

Adolescente: >10 años.  

La escoliosis idiopática del adolescente es la forma más común de escoliosis idiopática, representando entre el 80 y 85% de los casos.

¿Cómo se detecta la escoliosis?

Generalmente no existen síntomas de la escoliosis, es más bien el hallazgo del médico, cuidador o hasta el mismo paciente quien detecta la curvatura anormal de la columna. En caso de presentar síntomas, estos serían, dolor de espalda o (en problemas graves) problemas para respirar.

A la exploración física existen ciertas características que pueden orientar hacia la escoliosis, por ejemplo, observar un hombro, escápula o lado de la cadera más elevado comparado con el contralateral, así como una escápula que sobresale más o la existencia de un pliegue de piel a un lado de la cintura.

La prueba de flexión hacia adelante o Test de Adams es una prueba donde se observa al paciente desde la espalda mientras se inclina hacia adelante por la cintura hasta que la columna vertebral se vuelve paralela a plano horizontal, con los pies juntos, rodillas rectas hacia adelante y brazos colgando libre. Se observará en esa posición la prominencia torácica o lumbar en un lado, lo cual será signo de escoliosis.

El Ángulo de Cobb es el estándar de referencia (medido con radiografías) para el control cuantitativo de la escoliosis. Este ángulo está formado por la intersección de una línea paralela a la placa terminal superior de la vértebra terminal más cefálica en una curva particular con la línea paralela a la placa terminal inferior de la vértebra terminal más caudal de la curva.

Evaluación con imágenes

Se requerirá de radiografías para confirmar diagnóstico de escoliosis, evaluar la etiología (es decir, si es de origen congénito, neuromuscular o idiopática), así como determinar el patrón de la curva (medir el ángulo de Cobb) y evaluar la madurez esquelética y así evaluar el riesgo que existe de progresión.

La resonancia magnética estará indicada en pacientes con escoliosis que además tienen datos clínicos o radiográficos que sugieran que se trata de una patología intraespinal, es decir, tumores, disrafismo o infección.

¿Cuándo es necesario acudir a un especialista?

La derivación del paciente a un especialista como neurocirujano, oncólogo, cirujano ortopédico o neurólogo estará justificada para pacientes con hallazgos clínicos o de imagen que sugieran una escoliosis congénita o neuromuscular.

¿Se puede detectar a tiempo?

Existen tamizajes de escoliosis que deben de ser realizados por médicos al momento del seguimiento en consulta del niño y adolescente. En estas revisiones se lleva a cabo un interrogatorio completo además de exploración donde incluye la prueba de inclinación hacia adelante. Una vez el médico detecte alguna anormalidad en la curvatura de la columna se decidirá el solicitar algún estudio de imagen para corroborar diagnóstico y necesidad de referir.

¿Cómo se trata?

El manejo de la escoliosis será orientado según las características de cada paciente. Se utiliza el ángulo de Cobb así como otros factores para estimar el riesgo de progresión y evaluar el mejor tratamiento para el paciente. El objetivo del tratamiento es lograr un ángulo de Cobb mejor al 40%.  

Existen ciertas opciones de tratamiento:

Observación: se recomendará la observación en pacientes que obtengan un ángulo de Cobb <20%, y será una opción para pacientes con ángulo de Cobb de 20-40%.

Uso de aparatos de soporte: en pacientes con esqueleto inmaduro, el corsé reduce el riesgo de progresión de la curva a >50% en la madurez esquelética. La eficacia de los aparatos ortopédicos está directamente relacionada con la cantidad de horas por día que se usan los aparatos ortopédicos.

Cirugía: el objetivo principal del tratamiento quirúrgico es la prevención de la progresión de la curva a través de fusión espinal. La fusión exitosa ocurre en aproximadamente en más del 95% de los casos.

Encuéntranos sin problemas

También puedes visitarnos
nos encantaría conocerte

Sayula 310, Mitras Sur, 64020 Monterrey, N.L.

Lunes a viernes

9:00 am a 19:00 pm

Sábados

9:00 am a 14:00 pm

© 2023 Neurocenter. Todos los derechos reservados. 

¿Cuáles son los tipos de distrofia muscular?